Cumbre europea

La UE rechaza la cumbre con Putin propuesta por París y Berlín

  • Angela Merkel y Emmanuel Macron defienden un contacto directo con el Kremlin como vía para relanzar el diálogo

  • Polonia y las repúblicas bálticas consideran que hay que ser extremadamente cautelosos y no es el momento

Putin, Merkel, Macron y Zelensky, antes de empezar la reunión en París.

Putin, Merkel, Macron y Zelensky, antes de empezar la reunión en París. / IAN LANGSDON / POOL AFP

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Silvia Martinez
Silvia Martinez

Periodista

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Los líderes europeos han rechazado la iniciativa de Francia y Alemania de relanzar el diálogo con Vladímir Putin a través de una cumbre multilateral. La idea había recibido el apoyo de Austria pero también un “no” rotundo de numerosas delegaciones de Europa del este y las repúblicas bálticas que consideran imposible esta opción mientras el Kremlin mantenga su política agresiva hacia sus vecinos.

"La discusión ha sido dura pero tenemos el resultado final y estamos satisfechos. No habrá reuniones a nivel de líderes de la UE con Rusia", ha resumido pasadas las dos de la mañana el presidente de Lituania, Gitanas Nauseda, tras la discusión sobre las relaciones entre la UE y Rusia. Las conclusiones acordadas por los Veintisiete recogen el compromiso a "explorar formatos y condicionalidades de diálogo con Rusia" pero no mencionan la cumbre que pedían Angela Merkel y Emmanuel Macron.

"No hemos podido acordar hoy que nos reuniremos a nivel de líderes pero lo importante para mí es que el formato de diálogo se mantiene y que trabajaremos en ello", ha destacado la cancillera sobre las conclusiones. "Personalmente, me hubiera gustado un paso más valiente pero esto está bien también y seguiremos trabajando", ha añadido en una breve declaración en la que ha dejado claro que el contacto directo con Moscú sigue siendo una pieza clave para resolver conflictos con el Kremlin. “No es suficiente con que el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, hable con el presidente ruso”, había avisado durante una intervención previa en el Bundestag.

El mismo mensaje que trasladó a su llegada a la cumbre su homólogo francés, Emmanuel Macron. “Asumimos que este diálogo es necesario para la estabilidad del continente europeo pero exigente porque no cedemos nuestros valores o intereses”, ha dicho. Al igual que Berlín, París considera necesario pasar página y dejar “una lógica reactiva respecto a Rusia” para abrir nuevas vías con las que “arreglar nuestras diferencias”. Una postura que ha apoyado Austria. “Estoy contento de ver finalmente movimientos hacia un diálogo con Rusia. Estamos geográficamente más cerca que EEUU. No podemos asistir y ver el diálogo entre EEUU y Rusia mientras que cuestiones como Ucrania nos afectan más que a EEUU”, decía el canciller austríaco, Sebastian Kurz.

Resistencias en el este

El resultado, sin embargo, queda lejos de lo esperado, resultado de las resistencias que genera en algunos países del Este y el norte de Europa abrirle la puerta a Moscú. Po ejemplo, el primer ministro holandés, Mark Rutte, cuyo gobierno denunció el año pasado ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos a Rusia por el derribo del avión MH17 en el que murieron 298 personas, dejó claro que él no participaría en un encuentro al más alto nivel político entre los Veintisiete y su homólogo ruso aunque tampoco le importaría que la cumbre fuera con los dos presidentes de las instituciones europeas, Charles Michel y Ursula von der Leyen.

“Lanzar cualquier diálogo directo al más alto nivel político es solo posible en una situación en la que haya una rebaja y una retirada de la actual política agresiva”, ha zanjado el primer ministro polaco, Mateusz Morawiecki, que ha avisado de que “es difícil” abrir un diálogo con ataques híbridos los países vecinos, incluida Polonia. “Tenemos que ser muy cautelosos sobre las intenciones del régimen de Putin. No vemos que haya habido un cambio radical en el patrón de comportamiento de Rusia”, valora el presidente lituano, Gitanas Nauseda, que consideran que sin cambios positivos de la parte de Moscú enviaría “una mala señal” a los países del partenariado este como Ucrania. “Me parece que lo que estamos intentando es implicar a un oso para que deje en paz un tarro de miel”, ha añadido.

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Al igual que Lituania, también Letonia y Estonia son partidarios de avanzar con extremada cautela y de abrir un diálogo solo si Moscú da pasos hacia el cumplimiento de los acuerdos de Minsk. “Personalmente no creo que sea el momento de mantener una cumbre a nivel de líderes europeos. Las condiciones de 2014 no se han cumplido y tenemos que entender cuál es la situación y qué queremos de esa cumbre. Recordamos la visita Borrell, no fue positiva para la UE”, ha recordado la primera ministra de Estonia, Kaja Kallas

La discusión sobre Rusia y el camino a seguir para relanzar las relaciones se basa en el informe elaborado por el jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell, en el que alerta sobre la espiral negativa de las relaciones debido a las medidas agresivas de Rusia.