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ENTREVISTA CON FRANCESCA FRITZ-PRGUDA

"Un sistema eficaz de asilo es el mejor garante para la seguridad"

La representante en España del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados denuncia que cada vez hay más desplazados y menos soluciones para ellos

Víctor Vargas Llamas

Francesca Fritz-Prguda conversa con Òscar Camps a bordo del ‘Astral’, uno de los barcos de la oenegé OpenArms, en Badalona.

Francesca Fritz-Prguda conversa con Òscar Camps a bordo del ‘Astral’, uno de los barcos de la oenegé OpenArms, en Badalona. / RICARD CUGAT

Migrantes, refugiados y solicitantes de asilo están cada vez más acorralados por las penosas condiciones de sus países de origen y la actitud de una Europa dividida entre los países dispuestos a asumir su cuota de responsabilidad solidaria y otros en los que cala con fuerza el discurso populista.  Las oenegés y el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) son los escasos actores a los que se aferran las esperanzas de los desplazados. La representante en España de ACNUR , Francesca Fritz-Prguda, se ha reunido esta semana con el fundador de Open Arms, Òscar Camps, para analizar el drama migratorio que sacude el Mediterráneo.

Open Arms envía mensajes cada vez más desesperados sobre el drama migratorio. 

Desde ACNUR estamos muy preocupados. Tanto por la mortalidad en el Mediterráneo, como por el incremento de restricciones y penalizaciones contra las oenegés, uno de los pocos actores que siguen salvando vidas.

¿El discurso populista de Bannon y Salvini está ganando la partida?

Yo no hablaría de ganar partidas: hay un marco legal internacional y nacional. Nos preocupa el populismo y la narrativa del miedo, tan alejada de la realidad. Se instrumentaliza políticamente la migración. Las llegadas marítimas nunca han sido tan bajas como ahora, pero la mortalidad se mantiene o aumenta. En el Mediterráneo central una de cada seis personas que intenta llegar a Europa pierde la vida o desaparece.

¿Cómo se revierte esta situación?

No hay que limitar la situación al rescate marítimo, sin contar con el desembarco, puertos seguros, un proceso de acogida y un reparto solidario ente países. Eso requiere voluntad política de estados miembros e instituciones de la UE. Pero hay países e instituciones que siguen una estrategia populista. Es bastante ridículo que cada vez que haya personas rescatadas se desencadene una crisis política.

A mitad de este año se han alcanzado las solicitudes de asilo de todo el 2018 en España.

La respuesta es Venezuela y la crisis en Centroamérica. El mayor colectivo de solicitantes son venezolanos, un 36%. En lo que va de año, ya hemos alcanzado la cifra de todo el año pasado y proyectamos cerca de 120.000 solicitudes de asilo totales.

"Las 58.000 llegadas por mar no son una crisis humanitaria, sino institucional por falta de preparación"

Francesca Fritz-Prguda

Representante de ACNUR en España

El Gobierno de Sánchez empezó acogiendo a migrantes y refugiados, pero su política migratoria ya no es tan aperturista.

Este gobierno ha tomado medidas importantes, como el establecimiento del Centro de Atención Temporal a Extranjeros en el sur de España, pero cuenta con muy pocos recursos por la escasa preparación de los años anteriores en capacidad de asilo y de gestión de llegadas. Una aguda escasez combinada con un sucesivo aumento de solicitudes de refugio. Las 58.000 llegadas marítimas del año pasado no deberían ser una emergencia humanitaria para un país como España. Pero si lo combinas con la falta de previsión y preparación, se convierte en una situación de crisis de respuesta institucional.

¿Hay inquietud por que esté calando el populismo entre la opinión pública?

Estamos inquietos. Los crímenes de odio tienen mucho que ver con la narrativa política y las reacciones mediáticas. Es momento de responsabilidad y madurez política. Me he reunido con casi todos los líderes políticos para pedir evitar crear miedo sin motivo y decirles que el mejor garante de la seguridad es un sistema de asilo eficaz.

¿Aumentan las dificultades para los solicitantes de asilo en España?

Hay una enorme carencia de capacidad.  El propio ministro del Interior [Grande-Marlaska] fue el primero en reconocer que la situación de asilo es miserable. También hay que identificar los perfiles de personas que solicitan refugio, pues van cambiando. Y España debe ser un país que reciba reasentamiento, no que lo mande, por ser un Estado con relativamente pocos refugiados. No hay avalanchas ni motivos para el alarmismo. Es una situación manejable con los recursos y la dedicación debidos.

"España es solidaria pero hay que compartir la responsabilidad con el sur, que acoge al 85% de refugiados"

Francesca Fritz-Prguda

Representante de ACNUR en España

¿Qué debería mejorar en España?

Recomendamos una mejora enorme de la coordinación interministerial. Pensamos que la gestión de la inmigración y los asilos debe partir de un mecanismo con jerarquía supraministerial. España es un país con mucho potencial, sin muchos crímenes ni narrativa del odio respecto a otros países. Y con un pueblo muy solidario. Hay mucha sensibilidad para crear más vías legales y compartir la responsabilidad con estos países que acogen el 85% de refugiados del mundo, unos 71 millones, y que están en el sur global. No están en España, Alemania, Australia, Japon…

¿Qué mecanismos hacen falta?

Negociamos con el Gobierno para que presente un paquete ambicioso en el Fórum global de refugiados de diciembre. Una estrategia holística, con una narrativa política madura y un gran aumento de la financiación a países de grandes acogidas. La financiación es un tema complicado en el momento político actual, pero en algún momento se debe resolver. Otro elemento clave es aumentar el número de plazas de reasentamiento.

¿Y qué se puede hacer en los países de origen sumidos en el conflicto y el caos?

Es clave la prevención de conflictos. Hay un instrumentario amplio pero también limites políticos. Podemos apelar a los estados, pero los conflictos hoy son mucho más complejos que hace 30 años. Tenemos que educar, involucrar a los gobiernos a que se responsabilicen y busquen soluciones para los desplazados. Rompe el corazón que cada vez haya menos soluciones y más desplazamientos y que esa brecha vaya a más.