Narcotráfico

Portugal, la ruta alternativa del hachís en Europa

El país se consolida como un complemento al estrecho en el tráfico de resina de cannabis desde Marruecos

Un joven se fuma un porro durante una concentración a favor de la legalización de la marihuana.

Un joven se fuma un porro durante una concentración a favor de la legalización de la marihuana. / AFP / tHOMAS SAMSON

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Lucas Font
Lucas Font

Corresponsal en Lisboa.

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El aumento de las cantidades de hachís aprehendidas en Portugal ha puesto en alerta a las autoridades lusas. A pesar de que España sigue siendo el principal punto de entrada de esta droga en Europa, debido a la cercanía con Marruecos, los últimos informes muestran una tendencia al alza en cuanto al tráfico por el sur de Portugal, principalmente a través de la costa del Algarve y del Alentejo, las dos regiones más meridionales del país.

Las autoridades portuguesas decomisaron 33.551 kilos de hachís en 2020, casi diez veces más que en el año anterior, cuando la cifra apenas alcanzó los 3.235 kilos. Según la Policía Judiciaria (PJ), quien ha llevado a cabo gran parte de las operaciones contra el narcotráfico -además de la Guardia Nacional Republicana (GNR)-, el tráfico por vía marítima ha sido el único que no ha sufrido un impacto por la llegada de la pandemia, sino todo lo contrario. “Hemos podido verificar una mayor utilización de lanchas rápidas en la introducción de productos estupefacientes en Portugal, que son al mismo tiempo las que transportan mayores cantidades”, asegura una portavoz por correo electrónico.

Estas embarcaciones pertenecen en gran parte a organizaciones radicadas en España, según las autoridades lusas, que también se encargan de transportar la mercancía a Portugal desde la costa marroquí. Los grupos criminales asentados en Andalucía han aumentado su presencia en el país luso en los últimos meses, especialmente en el este del Algarve -la zona más cercana a la frontera con España- debido a un mayor control policial en la ruta del Estrecho. Más del 55% de las aprehensiones de hachís cuyo origen ha podido ser comprobado proceden de Marruecos, según el informe anual sobre el combate al tráfico de drogas en Portugal.

La existencia de múltiples ríos y canales permite a los narcos introducir la mercancía con cierta facilidad en el sur del país, algo que repercute directamente en el aumento de las cantidades aprehendidas a nivel nacional. “Las regiones del Algarve y de la costa del Alentejo son las que acumulan la mayor parte de la droga decomisada. Si un año no realizamos grandes incautaciones en esta parte del país, la cantidad total disminuye considerablemente”, explican desde la PJ.

Menos operaciones y detenidos

Pero a pesar del aumento de la cantidad decomisada, los últimos datos muestran que tanto el número de operaciones como de detenidos ha descendido significativamente. En 2019 se llevaron a cabo más de 5.000 aprehensiones, mientras que en el año siguiente fueron poco más de 3.000. Esta variación se explica porque el volumen de droga incautado en cada operación ha sido mucho mayor, ya que las embarcaciones suelen trasladar en cada viaje entre 1.000 y 2.000 kilos de hachís, a diferencia de otros medios de transporte más pequeños.

En el caso de las detenciones, la PJ situó la cifra en 547 en todo 2020, mientras que en los cinco años anteriores se superó siempre el millar. Las operaciones por vía marítima suelen envolver a pocas personas, algo que sumado al descenso en los delitos de tráfico por otras vías ha provocado un descenso en el total de arrestos. Las autoridades lusas alertan, sin embargo, de que el tráfico de estupefacientes es una de las principales actividades del crimen organizado en Portugal, así como en otros países europeos.

Unidad de acción

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El Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías (OEDT) ha expresado en varias ocasiones los riesgos de la consolidación de nuevas rutas de narcotráfico entre Marruecos y los países del sur de Europa. Para tratar de combatirlo, asegura la organización en un informe, es necesario “dedicar grandes esfuerzos a la monitorización, al análisis y al intercambio de información para entender las dinámicas del tráfico y producción en los países vecinos de la UE”.

La OEDT pide a los países miembros un seguimiento sobre los riesgos e implicaciones del mercado del cannabis y una mayor coordinación de las actividades a nivel europeo para “asegurar que la responsabilidad de todos los actores, incluidas las fuerzas de seguridad y los organismos reguladores, están bien articulados”.