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PROSTITUCIÓN EN MADRID

Condenada una banda que sometía a ritos vudús a las mujeres que prostituía

Cuatro miembros de la organización cumplirán condenas de más de 30 años

El Periódico / Agencias

Imagen de archivo de la fachada de la Audiencia Provincial de Madrid.

Imagen de archivo de la fachada de la Audiencia Provincial de Madrid. / Javier Lizón (EFE)

La Audiencia Provincial de Madrid ha condenado a penas de 37 y 32 años de prisión a cuatro miembros de nacionalidad nigeriana de una organización dedicada a la trata de mujeres de su país para prostituirlas en España.

Así consta en una sentencia, en la que condena a 37 años y tres meses de cárcel a Osomwenyenmwen O., alias 'Blessing'; Loveth A., conocida como 'Happy'; y a Mcdon I., con el sobrenombre 'Edosa'. Además, se impone 32 años y nueve meses de condena a Supreme Lord A., alias 'Papi'.

Se les pena por delitos de trata de seres humanos con fines de explotación en sexual, en concurso con tres delitos relativos a la prostitución, así como a otro delito contra los derechos de los ciudadanos extranjeros en concurso con uno continuado de falsedad en documento oficial.

Los magistrados fijan en 25 años de prisión el máximo de cumplimiento efectivo de las penas, ya que ninguna de las penas impuestas supera los 20 años de duración, declarando extinguidas las que procedan desde que las ya impuestas cubran dicho máximo.

Los hechos se remontan al menos el año 2010, cuando los acusados, junto con otras personas no identificadas en Nigeria y España, montaron una organización para captar mujeres, incluso menores de edad, en el país africano con el fin de traerlas a España y otros países de Europa, como Noruega o Francia, para obligarlas a prostituirse aprovechando "bien su minoría de edad, su inmadurez o su precariedad económica".

Para permitir su acceso al continente europeo les facilitaban documentación falsa y, además, les realizaban falsas promesas de condiciones de trabajo y situación mejores que las de su país de origen.

Ya en suelo español, las "intimidaban de forma constante" y las forzaban a mantener encuentros sexuales con clientes quitándoles posteriormente el dinero obtenido, que era distribuido posteriormente a los miembros de la trama. 

Asimismo, sometían a estas mujeres a ritos de vudú, de fuerte arraigo en Nigeria, para infundarles temor y respeto hacia sus proxenetas.