Manipulación digital

Rusia suplanta la identidad de medios europeos para propagar su desinformación

Una red coordinada de cuentas rusas crea páginas webs que se hacen pasar por 60 medios de comunicación para promover bulos sobre la guerra en Ucrania que después se amplían desde Facebook y Twitter

Páginas web que se hacían pasar por medios europeos para difundir bulos prorrusos

Páginas web que se hacían pasar por medios europeos para difundir bulos prorrusos / EU Disinfo Lab

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Carles Planas Bou
Carles Planas Bou

Periodista

Especialista en Redes, algoritmos y la intersección entre política y tecnología.

Escribe desde Barcelona

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Una red de cuentas rusas ha estado propagando desinformación sobre la guerra en Ucrania desde hace meses. Medios alemanes han expuesto una campaña de influencia y manipulación política que ha suplantado la identidad de hasta 60 grandes medios de comunicación para engañar a los lectores con artículos, vídeos y encuestas plagadas de falsedades. Estos contenidos eran después amplificados a través de cuentas 'fake' e incluso embajadas rusas en plataformas como Facebook, Instagram, Twitter o Telegram.

Esta campaña propagandística coordinada desde Rusia se activó en mayo de este año para promover la narrativa del Kremlin sobre su invasión militar de Ucrania y para desestabilizar la opinión pública de sus rivales. Así, estos "clones" que se hacían pasar por medios legítimos repetían falsas acusaciones habituales del Gobierno de Vladímir Putin como que Ucrania es un país nazi o conspiraciones como que masacres de civiles como las de Bucha son un montaje.

Meta, propietaria de Facebook e Instagram, ha desactivado 1.633 cuentas y 703 páginas vinculadas con esta operación, que habría invertido alrededor de 105.000 dólares en publicidad para propagar esos mensajes. "Es la mayor y más compleja operación de origen ruso que hemos desbaratado desde el comienzo de la guerra en Ucrania", ha confirmado la compañía. "Presentó una inusual combinación de sofisticación y fuerza bruta".

Una investigación de la oenegé EU DisinfoLab señala que esta operación compró dominios web con nombres muy parecidos a los medios de comunicación por los que se hacían pasar y mimetizaban el diseño de esas páginas para afinar su capacidad de engaño. Este es un método habitual de las campañas de desinformación, una opaca industria que se estima que mueve más de 60.000 millones de dólares. Cuentas coordinadas en Facebook y Twitter operaban como altavoz para hacer llegar esas mentiras a más gente. Así, hay quien leía bulos rusos pensando que se trataba de artículos periodísticos rigurosos y contrastados.

"Amenaza continua"

Esta campaña de desinformación puso en el punto de mira a grandes medios de comunicación de Alemania, Reino Unido, Francia, Italia, Ucrania y Letonia. Entre ellos figuran el británico 'The Guardian', el italiano 'Ansa' o los alemanes 'Spiegel' y 'Bild', el periódico más vendido de Europa. La investigación no ha detectado que esta maniobra afectase a medios españoles, aunque la desinformación sí proliferó en español.

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EU DisinfoLab no atribuye esa operación coordinada a un actor específico, pero remarca que "muchos elementos apuntan a la participación de actores con sede en Rusia". Siguiendo su rastro en internet apuntan que tanto la compra de dominios web suplantados como la producción de los vídeos propagandísticos difundidos se ha efectuado desde ese país. Aún así, la oenegé añade que "no podemos excluir totalmente la posibilidad de una operación de falsa bandera". Esa campaña de manipulación sigue activa, lo que hace que constituya una "amenaza continua".

Meta asegura haber desactivado la operación de influencia. Aún así, los autores de la investigación piden a las autoridades actuar para frenar este tipo de ataques. "El mero hecho de que la operación siga en marcha después de meses de violar las leyes europeas de propiedad y privacidad de los datos utilizando servidores y software con sede en la UE, probablemente sin consecuencias para sus autores, es preocupante", ha lamentado Alexandre Alaphilippe, director Ejecutivo de EU DisinfoLab.