cambios demográficos

Catalunya gana 80.000 inmigrantes en un año, miles de ellos, sin papeles

La Generalitat pide "políticas realistas" para que estas personas puedan trabajar

El número de refugiados que han llegado en un semestre iguala el total del 2018

Asamblea en la Tancada Migrant de La Massana.

Asamblea en la Tancada Migrant de La Massana. / FERRAN SENDRA

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Elisenda Colell
Elisenda Colell

Redactora

Especialista en pobreza, migraciones, dependencia, infancia vulnerable, feminismos y LGTBI

Escribe desde Barcelona

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La inmigración sigue creciendo en Catalunya por tercer año consecutivo después de la crisis. En el 2018, la diferencia de salidas y llegadas arrojó como resultado un incremento de 80.000 personas de origen extranjero, según los datos oficiales del padrón municipal que ha dado a conocer este miércoles en rueda de prensa el secretario de Migracions del Govern, Oriol Amorós. Son cinco veces más foráneos que en el 2016, cuando la migración volvió a repuntar, y el doble que el 2017, aunque muchos no tienen papeles. Los datos de este 2019 son aún provisionales, pero auguran también una tendencia alcista, según los responsables de la Generalitat.

El año pasado llegaron 140.000 extranjeros a Catalunya y se fueron 60.000 personas. El problema que afecta a centenares de esos migrantes es que muchos de ellos están en situación irregular. No tienen permisos para residir ni para trabajar legalmente. "Es algo muy grave, no puede ser que estas personas que están en edad de trabajar tengan que acabar sobreviviendo en la economía sumergida", ha lamentado Amorós.

El secretario de Migracions ha criticado tanto a España como al resto de países de la Unión Europea por trabajar con una hipótesis que califica de falso porque "el escenario de migraciones cero no existe". La situación de vulnerabilidad de los inmigrantes se nota en cuanto se observan sus sueldos. De media, una mujer inmigrante cobra la mitad que un hombre español.

Marruecos sigue siendo el principal país de origen de los migrantes en Catalunya, con ya 226.390 personas empadronadas. Es, de hecho, una de las nacionalidades donde las personas sin papeles vuelven a repuntar ligeramente comparadas con el año anterior. En segundo lugar están las personas rumanas (103.388) e italianas (63.828), que como todos los residentes en la UE sí gozan de permisos de trabajo y residencia.

El Govern ha detectado una importante presencia de personas en situación irregular son las que llegan de Honduras. Dos de cada tres son mujeres y sin papeles. "Algunas vienen con sus hijos, huyendo por las situaciones de violencia que hay en el país", ha explicado Amorós. Si bien los hombres optan por emigrar a américa, ellas tratan de llegar a Barcelona en avión. Este año han sido 41.722 las personas hondureñas recién llegadas a Catalunya. Casi el doble que en el 2016. Otro colectivo que sigue creciendo, y que tiene un margen de personas sin papeles es el de los originarios de Pakistán.

Los refugiados se duplican

En los primeros seis meses de este año ha habido 7.000 personas que han pedido asilo en Catalunya. Son casi las mismos que todo el 2018, cuando lo hicieron 7.800 personas, y 14 veces más si comparamos con el 2013. La mayoría provienen de América latina, especialmente Venezuela (35%) y Colombia (21,9%). Amorós ha vuelto a reclamar al Estado que transfiera la competencia de refugio a la Generalitat, tal y como indicó el Tribunal Supremo en varias sentencias. En estos momentos hay 3.482 plazas para acoger refugiados en Catalunya.

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Si bien no todos ellos piden alojamiento, este dato está muy por debajo de las personas solicitantes de asilo que hay en la comunidad. De las que ahora existen, casi un millar pertenecen a la Generalitat.

Llegan menos menores migrantes solos de los previstos

Igual que en los años anteriores, este 2019 han seguido inmigrando niños y adolescentres sin ningún adulto que se haga cargo de ellos. Sin embargo, las previsiones de la Generalitat no se están cumpliendo, vienen menos, incluso, que el año pasado. Según los últimos datos del Govern, solo en junio se esperaban 431 llegadas de menores. Vinieron 184, 100 menos que los que lo hicieron en junio de 2017.