Ir a contenido

INICIO DE LA NBA

Entrevista a Antoni Daimiel: "Aún siento cierto recelo de la gente del fútbol, no sé por qué"

El periodista cumple 25 años comentando partidos de la NBA, justo cuando se cumplen 10 de la desaparición de su compañero de plató Andrés Montes. Toca mirar un poco atrás

Albert Guasch

Antoni Daimiel, este viernes en Madrid.

Antoni Daimiel, este viernes en Madrid.

El estandarte del dormir es de cobardes está cambiando hábitos. La paternidad obliga. Han sido 25 años en vela, acompañando a varias generaciones de insomnes incondicionales de la NBA. Sus narraciones no desaparecen, pero serán en fines de semana y en partidos programados en horarios más amables en Europa. Imposible separar a Antoni Daimiel (Ciudad Real, 1970) de la liga estadounidense. Ni de Andrés Montes, del que ahora se cumplen 10 años de su fallecimiento. Un tándem tan legendario como insospechado: se supone que a ciertas horas todo debía ser más clandestino. Daimiel, un tipo que parece caer bien a todo el mundo, echa aquí un poco la vista atrás.

¿Nunca se ha cansado de la NBA? No me cansa porque es una competición que me gusta y que como aficionado sigo consumiendo. Estos años en muchas noches que no me tocaba trabajar seguía igualmente los partidos de madrugada. Y cada verano me sigue pellizcando el deseo de que empiece la temporada. La NBA lo tiene muy bien montado, y a pesar de que ha cambiado mucho, saben encontrar alicientes nuevos.

¿Recuerda cuándo empezó a interesarle? Empecé a mediados de los 80 a través de revistas especializadas. A lo mejor me compraba ‘Nuevo Básquet' y seguía periódicos deportivos, allá en 1984 o 1985. Prácticamente no se televisaba nada entonces hasta que en el 87 empezó los viernes por la noche 'Cerca de las Estrellas’, de Ramón Trecet. Lo veía siempre.

La NBA tiene un elemento enciclopédico muy importante. Muchos nombres, muchas estadísticas, se aprecia la pequeña anécdota… ¿Diría que esta erudición que transmite cimentó su éxito? Empecé hace 25 años al lado de Montes y él tenia muy claro qué lectura quería darle a las transmisiones. Estábamos en una tele de pago, de madrugada, muy residual, y él quería venderlo y hacerlo asimilable para cualquier curioso. Yo era consciente de que sin ser jugador, ni entrenador, sino solo un periodista, debía encontrar un sentido a mi presencia ahí. El seguidor del baloncesto, no solo de la NBA, siempre se ha distinguido por ser insaciable y eso hace ponerte más las pilas e imponer la presión necesaria para estar siempre preparado. Yo he adquirido el ritual de prepararme cada uno de los partidos desde que empecé. Nunca pensé que con lo que sé ya puedo saltar al ruedo.

"He adquirido el ritual de prepararme cada uno de los partidos desde que empecé. Nunca pensé que con lo que sé ya puedo saltar al ruedo"

Antoni Daimiel

Comentarista de NBA

¿En qué momento se dio cuenta de que formaba con Montes una pareja compenetrada que proyectaba algo? A los dos años me di cuenta de que eso había cuajado. Los partidos se hacían por Sportmania y yo partía como suplente. Los titulares eran Andrés y Santi Segurola. Lo que pasa es que entraba a menudo porque Santi tenía otras obligaciones. Y fui haciendo partidos importantes. Y empezamos a viajar a los primeros All Star y finales de la NBA. Vas haciendo tu trabajo, partido a partido. Sí es cierto que Andrés me va soltando comentarios de reafirmación, que el feedback que tenía era muy bueno y que estábamos en la línea adecuada. Al principio Andrés y yo no teníamos mucha relación porque las transmisiones no se hacían en plató, sino en locutorio. Hacíamos el partido y cada uno se iba a casa. Pero nos empezamos a conocer al viajar al primer All Star y descubrí que era alguien que me aportaba mucho, me hacía gracia, era un improvisador nato que te tenía en alerta constantemente.

Se complementaban. Yo era de una línea ortodoxa y él muy heterodoxa. Me fue arrastrando a permitirme ciertas licencias. Es curioso porque al irse a La Sexta nuestra relación personal se intensificó, me pedía consejos y compartía mucho. Hablábamos cada día. Y me sorprende que se le recuerde tanto. Él también se sorprendería, porque siempre decía que esta era una profesión muy ingrata.

Andrés Montes y Antoni Daimiel, hace 15 años, en el plató comentando un partido de la NBA.

Desarrolló a su lado una extraordinaria habilidad para la pequeña conversación, el 'small talk'. Montes te preparaba para algo así. No podías despistarte, debías estar preparado para hablar de cualquier cosa. Hablaba de cine, de música, de politica… De cualquier aspecto. Y con ello desarrollamos una capacidad para tapar mucho tiempo muerto. La radio te va forjando en eso también. Tuve incluso una aventura de tertulia futbolística que por suerte he dejado atrás.  Y hay formatos que te obligan a hablar de muchas cosas.

Como ese espacio que tiene en Youtube. Nada está totalmente escrito y hoy día la tecnología nos permite adentrarnos en muchos formatos nuevos y atrevernos. Muchas cosas han ido a peor para el periodismo deportivo en general pero a la vez se abren también puertas interesantes, y ‘Colgados del aro’, que hago con Juanma Iturriaga, es una de ellas.

