La Europa posbrexit

Holanda confisca bocadillos de jamón y queso a camioneros británicos tras el Brexit

Las autoridades aplican con rigor la normativa que prohíbe la importación personal de carne y lácteos a la UE

Señal que marca la entrada en territorio holandés.

Señal que marca la entrada en territorio holandés. / Archivo

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Holanda ha empezado a aplicar de manera rigurosa el Brexit. Y los primeros en notarlo han sido los camioneros británicos que llegan vía ferry a la terminal de Hook. Ahí, funcionarios de aduanas les confiscan los bocadillos de jamón y queso que llevan para su consumo personal, según publica 'The Guardian', que recoge unas imágenes de la televisión holandesa en las que se ve a los funcionarios inspeccionando los camiones británicos y confiscando, entre disculpas, los bocadillos que los camioneros llevan para comer. El acuerdo del Brexit firmado entre la UE y el Reino Unido prohíbe la entrada en cualquier país de la UE de importaciones personales de productos cárnicos o lácteos.

 "Ya no se os permite entrar ciertos alimentos a Europa, como carne, fruta, verdura, pescado, esas cosas", le dice un funcionario de aduanas a un perplejo camionero. Este pregunta entonces si puede quedarse con el pan. "No, todo será confiscado. Bienvenido al Brexit, señor, lo siento", replica el agente.

El 1 de enero de este 2021, tras el fin del periodo de transición del Brexit, entró en vigor la normativa según la cual no pueden entrar en la Unión Europea productos de origen animal como los que contienen carne o lácteos. El Departamento holandés de Medio Ambiente, Alimentación y Agricultura (Defra) ha empezado a advertir a los viajeros procedentes del Reino Unido de que deben "usar, consumir o desprenderse" de estos productos prohibidos antes de llegar a la frontera o en la misma frontera. En la terminal de ferris de Hook, las autoridades han colgado carteles con imágenes de alimentos varios con el aviso "desde el 1 de enero, no puede entrar comida procedente del Reino Unido".

Naranjas, cereales para el desayuno, zumos, filetes de pollo, latas de atún, leche o lonchas de pavo son solo algunos de los productos que los agentes de aduanas de Países Bajos han confiscado estas semanas en la terminal a los conductores que trataban de cruzar el Puerto de Róterdam hacia territorio europeo desde el Reino Unido. Muchos conductores siguen viajando como siempre desde territorio británico con bocadillos para el camino, pero se olvidan de las aduanas y quedan a merced de leyes que se aplican a terceros países, normas que se aplican también a, por ejemplo, Colombia o Mozambique: las de países no europeos, con reglas y controles específicos.

Falta de información de Londres

Desde Aduanas, el portavoz Roul Velleman explicaba a la agencia Efe que "aún hay mucha gente que no sabe qué está exactamente prohibido, pero el problema está en la falta de información por parte del Reino Unido, es incompleta y no está muy bien explicada", por lo que insta a Londres a "informar a sus ciudadanos porque ese es su papel".

Los holandeses llevan meses repitiendo el mensaje, pero la voz no ha corrido lo suficiente cuando, en la práctica, afecta a cosas tan habituales como el sándwich de jamón y queso que cualquiera se prepara antes de salir de casa para matar el hambre en un viaje, o incluso a un ramo de flores que un visitante trae de Londres como gesto a un conocido en España. 

Reconoce Velleman que la concienciación sobre los cambios es "cada vez mayor y lo iremos viendo estas semanas", pero ironiza con que, a partir de ahora, gracias a la viralización del vídeo, la gente procedente del Reino Unido "ya sabe que no podrá venir con sándwiches de jamón y queso".

Inconscientes de las reglas del Brexit

Estas normas han estado siempre vigentes para los no europeos, que también aplican reglas similares en sus propios países, pero los conductores que acostumbraban a cruzar sin controles el Canal de la Mancha no eran conscientes de que el Brexit traería esas reglas que son cotidianas para otros. "Tenga esto en cuenta para evitar sorpresas", insiste desde los Países Bajos.

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La Comisión Europea defiende que "bienes personales que contienen carne, leche o sus productos introducidos en la UE continúan representando una amenaza real para la salud en toda la Unión" y justifica que los patógenos que pueden contener estos productos causan enfermedades animales como la fiebre aftosa y la peste porcina clásica.

La prohibición se debe a que esos productos no se produjeron bajo supervisión de reglas comunitarias. Hay dos excepciones: que los viajeros traigan menos de 10 kilos de carne, leche o derivados desde las Islas Feroe o Groenlandia; o que sea comida para lactantes o mascotas, de menos de 2 kilos y con el empaque original de una marca registrada.