Investigación en curso

Un nuevo escándalo de espionaje con Pegasus sacude Israel

  • El ministerio de Seguridad Pública ha lanzado una investigación contra el supuesto 'hackeo' y espionaje de los teléfonos de personalidades públicas por parte de la policía

  • Los objetivos van desde directores generales de los ministerios, alcaldes, líderes de protestas o periodistas hasta el hijo menor de Netanyahu y varios de sus asesores

Oficinas del grupo NSO, la compañía creadora del software de espionaje Pegasus, en el valle de Aravá, en el sur de Israel.

Oficinas del grupo NSO, la compañía creadora del software de espionaje Pegasus, en el valle de Aravá, en el sur de Israel. / MENAHEM KAHANA (AFP)

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Andrea López-Tomàs
Andrea López-Tomàs

Periodista y politóloga.

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Nuevo escándalo de espionaje de Pegasus. Esta vez, el polémico software israelí de espionaje ha provocado un "terremoto" en casa. La policía habría estado siguiendo y escuchando a varias personalidades públicas, entre las que destaca el hijo de Netanyahu y miembros de su círculo más íntimo, según el diario Calcalist. "Los informes sobre Pegasus, si son ciertos, son muy serios", ha afirmado el primer ministro, Naftali Bennett. El Ministerio de Seguridad Pública, encargado de la supervisión de la fuerza policial de Israel, ya lo está investigando.

Directores generales de los ministerios, alcaldes, líderes de protestas, activistas, periodistas y hasta un testigo en uno de los casos de corrupción contra el exmandatario Binyamin Netanyahu figuran entre los objetivos del software. "Esta herramienta [Pegasus] y otras similares son importantes en la lucha contra el terrorismo y los delitos graves, pero no estaban destinadas a ser utilizadas en campañas de phishing dirigidas al público o los funcionarios israelís, por lo que necesitamos entender exactamente qué sucedió", ha apuntado Bennett en un comunicado.

Omer Barlev, ministro de Seguridad Pública, ha anunciado la formación de una comisión de investigación del Gobierno para "investigar en profundidad la violación de los derechos civiles y la privacidad en los años en cuestión". El laborista ha afirmado que las supuestas violaciones parecen haber sido realizadas por exfuncionarios en gobiernos anteriores. Según las informaciones de Calcalist, la recopilación de información de sus teléfonos tuvo lugar cuando Roni Alsheikh dirigía la fuerza policial entre 2015 y 2018.

Sin permiso de Justicia

Poco ha tardado Netanyahu en reaccionar a los informes que llegan hasta el seno de su hogar. El teléfono de su hijo menor Avner habría sido espiado. "Es un día oscuro para la democracia israelí", ha dicho el líder del Likud en la Knéset, el Parlamento israelí. También ha instado a los diputados de todos los partidos a indagar en el uso indebido del software después de que las revelaciones apuntaran a varios de sus asesores. Según los informes, la policía no tenía una orden judicial que le permitiera llevar a cabo el espionaje. 

A su vez, el Ministerio de Justicia ha afirmado que nunca aprobó el uso policial de Pegasus para recoger datos. Solo dio permiso a Pegasus, del grupo NSO, para las escuchas telefónicas, no para las otras funciones del software que acaban infectando los móviles. Con Pegasus dentro, los teléfonos se convierten en micrófonos y cámaras de vigilancia para leer mensajes y tener acceso a toda la información sobre sus dueños. La fiscalía estatal de Israel sospecha que la policía no entregó toda la información.

"Un terremoto"

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Este software, además, ha servido como herramienta para el acoso y la persecución de la disidencia en regímenes dictatoriales. Una investigación del New York Times desveló que el Gobierno de Netanyahu había usado la venta de Pegasus para obtener favores políticos de países extranjeros, pero Netanyahu lo negó. También reveló que el Ejecutivo de Estados Unidos compró el software espía antes que Biden prohibiera la empresa NSO hace unos meses.

Tras meses de escándalos en el extranjero bajo la sombra de Pegasus, el problema alcanza a palacio. "No puedo creer que este sea mi país", ha dicho sorprendida la ministra del Interior, Ayelet Shaked. "Si estas cosas son correctas, entonces estamos hablando de un terremoto, actos que se ajustan a regímenes oscuros del siglo anterior a los que no nos debemos parecer", ha añadido. Hace unas semanas, se descubrió que la policía israelí llevaba años espiando a su población sin ninguna orden judicial a través de sus teléfonos gracias a Pegasus. Pero entonces, apenas hubo alboroto en la Knéset.