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CRISIS DEFINITIVA EN EL GRUPO MUNICIPAL DE VOLEMATARÓ

Sarai Martínez: "Morón quiere inscribir VoleMataró como partido al margen de Podemos. Ya no podemos estar en el mismo grupo"

La hasta ahora concejal de VoleMataró, marca blanca de los de Pablo Iglesias en 2015, anuncia su paso a no adscrita por las divergencias políticas con la portavoz del grupo municipal

Ana María Caballero, que también fue escogida dentro de Volem en las últimas municipales, dejó el grupo al cabo de pocos meses de su elección por su enfrentamiento con Morón

Joan Salicrú

Sarai Martinez, escogida concejala en el grupo de VoleMataró en las municipales de 2015, que pasará a no adscrita por desavenencias con la portavoz del grupo, Montse Morón.

Sarai Martinez, escogida concejala en el grupo de VoleMataró en las municipales de 2015, que pasará a no adscrita por desavenencias con la portavoz del grupo, Montse Morón. / J.S.

La concejala Sarai Martínez, escogida dentro del grupo de VoleMataró en las elecciones de 2015 en la capital del Maresme, ha anunciado este lunes en el casal Les Esmandies -donde nació el círculo local de Podemos en 2014- que dejaba el grupo municipal que se presentó como marca blanca de los de Pablo Iglesias y que pasará a ser concejala no adscrita. El motivo: las desavenencias políticas, especialmente en la cuestión nacional, con la portavoz del grupo, Montse Morón, que en septiembre pasado anunció su marcha de Podemos ligando su suerte a la de Albano Dante-Fachín y que trabaja ahora con la idea de presentarse sin el apoyo de los morados en las próximas municipales. Llueve sobre mojado porque esta es la segunda de las tres concejalas escogidas dentro del grupo de VoleMataró que se marcha del mismo y por motivaciones parecidas. Un rato antes del anuncio, Martínez accedía a hablar de ello con EL PERIÓDICO DE CATALUNYA.

-¿Por qué se marcha del grupo municipal y por qué lo hace ahora?

-Es una decisión de partido, de Podemos Mataró, donde milito; se ha decidido que pase a no adscrita. En el 2015 nos presentamos con la marca blanca de Podemos, por mucho que en aquel momento se creara un ente jurídico independiente, que era VoleMataró. Sacamos tres concejalas, con mucho esfuerzo, pero con la marca detrás; sin la marca Podemos no sé si habríamos llegado a algún sitio. Al menos no a conseguir tres concejalas. Y siempre hemos estado bajo el paraguas de Podemos. Si esto no lo he hecho antes es por respeto a nuestros votantes y por la responsabilidad que adquieres.  Eso sí: seguiré hasta el final del mandato como concejala por coherencia y responsabilidad.

-Pero, ¿por qué ahora? Que políticamente no había entente entre Montse Morón y usted estaba clarísimo desde que ella se posicionó por la moción de censura contra David Bote y usted no…

-Llegó un momento, en septiembre pasado, en qué Montse Morón toma la determinación que ella no forma parte del partido. Yo le dije: “Vamos a ver y a pensar esto”. A mí me parecía que estábamos traicionando a nuestros votantes. ¿Cómo íbamos a decirle que no somos de Podemos? Yo entonces envié una carta y dije que consideraba que seguía en el partido; “me presenté como Podemos y sigo estando en Podemos”, escribí. Ahora hemos llegado a un punto en que ya es más que evidente la divergencia. No solo por el tema nacional, donde las diferencias son cada vez más evidentes; también por los ataques cada vez más claros hacia el partido al cual yo pertenezco que hace Montse Morón en público. La gota que ha colmado el vaso es que pretenden inscribir VoleMataró como partido. Yo no puedo estar en dos lugares a la vez. Cuando esta posibilidad se puso sobre la mesa, ya les dije que no contaran conmigo. Me siento de Podemos y a día de hoy creo en Podemos como una herramienta de cambio. Y también creo en las confluencias de izquierdas y apuesto por ello.

-Al inicio del mandato, poco después de la constitución del Ayuntamiento, Ana Caballero ya dejó el grupo municipal de VoleMataró arguyendo unos motivos parecidos a los que ahora usted hace referencia.

