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PURGA MILITAR

La Fiscalía turca ordena la detención de 154 militares por golpismo

El Gobierno de Ankara ha arrestado a miles de funcionarios y miembros del Ejército desde la fallida asonada del 2016

El Periódico / Efe

Soldados y partidarios del presidente Erdogan en la Plaza Taksim de Estambul.

Soldados y partidarios del presidente Erdogan en la Plaza Taksim de Estambul. / REUTERS

La policía turca ha iniciado este martes una operación para detener a 154 militares por su supuesta implicación en el fallido golpe de Estado de julio del 2016, según informa la agencia estatal de noticias Anadolu. El Gobierno de Recep Tayyip Erdogan continúa así con las purgas dentro de las instituciones turcas tras el intento de derrocamiento del presidente. 

Al menos 48 de los sospechosos son militares en activo, mientras que los demás están retirados o habían sido expulsados previamente del Ejército de Turquía. Entre los acusados hay un coronel, un teniente coronel y un comandante. 

Las fiscalías de las provincias de Bursa, Konya y Esmirna --que han ordenado las detenciones--los acusan de tener vínculos con la cofradía del clérigo islamista Fethullah Gülen, a quien el Gobierno del islamista Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP) de Erdogan, responsabiliza de la asonada golpista.

La cofradía "gülenista" fue situando durante décadas, con la complicidad del Gobierno, a sus adeptos en altos cargos de la administración pública, la policía, la Judicatura y las Fuerzas Armadas de Turquía. El movimiento de Gülen, exiliado en Estados Unidos desde hace años, fue un fiel aliado del AKP, que gobierna en Turquía desde el 2002, hasta que ambos se enfrentaron en una dura lucha por el poder a partir del otoño del 2013.

Purga masiva

Desde el verano del 2016, Ankara responsabiliza de la fallida asonada a la red de Gülen, a la que considera como organización terrorista. Tras el fallido golpe se ha llevado a cabo una purga masiva de más de 130.000 funcionarios han sido destituidos y unas 80.000 personas acusadas de vínculos con la cofradía están en prisión preventiva. 

Los grupos de derechos humanos y los aliados occidentales de Turquía han criticado el alcance de la represión, diciendo que Erdogan ha utilizado el golpe abortivo como pretexto para sofocar la disidencia. El Gobierno ha dicho que las medidas de seguridad son necesarias debido a la gravedad de la "amenaza" que enfrenta Turquía y ha prometido erradicar la red de Gülen en el país.