Francia dispara el gasto público y evita mayor presión fiscal para propiciar el crecimiento

  • El Gobierno francés presenta su proyecto de ley presupuestaria para el año que viene, que aumenta el gasto en 10.000 millones

  • La oposición denuncia que Macron está ya en campaña para las presidenciales con " recursos públicos"

El presidente francés Emmanuel Macron.

El presidente francés Emmanuel Macron. / Reuters

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Enric Bonet

El presidente francés, Emmanuel Macron, continúa apostando por un aumento del gasto público. Tras un inicio del mandato marcado por reformas neoliberales y una contención de las inversiones, la pandemia forzó una súbita reconversión del joven dirigente a unos postulados más neokeynesianos. Los presupuestos para 2022, presentados este miércoles, confirman esta tendencia. El ministro de Economía francés, Bruno Le Maire, desveló este mediodía en el consejo de ministros el proyecto de ley presupuestaria del año que viene, que incorpora un incremento del gasto de más de 10.000 millones de euros. 

Son los últimos presupuestos de Macron antes de las presidenciales de abril de 2022 y esto se nota al incorporar numerosas promesas del dirigente centrista. Aunque Le Maire anunció a principios de septiembre el final de las políticas del “cueste lo que cueste” —las ayudas del Estado para proteger a empresas y ciudadanos del impacto económico del covid-19—, esto no se verá reflejado en un retorno de la austeridad. La retirada de una parte del colchón estatal para resistir a la pandemia vendrá acompañada por un aumento de inversiones en materia de ecología, fuerzas de seguridad, justicia y medidas sociales, sobre todo destinadas a los jóvenes.

“Un presupuesto de salida de crisis”

“Es un presupuesto de salida de crisis”, aseguró el ministro de Finanzas, Olivier Dussopt, en declaraciones a la cadena France 2. Defendió que servirá para “cumplir con la promesa del presidente de la República” de apoyar la recuperación económica y al mismo tiempo “volver a unos niveles más sostenibles de gasto público”. Francia aumentará en 11.000 millones su gasto, según el proyecto de ley presupuestaria.

No obstante, el borrador no incorpora todas las nuevas partidas contempladas por el ejecutivo centrista. Está previsto que los diputados macronistas enmienden el texto en octubre e incorporen nuevas medidas. Entre ellas, se encuentra un nuevo plan de inversiones, valorado en 30.000 millones para varios años, que se suma al plan de reconstrucción económica anunciado el año pasado con bombo y platillo, por un valor total de 100.000 millones.  También la creación de una renta mínima de compromiso, de unos 500 euros, para jóvenes sin empleo ni estudios que se comprometan a iniciar una reconversión profesional o unas prácticas. El aumento del gasto debería ser “finalmente de entre 16.000 o 17.000 millones”, explicó el diputado macronista Laurent Saint-Martin. 

El Consejo Superior de Finanzas Públicas, un organismo encargado de supervisar la acción estatal, criticó el carácter inexacto de los presupuestos presentados. “Somos unos gestores serios (…). Se trata de un proyecto de ley de finanzas serio”, declaró Le Maire. Sin embargo, la oposición de derechas lamentó esta “euforia gastadora”. El conservador Xavier Bertrand, posible futuro candidato de Los Republicanos (socios franceses del PP) en las presidenciales, tachó al ejecutivo de “absolutamente irresponsable”. Desde la oposición de izquierdas, en cambio, denuncian “a un presidente en campaña con recursos públicos”, según declaraciones del diputado insumiso Alexis Corbière. 

Aumento del gasto en Interior y Justicia

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Durante las últimas semanas, Macron multiplicó sus promesas. A principios de mes, dijo en Marsella que remediaría los males de la segunda ciudad del país con una partida superior a los 1.500 millones. También prometió medidas para los autónomos, los transportes públicos o las fuerzas de seguridad. El borrador de presupuestos incluye algunos de estos gastos y otros no. En concreto, crecerán de manera significativa las partidas de los ministerios del Interior y de Justicia, con un incremento del 6% y el 8% respectivamente. También aumentará en unos 1.500 millones (+3%) el presupuesto del ministerio de Ecología, con medidas destinadas a la renovación energética de edificios, aunque se reducirán los fondos para las energías renovables. 

Pese al aumento del gasto, el ejecutivo macronista no pretende subir los impuestos, tampoco a las grandes fortunas como le pide la izquierda. Su renuncia a acentuar la presión fiscal es uno de sus principales reclamos electorales para los votantes conservadores, cuyo apoyo puede resultar crucial para la reelección de Macron. El joven presidente confía en que el crecimiento económico, de un 6% este año y un 4% en 2022, sirva para reducir el déficit público del 8,4% al 4,8%. Y la deuda estatal también disminuya del 116% al 114%.