-Ana María Caballero es militante de Podemos, compañera, pero cuando ella salta del grupo municipal, a un mes y medio de la constitución del consistorio, no nos había dado tiempo ni tan siquiera a debatir cómo nos distribuiríamos el trabajo… Ella salta sin ninguna causa; sus motivos debe de tener, claro está, pero yo no los comparto. ¿Qué desavenencias políticas habían podido surgir en un mes y medio de mandato? No hubo ningún debate profundo, en aquel momento; fueron desavenencias personales. Y después [Montse Morón] hace lo mismo en septiembre pasado; yo soy la única que no me he movido de mi sitio. Siempre he tenido en cuenta a nuestro votante.

-¿Y qué ha pasado en estos tres años?

-Yo creo que en el ámbito social diferencias no existen; nos encontraremos siempre. Es que en el fondo, cuando ahora sale la posibilidad que Montse Morón se presente con una candidatura de izquierdas… ¡no dejamos de ir dividiendo la izquierda en la ciudad! ¿Lo ha pensado seriamente lo de presentarse en solitario? Desde que en septiembre salta Albano Dante-Fachín de Podemos a nivel catalán y ella se va con él, creo que todo ha sido un error. Pero lo de querer presentarse en solitario ha sido otra gota más, la definitiva. Primero dijo: “yo dejo Podemos”. ¿Cómo vas a dejar Podemos si la gente te votó porque lo representabas? La segunda gota fue con el tema de la moción de censura, porque yo no veía de ningún modo asociarnos a partidos de derechas para llevarla a cabo y así lo dije. Aquí ya hice una catarsis; me parecía escandaloso. Se lo dije a todos los grupos con los que hablé: no vais a contar con mi voto, esta moción no va a contar con mi voto. En aquel momento estuve a punto de irme a casa, ya.

-¿Entonces las diferencias con Montse Morón han salido a raíz de la cuestión nacional?

-Yo le decía a Montse: “Si quieres hacemos una rueda de prensa como VoleMataró y vamos a defender el abuso de la prisión provisional, el derecho a decidir o el referéndum bien pactado, que al fin y al cabo hablamos [de las preocupaciones] de más de dos millones de habitantes”. Pero que ella se sentara a hablar con la derecha para hacer la moción de censura sin hablar de políticas… no he entendido esta posición. Tampoco entiendo su posicionamiento respecto el código ético impulsado por el gobierno municipal, que al final no quiso firmarlo…

-¿Con Montse Morón ha habido también diferencias personales?

-No, siempre nos hemos llevado con muchísimo respeto; por lo menos yo siempre he actuado respetando las posiciones que tomábamos. Lo que no puedo hacer es seguir poniendo la cara en VoleMataró con esas políticas y esas formas de hacer.

-De las tres personas que salieron escogidos en 2015, dos habrán salido del grupo municipal por el que entraron. ¿No os da miedo decepcionar a vuestros votantes?

-Sí, lo he pensado muchísimo. Si no hice lo que hago ahora un año atrás es porque pensaba en el votante que nos podía recriminar: “¡Otra vez se están peleando!”.  Pero en el momento en que yo creo que hay que participar de la confluencia de izquierdas y en cambio Montse Morón trabaja para otro proyecto político… ya no tiene sentido que estemos las dos juntas en el mismo grupo municipal.

-Usted anuncia su paso a concejala no adscrita la misma semana que se presenta en Mataró –este viernes en el Centre Cívic del Pla d’en Boet a las 19 horas- la versión local de Catalunya en Comú. ¿Quiere trabajar políticamente desde este nuevo espacio político de forma destacada?

-Sí, sí, sea en la lista o no, ahí estaré para seguir participando. Creo que en medio de la polarización tan fuerte que hay en términos nacionales, tendremos poco espacio político, sobre todo si los independentistas van en una lista unitaria. Pero hay ilusión y ganas, porque creo que en Podemos ahora tenemos una segunda oportunidad. Salimos a ganar, esto seguro; tenemos ganas de ver un gobierno de izquierdas en la ciudad. Y seguir trabajando en temas como la vivienda, la igualdad de género, o la movilidad y la accesibilidad.

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