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CRISIS MIGRATORIA

Salvini permite "contra su voluntad" el desembarco de 27 menores del 'Open Arms'

El primer ministro italiano acepta a regañadientes la petición del primer ministro, Giuseppe Conte

Rossend Domènech

Los menores del ’Open Arms’, que han desembarcado en el puerto de Lampedusa.

Los menores del ’Open Arms’, que han desembarcado en el puerto de Lampedusa. / REUTERS

Muy a su pesar y a través de una carta, el ministro de Interior italiano, Matteo Salvini, ha accedido a la petición del primer ministro, Giuseppe Conte, de autorizar el desembarco de los 27 menores no acompañados del 'Open Arms', el buque humanitario que lleva 16 días en el mar, tres de los cuales en aguas italianas frente a la isla de Lampedusa.  Los jóvenes ya están en tierra firme. Poco antes de que se hiciera pública la carta de Salvini, el fundador de la oenegé española, Oscar Camps, había advertido de que ya no podían garantizar la seguridad a bordo, con constantes peleas en medio de unas condiciones insalubres.

El lenguaje usado por Salvini en la misiva enviada a Conte evidencia la complejidad política y jurídica de la crisis del 'Open Arms' y como cada persona e institución implicada intenta sacarse de encima la responsabilidad del drama humano y social del rescate. La actitud condescenciente del líder de la ultraderechista Liga es interpretada por los diarios 'La Repubblica' y 'La Stampa' como un intento de recuperar terreno tras fracasar el pasado día 12 en su intención de presentar una moción de censura contra Conte y por dictar el ritmo de la crisis del actual Ejecutivo del que forma parte. "A pesar mío y por lo que se refiere a mis competencias y como enésimo ejemplo de leal colaboración, dispongo que no se pongan obstáculos a la ejecución de tu exclusiva determinación, no sin subrayar que continuaré persiguiendo en todas las instancias judiciales competentes las razones del derecho",  ha escrito Salvini a Conte.

Decreto sobre seguridad

El viernes Salvini ya apeló al Consejo de Estado contra la decisión del tribunal administrativo de Roma de permitir a la nave atracar en Lampedusa. Por otra parte, el decreto sobre seguridad elaborado por Salvini y aprobado por el Parlamento el pasado 6 de agosto, cuando empezó la crisis del 'Open Arms', no prevé que sea el primer ministro el que tenga la última palabra sobre los desembarcos, sino el ministro del Interior.

Conte informó esta semana que finalmente seis países, entre ellos España, están dispuestos a hacerse cargo de las personas migrantes, independientemente de su edad, aunque Salvini ya ha manifestado su rechazo ya que, según ha afirmado, "no ha sido formalizada", es decir, no está por escrito.

Cuando al ministro del Interior le preguntaron por los inmigrantes que fueron evacuados de urgencia el jueves y viernes de la nave por razones de salud, respondió "patrañas". Poco antes, el jefe del servicio médico de Lampedusa, Francesco Cascio, que se encuentra de vacaciones, había afirmado que entre las personas que desenbarcaron esos días solo había un caso de "otitis, fácil de curar".  "Si a bordo del 'Open Arms' hay náufragos con las patologías descritas en el informe del Cisom (asistencia médica de la Orden Militar de los Caballeros de Malta), no se trata de los mismos que han desembarcado, ya que sus condiciones eran buenas", señaló el político ultraderechista. "Nos encontramos frente a la enésima tomadura de pelo de la oenegé española", añadió.

Inspección médica

Además de los médicos del Cisom, subieron también sanitarios de la oenegé Emergency, que operan en varios países del mundo. Todos ellos certificaron 20 casos de sarna, heridas infectadas de armas de fuego y "condiciones higiénico sanitarias pésimas". Cascio será interrogado en los próximos días por la fiscalía de Agrigento (Sicilia),  que ha abierto un sumario por secuestro de personas, sin que por el momento haya indicado un presunto culpable. La labor de los magistrados apunta a reconstruir la "cadena de mando" de las distintas órdenes dadas en estos días para identificar al responsable.

En este contexto, el viernes, los fiscales enviaron a la policía de aduanas a la sede del centro de salvamento marítimo de la Guardia Costera de Roma (Imrcc), que dirige y coordina los rescates, para que se incautara de documentos. Este sábado la fiscalía ha dispuesto una inspección médica a bordo de la nave, mientras que el tribunal de menores de Palermo ya ha procedido a nombrar los tutores para los menores presentes en el buque.