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El auge de la extrema derecha

El juego sucio de los "chicos malos" del 'brexit' que desgarra la Unión Europea

El gran éxito de los ultras y eurófobos británicos, bien conectados con el Kremlin, fue salir victoriosos en el referéndum sobre la salida del Reino Unido de la UE

La consulta parece haber sido el ensayo general de una estrategia que ese mismo año, el 2016, se volcarían en aupar a Donald Trump a la presidencia de EEUU

Begoña Arce

Andy Wigmore se hace un selfie junto a Arron Banks el pasado mes de junio en Londres.

Andy Wigmore se hace un selfie junto a Arron Banks el pasado mes de junio en Londres. / AFP / DANIEL LEAL-OLIVAS

El día en el que se dio a conocer el resultado del referéndum sobre el ‘brexit’, el millonario británico Arron Banks, el exlíder del UKIP, Nigel Farage, y su asociado, Andy Wigmore, comparecieron juntos ante la prensa.  Eran “The Bad Boys of Brexit” (“Los chicos malos del ‘brexit’), el nombre que ellos mismos habían acuñado para describirse. Estaban celebrando un triunfo contra todo pronóstico. El Reino Unido iba a salir de la Unión Europea, tal y como se habían propuesto.

Banks había fundado y entregado al grupo Leave.EU -una de las dos grandes organizaciones que hicieron campaña no oficial en favor del divorcio con la UE- ocho millones de libras (9,30 millones de euros), la mayor donación de todos los tiempos en la política británica. La procedencia de ese dinero es algo bajo investigación actualmente, al igual que las conexiones de los tres personajes con Rusia y la derecha radical en Estados Unidos. El referéndum británico parece haber sido el ensayo general de una estrategia  que ese mismo año, el 2016, se volcarían en aupar a Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos.

Cambridge Analytica, obligada a echar el cierre tras el escándalo por el uso de datos privados de Facebook, participó tanto en las campañas de Leave.EU con en la de Trump. La compañía de marketing electoral  fundada por el ultraderechista americano, Steve Bannon, contó con el dinero del multimillonario Robert Mercer, de la misma cuerda ideológica y principal donante individual en la campaña de Trump. “Cambridge Analytica trabajó para nosotros, pero no les pagamos. Querían ayudarnos”, declaró Wigmore a la periodista del diario británico 'The Guardian' Carole Cadwalladr, que ha desenredando buena parte de la trama oculta del ‘brexit’.

Investigaciones oficiales

Esa confesión la hizo el socio de Farage antes del escándalo con Facebook. Más tarde los responsables de Leave.EU recogieron velas y negaron tal colaboración. La exdirectora de desarrollo de la compañía, Britanny Kaiser, reveló sin embargo que Cambridge Analytica realizó "análisis de datos" facilitados por el UKIP y hubo al menos "seis o siete reuniones" entre los directivos de la firma con los responsables de la campaña antieuropea.  Incluso realizó un informe, "Soluciones de Big Data”, para el referéndum. Bannon mantiene desde hace años una estrecha relación con Farage. Ambos comparten el objetivo de hundir la Unión Europea.

La campaña del ‘brexit’ fue bastante sucia y ha desembocado en varias investigaciones oficiales en el Reino Unido sobre el uso ilegal de datos, la coordinación oculta de distintos grupos en la campaña y el gasto ilícito en la consulta. Leave.EU ha sido multado por utilizar datos personales de los clientes de una de las aseguradoras de Banks, Eldon Insurance,  para el envío de propaganda política del referéndum. El millonario está siendo investigado actualmente por la Agencia Nacional contra el Crimen (NCA), el FBI del Reino Unido.

Los ocho millones que donó a Leave.EU, provenían de “fuentes inaceptables”, según la conclusión a la que llegó la Comisión Electoral británica, que le pasó el caso a la NCA, con muchos más poderes para actuar. La agencia encargada de luchar contra la delincuencia organizada, trata de establecer si Banks utilizó compañías en Gibraltar y en la isla de Man para canalizar los fondos para el ‘brexit’, algo expresamente prohibido por las leyes británicas, que sólo permiten donaciones políticas con dinero generado en el Reino Unido.  También se quiere determinar si el dinero proviene de Rusia. Banks lo ha negado repetidamente, pero han salido a la luz  correos electrónicos que muestran su conexión con el Kremlin.

Injerencia rusa

El millonario celebró varias reuniones con funcionarios de la embajada de Rusia en Londres antes y después del referéndum. Banks había admitido un solo encuentro, una larga y alcohólica comida con el embajador ruso, Alexander Yakovenko, meses antes del referéndum.  Pero las reuniones fueron muchas más. El embajador y otros funcionarios rusos incluso asistieron como invitados a la fiesta que organizó Leave.EU la noche del referéndum.

Yakovenko ha sido identificado como un intermediario de alto nivel entre la campaña de Trump y el Kremlin por el fiscal especial Robert Mueller, que indaga la implicación de Rusia en la campaña del presidente estadounidense y mira muy de cerca lo ocurrido en el Reino Unido. “Sabemos que Mueller ha hablado repetidamente, con Bannon. Sabemos que está haciendo preguntas sobre Farage”, ha escrito Cadwalladr. “Hay una clase de gente muy rica que está tomando ventaja de las nuevas tecnologías para amasar poder e influencia”, lamenta  la periodista.

El fiscal americano está especialmente interesado en los contactos del exlíder del UKIP con Julian Assange, al que Farage visitó a principios del 2017 en la embajada de Ecuador en Londres, donde en fundador de WikiLeaks está refugiado. La divulgación de los correos de Hilary Clinton por parte de WikiLeaks fue un factor determinante en la elección presidencial americana.