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EL REINO UNIDO, EN LA ENCRUCIJADA

Cientos de miles de británicos se resisten en las calles al 'brexit' de Johnson

Se manifiestan en Londres y otras 30 ciudades británicas para protestar contra el cierre del parlamento

Consideran que se trata de un atentado contra la democracia y que el primer ministro no tiene autoridad para llevarlo a cabo

A. Niubó

Manifestación contra la decisión de Boris Johnson de suspender el Parlamento, este sábado a las puertas de Downing Street, en Londres.

Manifestación contra la decisión de Boris Johnson de suspender el Parlamento, este sábado a las puertas de Downing Street, en Londres. / AP

Tom Tickell, de 73 años, luce una pancarta en la que se lee "Hagamos caer a Johnson". Es uno de los miles de personas que se han concentrado este sábado a las puertas de Downing Street para protestar contra la decisión de Boris Johnson de suspender el Parlamento. Londres es este sábado una de las 30 ciudades británicas donde hay protestas. "La simple idea de cerrar el parlamento me parece repugnante, esto es lo que esperarías de dictadores como Franco, Johnson es ultraderecha", denuncia.

"Johnson tiene un larguísimo historial de hacer las cosas mal -añade-. Cuando era alcalde de Londres destinó una fortuna para construir puente que uniera Inglaterra con Francia a través del canal de la Mancha". El puente nunca llegó a construirse. Tickell es votante de liberaldemócratas. Tampoco quiere al laborista Jeremy Corbyn en el poder.

Unos metros más allá, en medio de la multitud, está John Tanton, acompañado de su esposa y alzando una pancarta que dice "pro-rogue" jugando con la palabra prórroga para darle el significado de "corrupto", refiriéndose a Johnson. Han venido de Northampton, 80 kilómetros al norte de Londres.

"No es democrático que un primer ministro que ni tan siquiera ha sido elegido por la gente cierre el Parlamento", expresa. Johnson fue escogido en las primarias 'tories' por 90.000 militantes. Tanton es europeísta y apuesta por un segundo referéndum porque "han pasado muchas cosas en tres años y ahora la gente sabe a qué se atiene".

"Ha sido infiel al país"

Jay Vickspate sonríe socarronamente delante de la puerta de Downing, protegido bajo unas gafas de sol. Es un estudiante de doctorado de sátira social de 25 años de Newcastle. Sujeta una pancarta en la que arenga a la resistencia por el cierre del Parlamento. "Como estudiante de doctorado quiero que Boris Johnson siga en el poder porque facilita mi estudio, no obstante, es un tirano, un charlatán, le fue infiel a su mujer y ha sido infiel a este país también", espeta.

"Creo que la oposición se tiene que unir, echar a Johnson, revocar el artículo 50, convocar otro referéndum, votar seguir en la UE y acabar con esta tontería", expone. Prefiere como primer ministro a un líder de centro, aunque "cualquiera sería mejor que Johnson". También asegura que si se materializa el 'brexit' empezará a buscar países donde marcharse.

Los manifestantes entonan al unísono el grito "¡Boris Johnson, qué vergüenza!", cuando un grupo de unos 30 'brexiters' envueltos en banderas con la cruz de San Jorge o la 'union jack' atraviesan la marabunta de gente con gestos desafiantes, mirada hostil y proclamas de "¡ya votamos!". Les escoltan 30 policías que forman un pasillo entre la gente y piden. No hay incidentes.

Mark Dowinson se los mira mientras se alejan. Tiene 40 años, de Brighton, bien vestido, con barba. No luce pancartas ni grita. "Considero que cerrar el Parlamento es el acto de un dictador y que un 'brexit' duro romperá el país", dice. "Estamos en una crisis constitucional, la única solución es pausar todo y revisar la constitución -no escrita-, el funcionamiento del Parlamento, cómo tener más democracia y replantearnos con calma qué relación queremos con la UE", propone. Precisamente el rumbo inverso que ha tomado el país con Johnson.