Ir a contenido

INCERTIDUMBRE EN EUROPA

Johnson aboca al Reino Unido a un 'brexit' salvaje

Diputados de la oposición y rebeldes conservadores buscan una ley express que evite un 'bréxit salvaje'

A. Niubó

Un manifestante anti-Brexit libera humo de color afuera de las Casas del Parlamento en Londres.

Un manifestante anti-Brexit libera humo de color afuera de las Casas del Parlamento en Londres. / REUTERS Henry Nicholls

Boris Johnson puso ayer en jaque a todo el sistema parlamentario británico al pedir a la reina Isabel II la suspensión del Parlamento, petición que la monarca ha autorizado. El primer ministro británico ha alegado que la actual sesión parlamentaria hace demasiado tiempo que dura y que el país necesita mirar hacia adelante. El Parlamento quedaría suspendido desde la semana del 9 de septiembre hasta el 14 de octubre, tres días antes de que se celebre la decisiva cumbre europea donde se decidirá el 'brexit'. De esta forma reduce el tiempo del que disponen los diputados para poder frenar la legislación para abortar el 'brexit' duro que él propone.

El movimiento del primer ministro ha suscitado, además de un fuerte rechazo de la oposición, una gran indignación en parte importante de la sociedad británica. Más de un millón de ciudadanos firmaron ya una petición popular para instar a Johnson a no suspender durante cinco semanas el parlamento, una decisión que ha convulsionado a todos los partidos. La solicitud online pronto alcanzó las 100.000 firmas necesarias para que deba ser sometida a debate en la Cámara de los Comunes.

Además, según 'The Guardian', numerosos diputados tanto de la oposición como conservadores realizaron este miércoles reuniones y llamadas para, en la sesión parlamentaria de la semana próxima y antes del cierre del Parlamento, lograr prevenir un 'brexit' sin acuerdo. Esa "rebelión", según 'The Guardian', pretende lograr una legislación expres que obligue a Johnson a pedir una extensión del artículo 50 si no consigue un acuerdo del 'brexit'.

"El Parlamento tendrá la oportunidad de debatir el programa de gobierno y sobre el 'brexit' los días antes y después de la cumbre europea y luego votar la resolución de la cumbre el 21 o 22 de octubre", dijo Johnson en una carta enviado a todos los parlamentarios". Y añadió: "Si consigo un acuerdo con la UE, entonces el Parlamento tendrá la oportunidad de debatir la ley que lo ratifique". Se trata de una jugada del todo inesperada. Buena parte de su gabinete no lo sabía.  

Indignación generalizada

"No importa cómo se disfrace, es obvio que el propósito de la suspensión ahora es evitar que el Parlamento debata sobre el 'brexit' y lleve a cabo sus tareas de definir un rumbo para el país", lamentó John Bercow, el presidente de la Cámara, quien considera que la decisión de Johnson es un "ultraje democrático".

Por su parte, el líder de la oposición laborista, Jeremy Corbyn, calificó la decisión de "temeridad" y envió una carta a la Isabel II remarcando que la suspensión del Parlamento "no es aceptable" y que lo que ha hecho Johnson es "arrancar la democracia". Corbyn pidió unidad contra Johnson. Dijo que lo primero que hará el martes de la semana que viene, cuando se reabra el Parlamento, es "en primer lugar intentar legislar para impedir lo que está haciendo Johnson y, en segundo lugar, convocar una moción de censura en algún momento".     

Bloqueo legislativo y moción de censura

Sin embargo, tras este movimiento de Johnson, es materialmente imposible que se pueda aprobar ninguna ley. Los partidos de la oposición acordaron el lunes pedir una sesión parlamentaria extraordinaria para poder proponer una normativa que vetara el 'brexit' duro sin la aprobación del Parlamento. Era una estrategia parecida a la que se utilizó contra Theresa May en abril.

La única opción que les quedaría a los opositores sería plantear una moción de censura la semana que viene, como sugirió Corbyn, que es el único que la puede proponer como líder de la oposición. Una moción permitiría forzar elecciones.

El problema sería saber cuándo convocaría Johnson estas elecciones. Su asesor principal, Dominic Cummings, el cerebro de la campaña del 'brexit' del 2016, ya dijo hace unas semanas que si le fuerzan a convocar elecciones, Johnson las convocaría después del 31 de octubre, una vez consumada la salida de la UE.

La sombra de Farage

Johnson sabe que no tendría opciones de imponerse en unos comicios sin haber implementado el 'brexit' porque el Partido del Brexit del eurófobo Nigel Farage se quedaría con el voto euroescéptico conservador como pasó en las europeas de mayo. Farage ya ha dicho, y lo ha reiterado, que concurrirá a elecciones si Johnson no apuesta por una rotura en seco con la Unión Europea (UE).

Otra opción que le quedaría a la oposición sería presentar una moción, ganarla, y crear un gobierno interino que quitara a Johnson del poder. Esta posibilidad quedó descartada la semana pasada porque Corbyn quiere ser él el nuevo primer ministro interino, mientras que los demócratas liberales y los conservadores europeístas quieren que sea cualquiera menos él.

En cualquier caso, Johnson considera que el Parlamento pretende evitar el 'brexit' y sostiene que los que se comportan de forma antidemocrática son los diputados que no aceptaron la derrota en la consulta de 2016. En la carta enviada ayer a los diputados, Johnson explicó que el 14 de octubre, en su tradicional discurso, la reina presentará "una nueva y ambiciosa agenda doméstica para renovar el país después del 'brexit'". Y anunció importantes inversiones en sanidad, en infraestructuras y en educación.

Amenaza de demandas

Se apunta que Johnson se encuentra en campaña electoral desde que llegó al poder el pasado 24 de julio. Entonces constituyó un gobierno que, por un lado, garantizara el 'brexi't, y, por otro, que preparara al país para después de la salida de la UE.

Diversas personalidades británicas, incluyendo el exprimer ministro John Major, han amenazado con llevar el caso a los tribunales. "No hay duda de que la motivación [de Johnson] es evitar que el Parlamento soberano se oponga a su política del 'brexit'". A su vez, la portavoz de Justicia del Partido Nacional Escocés (SNP), Joanna Cherry, explicó que su gobierno ya está trabajando para denunciarlo a la justicia escocesa.

El líder del SNP en Westminster, Ian Blackford, acusó a Johnson de "actuar como un dictador", mientras que la líder de los liberaldemócratas, Jo Swinson, lamentó que Johnson "sabe que ni la gente ni sus representantes quieren un 'brexit' sin acuerdo y por esto los silencia".

El presidente del consejo privado de la reina, el eurófobo conservador Jacob Rees-Mogg, que fue quien recomendó a Isabel II suspender el Parlamento en nombre del gobierno, aseguró que se trata de "un procedimiento constitucional totalmente correcto".