El fin de una era

Luto en Edimburgo: "No debemos olvidar el legado de Isabel II"

Turistas y vecinos de la capital escocesa acuden en peregrinación al palacio de Holyrood para realizar ofrendas de flores y recordar a la soberana

"Lo que está pasando parece irreal, ella siempre había estado ahí", afirma una edimburguesa conmocionada por la pérdida de la monarca que reinó durante 70 años

El mundo reacciona a la muerte de la Reina Isabel II. / Martha Jordan

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Laura Puig
Laura Puig

Periodista

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Este viernes llovía en Edimburgo. Nada sorprendente, pero el desapacible clima de la capital de Escocia era hoy un reflejo más del sentimiento de tristeza que ha dejado entre sus habitantes la pérdida de la reina Isabel II, que falleció este jueves a los 96 años en el castillo de Balmoral.

La monarca sentía un gran aprecio por esta tierra. En la morada de Aberdeenshire pasó algunos de los momentos más felices de su vida, acudió casi todos los veranos junto al resto de miembros de su familia, donde gozaba de su afición por los caballos y la caza. Allí permaneció durante el duro confinamiento que impuso la pandemia del covid-19, celebró el último aniversario de bodas con su marido, Felipe de Edimburgo, en noviembre de 2020, y allí pasó los últimos días de su vida. Y ese amor por esta tierra era recíproco. Hoy miles de personas, muchos turistas, pero también muchos vecinos de la ciudad, se han acercado al palacio de Holyrood, la residencia oficial de la soberana en Escocia, a presentar sus respetos y a realizar ofrendas de flores que poco a poco, como las gotas de lluvia que iban cayendo del cielo, han ido cubriendo el muro que rodea el edificio.

"Su muerte es algo muy triste", explica a EL PERIÓDICO una tímida edimburguesa que prefiere no dar su nombre. Para esta mujer, lo más significativo de la reina que estuvo 70 años en el trono fue su calma para afrontar todas las situaciones con las que tuvo que lidiar, por difíciles que fueran. "Nunca entraba en pánico", afirma, antes de destacar su relevancia histórica. "No debemos olvidar su legado", reclama.

En el castillo de Balmoral, Isabel II pasó algunos de los momentos más felices de su vida, junto a su familia y disfrutando de su afición a los caballos y la caza

También la recuerda con cariño Louise, otra vecina de la ciudad que pasea a su viejo labrador por los alrededores del palacio. Los dos van de luto riguroso. "Lo que está pasando parece irreal, ella siempre había estado ahí", explica conmocionada sin poder creer todavía que Isabel II ya no esté entre los vivos.

Al borde de las lágrimas está Kate, que espera el autobús junto a una amiga para regresar a casa tras depositar flores a las puertas de Holyrood. "Era un absoluto tesoro y un ejemplo para toda la nación. Era una mujer maravillosa", sostiene esta mujer que bordea la sesentena.

Una pareja fotografía el comunicado sobre la muerte de Isabel II colgado a las puertas del palacio de Holyrood, este viernes en Edimburgo.

/ LAURA PUIG

Jóvenes pro-'royals'

En una cafetería de una conocida franquicia entran a reponer fuerzas tres veinteañeros londinenses que están pasando unos días en Edimburgo. A la pregunta de cómo se sienten por la muerte de la reina, responden al unísono: "muy, muy tristes". "Ha sido una buena monarca, no ha protagonizado escándalos", afirma Yonah, antes de realizar un alegato en defensa de la monarquía para el Reino Unido. "Da estabilidad y continuidad, da sentido de Estado", subraya. Coincide con él Ronen: "Es bonito que algo una al país y que se encuentre por encima del eje político de izquierda y derecha". "Hemos sido afortunados de tener esta reina, la gente la tomaba muy en serio", añade, por su parte, Joel.

"Era un absoluto tesoro y un ejemplo para toda la nación. Era una mujer maravillosa", afirma una mujer tras depositar un ramo de flores en recuerdo de la reina

Los tres amigos reconocen que esta opinión no es mayoritaria entre los chicos y chicas de su edad. "Al contrario, muchos son contrarios a la monarquía por los privilegios que conlleva", dice Joel. Yohan admite que piensa así porque es "conservador".

Euan, un joven de Glasgow, asegura que no le importa lo más mínimo el fallecimiento de la soberana. Monta guardia en uno de los accesos al palacio de Holyrood y, aunque al principio se muestra esquivo porque la empresa para la que trabaja no ve con buenos ojos que sus empleados hablen con la prensa, acaba confesando sentirse parte de ese 50% de escoceses que no apoyan fervientemente a la institución (un 25% cree que es mala para el país y otro 25% opina que ni buena ni mala, frente al 36% que considera que sí que es buena para Gran Bretaña), según la última encuesta sobre la monarquía elaborada por la empresa Deltapoll para el 'Mail on Sunday', publicada en enero de 2020.

Visita cancelada

La muerte de la reina también ha sorprendido a muchos turistas que se encuentran estos días de vacaciones en la capital escocesa. "Es muy conmovedor todo esto que está pasando", explican Anne y Laurel, dos mujeres de Wisconsin (Estados Unidos). Esta mañana, la conductora del autobús que las llevaba hacia el palacio ha pedido a los pasajeros guardar dos minutos de silencio en recuerdo de la soberana.

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Al llegar a Holyrood se han encontrado con que las visitas han sido canceladas en señal de duelo. Con este inconveniente también se han topado Belén y Pablo, una pareja de Huelva que mañana ya regresa para España. La noticia del fallecimiento les pilló viajando de Inverness a Edimburgo. A pesar de recibir ayer el correo electrónico con la cancelación, este viernes han decidido acercarse hasta el palacio para ver el "ambiente".

Frente a la puerta, un grupo de visitantes hacían cola para fotografiar el escueto comunicado oficial que Buckingham emitió el jueves tras la muerte de Isabel II: "La reina ha fallecido en paz en Balmoral esta tarde. El rey y la reina consorte permanecerán en Balmoral esta noche y regresarán a Londres mañana. Jueves, 8 de septiembre de 2022".