02 dic 2020

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UNIDOS CONTRA EUROPA

Salvini se autoproclama líder de la ultraderecha europea

El jefe de la Liga congrega a 11 líderes de la extrema derecha europeos en Milán

Sus discursos xenófobos y anti-inmigración pretenden tomar el Parlamento europeo en las próximas elecciones

Irene Savio

Matteo Salvini, rodeado de los líderes de la ultraderecha europea como la francesa Marine Le Pen o el holandés Gert Wilders. 

Matteo Salvini, rodeado de los líderes de la ultraderecha europea como la francesa Marine Le Pen o el holandés Gert Wilders.  / Alessandro Garofalo (Reuters)

Bajo una lluvia intensa y ante una plaza del Duomo de Milán parcialmente llena Matteo Salvini, el líder del partido ultranacionalista italiano de la Liga, ha congregado este sábado a 11 líderes de partidos europeos afines a sus políticas, como parte de sus iniciativas de cara a las elecciones del próximo 26 de mayo. Un acto en el que el político italiano, autoproclamado líder del frente de la ultraderecha europea,  ha desplegado su habitual repertorio de argumentos —la lucha contra la inmigración, en primer lugar— y ha pedido el voto de los electores para cambiar desde dentro a la Unión Europea.

Salvini, que últimamente ha sufrido una pérdida de popularidad según los últimos sondeos a causa de una serie de escándalos de corrupción en su partido, no ha desaprovechado la ocasión para cargar contra todos aquellos que considera sus enemigos. Algo que incluye al actual Papa, al que ha atacado frontalmente en un discurso en el que ha citado como uno de sus referentes al cardenal guineano Robert Sarah, uno de los opositores internos de Francisco, a Winston Churchill y al escritor Gilbert Chesterton.

"Como dice Sarah, tenemos que hacer todo lo posible para que los hombres se queden en los países en los que han nacido", ha dicho, repitiendo un eslogan habitualmente empleado por Steve Bannon, el exasesor jefe de Donald Trump. "Si hacéis que seamos el primer partido en Europa, la política antiinmigrantes la llevaremos a toda Europa y aquí no entra ni uno más", ha añadido. Salvini ha presumido de su política de "puertos cerrados" a las oenegés que intentan rescatar a los migrantes en el mar y que su Gobierno continúa devolviendo a Libia, sin importarle que esté en plena guerra. 

Los votos de Berlusconi

Siguiendo con este tono, al arremeter confusamente contra las políticas económicas de la UE, ha apelado al "orgullo de ser italiano" y ha planteado bajar los impuestos para permitir que la ciudadanía europea levante cabeza tras las últimas crisis económicas. Uno de los temas que en el pasado formaron parte del argumentario estrella del partido Forza Italia de Silvio Berlusconi, la formación política de la que más votos ha captado Salvini en los últimos tiempos. 

"Los extremistas son los de la especulación, el desempleo y que han probado a explicarnos que no había alternativa a la precariedad", ha continuado, sin precisar qué modelo plantearía él. Aunque, eso sí, ha vuelto a defender al Parlamento Europeo, como "la única institución que se elige libremente", en comparación con la Comisión Europea, una institución que el italiano ve con malos ojos.  

"Algunos han llegado a negar las raíces judeocristianas de Europa… esos son traidores", ha agregado, en un mensaje pronunciado ante Gert Wilders, líder del Partido para la Libertad holandés, y de Marine Le Pen, jefa del Reagrupamiento Nacional francés, un partido carente de reivindicaciones de carácter religioso. "Yo personalmente encomiendo a Italia, a mi vida y la vuestra al corazón inmaculado de María que seguramente nos llevará a la victoria", ha añadido Salvini. El dirigente ha cargado duramente también contra el presidente francés Emmanuel Macron, el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, y el magnate George Soros.

El eco de los otros

Los 11 líderes venidos a Roma se hicieron eco de su argumentario, algunos pronunciando palabras aún más duras. "La Europa de hoy es débil y está invadida por los migrantes. Pero ahora ha llegado el turno de los patriotas", ha dicho Veselin Maneski, líder del partido Volya de Bulgaria, país en el que el número de emigrantes sobrepasa el de inmigrantes, según Eurostat. 

"No queremos esa oligarquía sin raíces y sin alma que nos dirige con la ambición de querer la sumisión de nuestras naciones", ha afirmado, por su parte, Le Pen. "Juncker, Merkel y Macron quieren islamizar Europa", ha agregado Boris Kollar, el líder del eslovaco Sme Rodina, partido cuyo símbolo no apareció en ninguna parte durante el acto de Milán. Como tampoco había presencia de los de las restantes formaciones, pese a que supuestamente todos ellos formarán parte de la alianza de Salvini en el futuro Parlamento Europeo. 

Primero los italianos”, se leía, en cambio, en una de las pancartas más grandes. Todo ello fuerte, Salvini, de unos sondeos que dicen que, salvo imprevistos, obtendrá un resultado histórico en las elecciones del domingo 26. Esto, multiplicando por cinco el número de consensos obtenidos en la anterior contienda europea del 2014, cuando obtuvo apenas un 6,5%, el equivalente a 1,6 millones de votos. Una victoria anunciada cuya consecuencia inmediata ha sido en las últimas semanas que aumentaran las protestas en varias ciudades italianas.