Acuerdo histórico

Las claves del acuerdo del Brexit entre Reino Unido y la Unión Europea

El primer ministro británico, Boris Johnson, en la rueda de prensa de este sábado en la que ha anunciado las nuevas restricciones.

El primer ministro británico, Boris Johnson, en la rueda de prensa de este sábado en la que ha anunciado las nuevas restricciones. / TOBY MELVILLE (REUTERS)

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El Periódico

El Reino Unido y la Unión Europea alcanzaron este jueves in extremis un histórico acuerdo comercial posbrexit que, a una semana de la separación definitiva, permitirá evitar una ruptura brusca de caóticas consecuencias económicas y políticas. No obstante, la decisión del Reino Unido de renunciar a los derechos y ventajas de la pertenencia a la UE tendrá consecuencia. "Pese al acuerdo habrá cambios reales el 1 de enero para muchos ciudadanos y empresas", ha avisado el negociador europeo, Michel Barnier. Estos son algunos de los elementos cubiertos por el nuevo pacto que, si se cumplen los plazos, entrará en vigor de forma provisional el próximo 1 de enero de 2021.

Acuerdo pesquero

Económicamente la pesca no es la parte más relevante del nuevo tratado comercial, pero políticamente ha sido la gran manzana de la discordia hasta el último minuto y uno de los elementos más sensibles. Londres arrancó la negociación reclamando el 80% del valor de las cuotas pesqueras que se realizan en su caladero –unos 650 millones de euros anuales- y un período de transición de solo tres años, a partir del cual el Reino Unido lograría el pleno control sobre el acceso a los recursos pesqueros de sus aguas. Una forma de recuperar el control y la soberanía reivindicada por los partidarios del 'brexit' con Boris Johnson a la cabeza.

Unos términos, sin embargo, inaceptables para la Unión Europea y los ocho países pesqueros, particularmente Francia, que faenan desde hace décadas en ese caladero en base a unos derechos históricos que la salida del Reino Unido de la UE elimina de un plumazo. Empezó entonces un tira y afloja que llevó al equipo liderado por el británico David Frost a rebajar el porcentaje al 60% primero y al 35% después. Todavía por encima del límite del 25% y el período de transición de 7 años fijado como línea roja por el equipo de Michel Barnier. El compromiso incluye finalmente la transferencia del 25% del valor de las capturas al Reino Unido, que la UE se había fijado como tope máximo, pero limita el período transitorio a los cinco años y medio, hasta junio de 2026. A partir de esa fecha las posibilidades de pesca y las cuotas pesqueras pasarán a negociarse anualmente. "Exigirá esfuerzos, lo se, pero la UE estará al lado de los pescadores europeos para acompañarles", ha explicado Barnier. "Tendremos control absoluto de nuestras aguas nacionales", ha celebrado Johnson.

Competencia justa

Se trata de otro de los grandes pilares del acuerdo en el que han chocado constantemente Londres y Bruselas en los últimos meses: definir un marco de reglas satisfactorio, con garantías y mecanismos lo suficientemente fuertes como para evitar un eventual dumping del Reino Unido en caso de que sus autoridades opten en el futuro por rebajar los estándares sociales, laborales y medioambientales y ejerzan una competencia desleal en materia de ayudas de estado inundando de ayudas públicas consideradas ilegales por la UE. Para evitarlo, el acuerdo incluye una cláusula de no regresión por la que Londres se compromete a no rebajar sus estándares tras el período transitorio. "Ambas partes se han comprometido a garantizar un campo de juego sólido manteniendo altos niveles de protección en áreas como la protección del medio ambiente, la lucha contra el cambio climático y la fijación de precios del carbono, los derechos sociales y laborales, la transparencia fiscal y las ayudas estatales, con una aplicación nacional efectiva un mecanismo vinculante de solución de controversias y la posibilidad de que ambas partes tomen medidas correctivas", recoge el acuerdo.

Gobernanza del acuerdo

El Reino Unido quedará al margen de las decisiones que adopte el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) pero para brindar la máxima seguridad jurídica a empresas, consumidores y ciudadanos, el tratado incluye un capítulo para proporcionar claridad sobre cómo se operará y controlará el acuerdo. También establece un Consejo de asociación conjunto, que se asegurará de que el acuerdo se aplique e interprete correctamente y en el que se debatirán todas las cuestiones que surjan. Los mecanismos vinculantes de aplicación y solución de controversias garantizarán que se respeten los derechos de las empresas, los consumidores y las personas. Ambas partes podrán tomar represalias intersectoriales en caso de violaciones del acuerdo y se aplicarán a todas las áreas de la nueva asociación económica.

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Fuera del programa Erasmus

El acuerdo no incluye ni la política exterior, ni la seguridad exterior ni la cooperación en defensa, tres cuestiones que el Reino Unido, según ha explicado Barnier, se ha negado a negociar. Esto significa que desde el 1 de enero la UE y el Reino Unido no tendrán un marco común para desarrollar una respuesta conjunta en materia de política exterior como la imposición de sanciones a terceros países. Londres también ha decidido no participar en el programa de intercambio de estudiantes Erasmus+.