Relevancia geopolítica

¿Por qué son importantes para España las elecciones en Turquía?

Turquía celebra unas elecciones cruciales que podrían poner fin a dos décadas de poder de Erdogan

Laura Puig
Adrià Rocha Cutiller
Por qué confiar en El PeriódicoPor qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

Este domingo, Turquía acude a las urnas y Recep Tayyip Erdogan podría perder el poder después de 21 años liderando el país. Entre 2002 y 2014 fue primer ministro y, desde 2014, ocupa la presidencia. Pero gane finalmente Erdogan o bien el opositor Kemal Kiliçdaroglu, quien va por delante en las encuestas, lo que es cierto es que los comicios van a tener una gran repercusión en la Unión Europea y en España. "Son probablemente las [elecciones] más importantes del año en el plano internacional (...) por la significación del país desde el punto de vista geopolítico", explica en un artículo en la web del Real Instituto Elcano Judith Arnal, investigadora del centro.

Un país lejano, pero cercano a la vez

Turquía es un actor importante para la UE por la vecindad, las relaciones comerciales, las inversiones y los intercambios humanos, además de realizar de puente del Viejo Continente con Oriente Próximo y Asia Central. En el caso de España, la relación no es de proximidad, pero es relevante en otros ámbitos. Al margen de la UE, Turquía es uno de los principales socios comerciales españoles, por detrás de EEUU, Reino Unido, Marruecos o China. En 2022, el comercio bilateral entre España y Turquía alcanzó los 16.000 millones de euros. "No es un país vecino ni tiene conflictos territoriales o marítimos como Grecia o Chipre. Esto ha permitido a España tener una relación más positiva y amigable. El tono de las relaciones siempre ha sido muy bueno, muy correcto, independientemente del gobierno que estuviese en Ankara y Madrid", explica Eduard Soler Lecha, profesor de Relaciones Internacionales de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) e investigador del Barcelona Centre for International Affairs (CIDOB).

Turquía también es un país en el que producen empresas españolas, al contar con mano de obra cualificada y más barata que en la UE. Entre estas destacan las textiles Mango o Inditex, pero igualmente cuentan con presencia en el país anatolio Indra, Roca, Técnicas Reunidas, Ferrovial o Acciona.

Especial capítulo merece el BBVA, que posee el 86% del capital de Garanti, la segunda mayor entidad bancaria privada de Turquía. El consejero delegado del gran banco español, de hecho, es de nacionalidad turca: Onur Genç. "Si las elecciones tienen implicaciones en el ámbito económico, estas tendrán un impacto sobre uno de los principales grupos financieros españoles", subraya Soler Lecha.

En sentido inverso, destaca la licitación para la renovación del Camp Nou que ha ganado la empresa turca Limak Holding, una compañía que basa todo su negocio en las concesiones de obras públicas del Gobierno de Erdogan.

Presidencia de turno de la UE

Otro de los aspectos remarcables en la afectación de los comicios turcos en España es coyuntural, pues el próximo 1 de julio asumirá la presidencia de turno de la UE. Desde esta posición, deberá gestionar el escenario postelectoral "en todo lo que tenga que ver con las relaciones Turquía-UE, bien para profundizarla o bien para mostrar inquietud o para hacer presión política", apunta el profesor de la UAB.

Además, España podría ser uno de los primeros destinos del próximo presidente turco, al menos en la UE, pues en Granada se celebrará el 5 de octubre la reunión de la Comunidad Política Europea, que engloba a 44 países, previa al Consejo Europeo informal de los Veintisiete que tendrá lugar el 6 de octubre. En el caso de que Kiliçdaroglu resulte ganador, Granada podría ser el espacio donde dé inicio la relación entre los Veintisiete y el nuevo liderazgo turco.

Inmigración

Turquía juega un papel destacado para la UE en materia de control migratorio. Es uno de los llamados 'gendarmes' en las fronteras exteriores de la Unión y con el que los Veintisiete mantienen un marco de cooperación imprescindible para dar apoyo humanitario y cubrir los gastos sanitarios y educativos de los refugiados que viven en en el país anatolio. El acuerdo, firmado en 2016, establecía en 6.000 millones de euros la compensación económica para Ankara.

Una posible tercera crisis migratoria en el Egeo, teniendo en cuenta el empeoramiento de la situación en Afganistán o Pakistán, tendría un impacto muy reducido en España, pero sí que tendrían repercusión los debates que surgirían sobre las necesidades de solidaridad entre los países europeos y sobre la disfuncionalidad de las políticas actuales en materia de asilo. "Si hay una nueva crisis o hay soluciones, estas afectarán en cómo España gestiona sus fronteras y el grado de solidaridad que recibe o espera recibir desde los países europeos", señala Soler Lecha.

Lazos con la UE

Otra posible resonancia en España del resultado electoral vendría de una eventual adhesión de Turquía a la UE, un escenario que por ahora es imposible.

En el caso de que gane el candidato de la oposición, este ha prometido trabajar para descongelar las negociaciones con Bruselas. Sin embargo, recuerda el investigador del CIDOB, será difícil avanzar mucho en este sentido debido a las resistencias por parte de algunos estados europeos a incorporar al país anatolio, que es visto más como un "rival" o un "actor hostil" que como un "competidor". "Tendrían que cambiar muchas cosas tanto en Turquía como en la UE, por tanto no habría cambios inmediatos, pero sí que se puede imaginar que se reinicie de alguna forma el proceso, que cambien el tono, los gestos, y que esto nos sitúe en un tipo de relación diferente", explica.

Si Erdogan revalida el cargo, lo más probable es que todo siga igual: "Competición, hostilidad en algunos temas, cooperación en otros y esta lógica transaccional de intercambio". Soler Lecha descarta, en cualquier caso, un escenario de ruptura debido a que el "nivel de dependencia recíproca es muy fuerte".

Lazos con Rusia

Por último, el resultado de las elecciones podría tener un efecto en el desarrollo de la guerra de Ucrania, dados los lazos entre el actual presidente turco y su homólogo ruso, Vladímir Putin.

"Turquía ha facilitado que se alcanzaran acuerdos como el del grano, fundamental para permitir la exportación de cereales a través del mar Negro y aliviar los riesgos de seguridad alimentaria para países de Oriente Medio y África, lo que ha sido difundido a nivel nacional por Erdogan como una victoria de su diplomacia", recuerda Arnal en su artículo.

Si gana Erdogan, habrá continuidad y mantendrá el equilibrio entre las dos partes: la buena sintonía y la cooperación con Rusia en ámbitos como la energía mientras continúa suministrando armas a Ucrania. No en vano, Putin claramente apuesta en estas elecciones por una victoria de Erdogan, a quien el presidente ruso ha catalogado en muchas ocasiones de "amigo". En el caso de que venza el opositor Kiliçdaroglu, el político ya ha anunciado que pretende dar un giro de 180 grados a la política exterior para alinearse con la UE y la OTAN; eso sí, sin abandonar la cooperación con Moscú. "Tengo mis dudas de que Turquía pueda permitirse una ruptura con Rusia. El nivel de dependencia a nivel energético, alimentario, así como la exposición al comercio o al turismo con Rusia es muy alto", concluye Soler Lecha.