Ahora se ha incorporado a EL PERIODICO como articulista. No es un género que le es nuevo. Siempre me ha gustado mucho escribir. La radio es más improvisación, puedes entrar con el móvil desde cualquier sitio. En cambio, le concedo una gran importancia y seriedad a la prensa escrita, de estar más o menos centrado y limpio mentalmente a la hora de escribir.

Y ya no toca solo baloncesto o NBA. Se ha expandido. ¿Por qué? Hubo un momento hace 13 años, justo cuando Montes se va del Plus, que pasé por una pequeña crisis de identidad y profesional. No sabía si me compensaba seguir con la NBA. Dejé de hacer partidos regularmente. A la vez, dejé de ser trabajador fijo y empecé a colaborar en otros sitios. Pensé que era bueno para mi dejar de encasillarme. Lo que ocurre es que aquí, al empezar a hablar de fútbol, la actitud que prevalecía era de decir: ‘si este no tiene ni idea de esto’. En EEUU sí se reconoce al periodista deportivo que lleva años y se le concede la autoridad de poder enjuiciar otras cosas. Yo he tratado de luchar contra ese prejuicio. De hecho, empecé a seguir el fútbol antes que el baloncesto. Pero aún siento cierto recelo de la gente del futbol, no sé por qué.

"Andrés Montes era un improvisador nato que te tenía en alerta constantemente. Debías estar preparado para hablar de cualquier cosa"

Antoni Daimiel

Periodista deportivo

Volviendo a la NBA, ¿ha habido algo igual a los Chicago Bulls de Michael Jordan? Aquel impacto tan global... Aquello fue tremendo. En particular el segundo triplete de anillos, que tuvo mucho más valor. Fue una gran historia. Reaparecía Jordan, se reencontraba con Scottie Pippen, se incorporó un tipo tan peculiar como Dennis Rodman, un entrenador de personalidad particular como Phil Jackson… Consiguieron el mítico 72-10 en temporada regular, el mejor registro de la historia. Y si nos fijamos en Jordan, no ha habido nada igual en cuanto a coyuntura. Rompió muchos moldes. Creo, no obstante, que el fenómeno de los Golden State Warriors puede ser equiparable. Batieron ese récord de temporada regular, con Stephen Curry, un jugador que ha roto cánones en el tiro, y se han visto a otros equipos que empezaron a jugar como ellos. Encima se encuentra enfrente a un gran adversario como Lebron James, con lo que se ha consolidado una etapa muy bonita de la liga.

Daimiel, en Madrid. / JOSÉ LUIS ROCA

¿Qué dice de la NBA, y de nuestros tiempos, que un mero tuit haya provocado una crisis tan fuerte con China, con hemorragia económica de por medio? Es el resultado de las redes sociales, de adonde nos han llevado al ser humano, ya todo el mundo se cree en el derecho de mostrar opinión sobre cualquier cosa, y esa gente piensa que a los demás les puede interesar lo que opine. Es un ánimo de exposición, que es constante, y que no sé si viene de la necesidad de darse importancia. Es como un impulso. Yo mismo trato de controlarme. Dicho esto, ya desde los tiempos de David Stern al frente de la NBA surgió la intención de la liga de alcanzar cualquier rincón del mundo para captar más y más aficionados, y China lleva muchos años siendo importante. Ahora ha llegado este director general y ha generado un problema enorme. Hasta Lebron ha terciado. La postura de la NBA ha sido en general muy ‘rajoyiana’, de inacción, de no hacer nada, y creo que es la mejor solución, que se vayan calmando las cosas y se vayan recuperando los lazos, que lo harán, porque al aficionado de ahí le gusta mucho la NBA. Sin embargo, el castigo a los Rockets creo que va a perdurar.

"En EEUU, al periodista deportivo que lleva muchos años, se le reconoce la autoridad de enjuiciar otras cosas. Aquí la actitud que prevalece es: '¡pero si este no tiene ni idea de fútbol!' Yo he tratado de luchar contra ese prejuicio"

Antoni Daimiel

Periodista deportivo

¿Cómo está de salud la NBA en España? Muy bien. Es un valor seguro. Los medios generalistas en informativos la siguen atendiendo. Aún hay seis jugadores españoles, eso ayuda. Pero creo que trasciende la representación española. Los aficionados tienen sus jugadores favoritos y las audiencias son muy buenas. Y en redes sociales son tremendos. La NBA lo hace muy bien.

Los Clippers, una franquicia tradicionalmente perdedora y accidentada, parten como favoritos. Pero les va a pasar algo, ¿no? Entre los propios directores generales, a traves de una encuesta, señalararon a los Clippers como el equipo favorito al título. No sé si les va a pasar algo. Se están rompiendo estadisticas y tópicos todo el rato. Ahora quieren romper desde dentro su historia y cambiar eso. Quieren irse del Staples Center y levantar su propio pabellón y el propietario, Steve Ballmer, es un hombre muy poderoso en EEUU. Están ante una oportunidad única.

Y todo eso Daimiel ya no lo narrará de madrugada… A la fuerza ahorcan. He tenido que cambiar la rutina por la paternidad, tengo un niño de un año y en el reparto familiar de tareas a mi me toca despertarme con el niño, cambiarlo, vestirlo, darle de desayunar y llevarlo a la guardería. Cuento con la empatía de Movistar. Me ha concedido el privilegio de hacer los partidos a buena hora los fines de semana. Podré hacer un horario de gente normal después de 25 años.