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DOS AÑOS DE PREPARACIÓN

Los palestinos describen como un "chantaje" el plan de Trump para Oriente Próximo

La Casa Blanca organizará a finales de junio una conferencia en Bahréin para recabar inversiones para los palestinos

El foro económico es el primer paso del plan que ha preparado Jared Kushner

Ricardo Mir de Francia

Manifestantes palestinos huyen de los gases lacrimógenos lanzados por fuerzas israelís, el pasado 15 de mayo en Gaza.

Manifestantes palestinos huyen de los gases lacrimógenos lanzados por fuerzas israelís, el pasado 15 de mayo en Gaza. / MOHAMMED SALEM (REUTERS)

Nunca hubo tan pocas expectativas ante la presentación de un plan estadounidense para solucionar el conflicto entre palestinos e israelís. El plan lleva dos años cocinándose y finalmente está listo para presentarse en sociedad. La Casa Blanca se dispone a desvelar los contornos iniciales de su iniciativa durante una conferencia económica que se celebrará en Bahréin a finales de junio, un foro concebido para que sus aliados en el mundo árabe, Europa y Asia desempolven el talonario para invertir en los Territorios Ocupados Palestinos. La idea ha sido descrita como un intento de forzar a los palestinos a hacer concesiones a cambio de dinero y ya ha sido rechazada desde Ramala. El primer ministro palestino ha afirmado que no cederán "ante el chantaje y la extorsión".

"El trato del siglo", como lo ha descrito el presidente Donald Trump, ha sido preparado por su yerno, Jared Kushner, y el que fuera jefe de su equipo de abogados, Jason Greenblatt, hoy enviado especial a Oriente Próximo. Sin experiencia diplomática alguna antes de aterrizar en la Casa Blanca, ambos son judíos ortodoxos y amigos íntimos del primer ministro israelí, Binyamin Netanyahu. El segundo llegó a estudiar incluso en una 'yeshivá' de los asentamientos en los años 80. "Este taller de trabajo es una oportunidad crucial para que gobiernos, sociedad civil y líderes empresariales compartan ideas, discutan estrategias y recaben apoyos para potenciales inversiones económicas que hagan posible un acuerdo de paz", ha dicho la Casa Blanca en un comunicado que explica los objetivos de la conferencia del próximo 25-26 de junio.

Durante el foro no se abordarán los grandes escollos del conflicto. Ni el futuro de los asentamientos ni las fronteras ni el estatus de Jerusalén o los refugiados. De hecho, nada indica que la 'solución' que busca la Casa Blanca contemple la creación de un estado palestino viable, el desenlace por el que ha apostado la comunidad internacional en las últimas décadas. Trump ha puesto en duda que sea la mejor opción, al tiempo que abrazaba todas las posturas de la derecha radical israelí, con Netanyahu al frente, que prometió anexionarse la Cisjordania palestina en la reciente campaña electoral. Trump ha reconocido la capitalidad israelí de Jerusalén, la anexión del Golán sirio y ha cortado todas las ayudas a los palestinos, tanto las directas como las indirectas a través de la ONU.

Migajas

Los cientos de millones de dólares que Washington enviaba anualmente a Ramala pretende reemplazarlos con migajas financiadas por árabes y europeos. Según la prensa estadounidense, la conferencia de Bahréin solo aspira a recaudar unos 70 millones de dólares. "Cualquier solución al conflicto en Palestina tiene que ser política y basarse en el fin de la ocupación", ha dicho el primer ministro palestino, Mohammed Shtayyeh. "La crisis económica actual se deriva de la guerra financiera lanzada contra nosotros. No sucumbiremos al chantaje y la extorsión ni venderemos nuestros derechos nacionales a cambio de dinero", ha añadido el palestino.