31 may 2020

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EL DRAMA MIGRATORIO

La crisis del 'Open Arms' ahonda la fractura del Gobierno italiano

Los ministros de Defensa y Transporte se niegan a firmar el nuevo decreto de Salvini contra el desembarco del buque

Rossend Domènech

Matteo Salvini.

Matteo Salvini. / REUTERS / CIRO DE LUCA

La entrada de la nave 'Open Arms', con 147 migrantes a bordo, en aguas de Lampedusa ha agravado aún más la crisis del Gobierno populista de Italia, que comenzó formalmente el pasado martes con el rechazo por parte del Movimiento Cinco Estrellas (M5S) de la agenda de Matteo Salvini, vicepresidente del gobierno y líder de la Liga, para anticipar unas elecciones generales.

La intención de Salvini era, tras la decisión de un tribunal administrativo de permitir la entrada del barco en aguas italianas, firmar un nuevo decreto para impedírlo. Lo firmó de madrugada, pero necesitaba el apoyo de los ministros de Transporte, Danilo Toninelli, y de Defensa, Elisabetta Trenta (ambos del M5S), que se han negado a hacerlo.

También se ha topado con la censura del primer ministro, Giuseppe Conte, quien a travé de Facebook ha acusado al titular de Interior de "una inaceptable colaboración desleal", le ha recordado que "la política no es poder, sino una enorme responsabilidad" y le ha reprochado "rupturas  institucionales" determinadas "por ímpetus políticos". Al final Conte ha pedido a Salvini que "adopte las necesarias medidas para asistir y tutelar a los menores presentes en la embarcación".

El líder de la Liga ha contestado inmediatamente que está "obsesionado por la seguridad de los italianos" y dolido porque Conte haya elegido las redes sociales para acusarle, en lugar de decirle "las cosas a la cara".

"Autogol" de Salvini

Los observadores italianos, incluido el subsecretario de presidencia y hombre fuerte de Salvini, Giancarlo Giorgetti, llevan tres días subrayando que "Salvini se ha metido por sí solo en la esquina, marcando un autogol".

En Ferragosto (fiesta italiana del 15 de agosto) es tradición que el ministro del Interior convoque una rueda de prensa para ofrecer un balance del año. Esta vez Salvini lo ha hecho desde Castelvolturno, localidad cercana a Nápoles, lugar de inmigrantes esclavos del trabajo, jóvenes obligadas a prostituirse, mercados de drogas al aire libre. Allí ha recibido la carta de Conte y la oposición "por razones humanitarias" de la ministra de Defensa de cofirmar un nuevo decreto contra el atraque de la Open Arms.

"No creo en los complots, ni en las concidencias, pero en este agosto (algunos) se movilizan para dejar pasar la migración clandestina, (...) será una casualidad", ha replicado Salvini. Sobre la titular de Defensa, el ministro le ha reprochado que le considere "inhumano" cuando en el pasado ha firmado decretos mucho más polémicos. "O no sabía lo que firmaba, o bien se ha convertido en madre Teresa de Calcuta", ha ironizado.

El M5S está en negociaciones con el Partido Demócrata para desbancar a Salvini y al resto de ministros de la Liga del poder, echando por tierra su plan de adelantar los comicios para aprovechar al viento a favor que le pronostican los sondeos.