09 jul 2020

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Cuando ya había varios casos de coronavirus

Madrid pidió 2.000 respiradores y casi un millar de monitores para uci antes de la manifestación del 8-M

El proveedor informó de que no podía satisfacer la entrega de 989 ventiladores cuando ya el mercado estaba desbordado

La sanidad madrileña comenzó la crisis con 14.500 camas de hospitalización, que se han aumentado en 10.000

Europa Press

Begoña Gómez, con Carmen Calvo en la manifestación del 8-M en Madrid.

Begoña Gómez, con Carmen Calvo en la manifestación del 8-M en Madrid. / EFE / RODRIGO JIMÉNEZ

La Comunidad de Madrid inició antes de la celebración del 8-M un encargo de más de 2.000 respiradores y casi un millar de monitores uci para enfermos críticos, elemento esencial en el tratamiento de pacientes graves por coronavirus.

Así consta en un pedido de material realizado por la Dirección General de Infraestructuras Sanitarias que realizó los primeros pedidos en fechas previas a la celebración del 8-M, cantidades que con el paso de los días llegaron a plasmarse en la solicitud de compra de un total de 2.032 unidades de respiración y máquinas de anestesia (que también pueden utilizarse como elemento de respiración asistida).

También este departamento de la Consejería de Sanidad arrancó el encargo antes del 8-M de las primeras unidades de monitorización hasta llegar, con el paso de los días, a 904 unidades para puestos de uci, asi como 152 ecógrafos. A su vez, también se pidieron 94 aparatos de rayos X, elementos que se encuadran en compras realizadas para equipamiento de tecnología sanitaria.

El Gobierno regional realizó los primeros encargos en las fechas anteriores a la manifestación multitudinaria del 8-M en Madrid, cuando ya había registrado varios casos de coronavirus, como medida preventiva en caso de tener que reforzar los servicios hospitalarios si la incidencia de la enfermedad aumentaba.

En esa documentación se especifica que ya se han entregado 508 monitores de uci y 217 restantes más llegarán durante esta semana. A su vez, se hicieron entrega de 351 respiradores, que permitieron incrementar en un 33 por ciento los respiradores que había en la región.

Durante la presente semana, se espera recibir otros 213 respiradores adquiridos por la Consejería de Sanidad. Este volumen ha permitido incrementar en un 52,7 % los respiradores que había inicialmente en hospitales. Además, la región ha recibido también este tipo de dispositivos mediante donaciones privadas.

Por otro lado, el proveedor comunicó posteriormente de que la Comunidad de Madrid realizara el pedido que no podía satisfacer la entrega de 989 respiradores, cuando ya el mercado de estos productos tenía una alta demanda.

Aparte, se han recibido ya en la administración madrileña 94 ecógrafos y cinco aparatos de rayos, a la espera de que el resto de material se incorpore en próximos días.

A su vez, la Consejería de Sanidad ha solicitado ya formalmente al ministerio del ramo 299 respiradores invasivos de uci para poder aumentar sus puestos de uci aún más, que se unirían a los 213 que esperan esta semana dentro del encargo previo.

El consejero de Sanidad, Enrique Ruiz Escudero, explicó recientemente que el Gobierno central les había dado una serie de respiradores que no les eran útil técnicamente, puesto que requieren modelos que permitan intubar a pacientes agudos de coronavirus.

También ha dicho que la sanidad madrileña, tanto a nivel público como privado, comenzó la crisis con 14.500 camas de hospitalización, que se ha aumentado hasta 10.000, superando las 24.000 camas. De ellas, 15.000 están planificadas para pacientes de covid-19 y el nivel de ingresados actualmente se estima en 14.000 pacientes.

En esta estrategia de reforzar los servicios de hospitalización, lo que genera más tensión al sistema sanitario, se ha procedido a instalar el hospital provisional de Ifema con 1.400 camas previstas (1.300 de hospitalización genérica y casi un centenar de UCI), con posibilidad de ampliar hasta más de 5.000 si fuese necesario.

Los casos crecían

La presidenta de la Comunidad, Isabel Díaz Ayuso, aseguró la semana pasada que desde su Gobierno tomaron medidas días antes de la manifestación del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, porque era "evidente que había un problema de contagio, que se estaba triplicando".

Lo hizo al valorar la decisión del Juzgado de Instrucción número 51 de Madrid que acordó investigar al delegado del Gobierno en Madrid, José Manuel Franco, por un presunto delito de prevaricación administrativa y lesiones por imprudencia profesional por permitir la marcha.

El ministro dijo que no podía cancelar la manifestación

El pasado jueves el ministro de Sanidad, Salvador Illa, señaló que su departamento no podía cancelar la manifestación del Día de la mujer, que se celebró el 8 de marzo, o cualquier otro evento en esas fechas porque hasta el 14 de marzo, que se decretó el estado de alarma, las competencias en esta materia las tenían las comunidades autónomas.

El ministro ha explicado que el mismo 8 de marzo "al anochecer" recibió la llamada de los consejeros de Sanidad de País Vasco y Comunidad de Madrid en la que le comunicaban un aumento "sustancial" de los casos en sus autonomías y le trasladaron su intención de poner en marcha varias medidas que "harían oficiales al día siguiente". En este sentido, ha recordado que eran los consejeros "los competentes" para actuar de este modo, al menos "hasta el 14 marzo", cuando se decretó el estado de alarma.

"Yo no puedo tomar medidas de salud pública, no puedo suspender una manifestación, no puedo suspender un partido de fútbol u ordenar una medida restrictiva", ha apuntado Illa, quien ha explicado que recibió estos mensajes de los consejeros porque se había convocado entre ellos y acordado conjuntamente que se coordinarían en este asunto. De hecho, el ministro reconoce que los dirigentes de País Vasco y Comunidad de Madrid fueron "leales" en este sentido al informarle.