26 oct 2020

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Pandemia global

Cada vez menos bares abiertos en las ciudades europeas

Francia, Reino Unido, Bélgica, la República Checa, Alemania, Italia y España optan por restringir horarios o por el cierre total

Montse Martínez

Un bar restaurante parisino, cerrado entre la comida y la cena.

Un bar restaurante parisino, cerrado entre la comida y la cena. / FRANÇOIS MORI (AP)

Inmersos ya de lleno en la  segunda ola de covid-19 en Europa, los bares vuelven a estar en el punto de mira y a sentir la losa de las restricciones. Algunos gobiernos, en su arduo tira y afloja entre controlar la pandemia y garantizar la actividad económica, consideran que, ante el aumento de casos, los ciudadanos bien puedan prescindir de las copas, aunque los empresarios, aterrados, se lleven las manos a la cabeza. No hay unanimidad en toda Europa pero sí se repiten patrones que pasan por, en primer lugar, restringuir el horario de los bares para, luego, optar por el cierre total.

Arrancó París, el 28 de septiembre, con la obligación de los bares de cerrar a las 22.00 horas. Pero el batacazo llegó el 5 de octubre cuando pubs y tabernas bajaron las persianas durante dos semanas por decisión del Ayuntamiento de la capital francesa. Los restaurantes quedan exentos de la restricción. Marsella, especialmente azotada por los contagios, cerró a cal y canto durante dos semanas. La lista de ciudades francesas con bares cerrados no deja de aumentar paulatinamente: Grenoble, Lille, Lyon, Toulouse, Montpellier y Saint-Étienne.

Bar cerrado en París por las medidas restrictivas contra el covid-19. / THOMAS COEX (AFP)

El Reino Unido ha ido por idéntico camino. A día de hoy, pubs y restaurantes deben cerrar a las 22 horas en todo el país. Pero el Gobierno del conservador Boris Johnson ha decidido cerrar desde hoy los bares en la ciudad de Liverpool, con 600 positivos por 100.000 habitantes, y en toda la región, donde viven 1,5 millones de personas. Ni pubs, ni casinos, ni gimnasios, ni casas de apuestas. En el punto de mira quedan otras ciudades del norte de Inglaterra, como Manchester, Liverpool y Newcastle.  

Además, cinco zonas de Escocia, entre las que se encuentran las ciudades de Edimburgo y Glasgow, ya se encuentran desde el 9 de octubre sin pubs, bares ni restarurantes. Sólo abren hasta las 18.00 horas las cafeterías que no venden alcohol. Las restricciones se aplicarán hasta el 25 de octubre en los bares y restaurantes de las zonas de Greater Glasgow & Clyde, Lanarkshire, Ayrshire & Arran, Lothian y Forth Valley, donde solo podrán servir comida para llevar.

A juzgar por esta disparidad de medidas dentro del país, se atisba que Johnson es partidario de utilizar el bisturí para ir diseccionando distintas necesidades a fin de dañar lo menos posible la actividad económica.

El Gobierno norirlandés ha anunciado que cerrará durante cuatro semanas los bares y restaurantes, mientras que las escuelas suspenderán las clases durante quince días, ante el marcado aumento de los contagios de coronavirus en la provincia británica. Las nuevas restricciones entrarán en vigor a partir del viernes 16, según informó la ministra principal, la unionista Arlene Foster, después de mantener intensas negociaciones con su socio en el Ejecutivo de poder compartido, el partido nacionalista Sinn Féin.

Bruselas, sin alcohol

La capital de Bélgica, Bruselas, tiene cerrados todos los bares y cafés desde el 5 de octubre y durante un mes. Los locales donde se sirvan comidas en la mesa podrán permanecer abiertos, pero aquellos espacios públicos destinados al consumo de bebidas alcohólicas permanecerán cerrados hasta el 8 de noviembre en las 19 comunas de la capital belga.

El Gobierno de la República Checa decretó el lunes el cierre inmediato de todos los colegios, bares y restaurantes hasta el 3 de noviembre para reducir el nivel de contagios con el coronavirus. Berlín, la capital alemana, ha establecido que bares y restaurantes cierren a las 23.00 horas durante todo el mes de octubre.

En Italia , uno de los países europeos menos restrictivos, los bares cerrarán a medianoche pero, a partir de las 21.00 horas no se podrá consumir en el exterior de pie. 

Madrid, confinado por zonas, ha estado cerrando bares y restaurantes a las 22.00 horas, y Catalunya está pendiente de si del Govern ordena el cierre de bares y restaurantes. 

Las repercusiones de estas medidas restrictivas preocupan seriamente al sector, ya herido tras el cierre de meses en el momento más duro del confinamiento de primavera. "Antes de fin de año, el 30% de los bares, hoteles, restaurantes, discotecas y empresas de catering de París y la región de Île-de-France, corren el riesgo de cerrar", alertó Roland Héguy, presidente de la Unión de Oficios e Industrias de la Hostelería, en el diario Le Parisien.