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SENTENCIA CONTRA LA LÍDER XENÓFOBA

Marine Le Pen deberá devolver 300.000 euros al Parlamento Europeo

El Tribunal General desestima su recurso y sentencia que la exeurodiputada no ha acreditado que la asistente contratada con ese dinero trabajara en la Eurocámara

Silvia Martinez

Marine Le Pen.

Marine Le Pen. / AFP / JEAN-PHILIPPE KSIAZEK

Marine Le Pen, líder de la ultraderecha francesa, deberá devolver 300.000 euros al Parlamento Europeo. El Tribunal General de la UE ha confirmado que la que fuera eurodiputada –entre el 2009 y 2017- no ha demostrado que la asistente parlamentaria local a cuya contratación destinó ese dinero, Catherine Griset, hubiera trabajado realmente en labores de vinculadas al Parlamento Europeo.

El caso se remonta al 5 de diciembre del 2016. Ese día el Parlamento Europeo anunció que la eurodiputada francesa debería devolver 298.497,87 euros, correspondientes al periodo de entre diciembre del 2010 y febrero del 2016, en concepto de gastos de asistencia parlamentaria al entender que se habían abonado indebidamente. Se trata de los pagos que recibió Griset, contratada como asistente parlamentaria local durante el citado periodo, pero que según aseguró la prensa francesa entonces trabajaba en la oficina del entonces Frente Nacional, ahora llamado Reagrupamiento Nacional,en Nanterre (Francia).

Según la Eurocámara, Le Pen no aportó pruebas durante la investigación interna puesta en marcha de que esta asistente hubiera desarrollado una actividad vinculada “de modo efectivo, directo y exclusivo” a su mandato parlamentario. La ultraderechista francesa decidió no devolver el dinero, por lo que fue castigada a una retención mensual de su asignación para gastos generales y la mitad de las dietas diarias, y recurrió la decisión al Tribunal de la UE. Este martes los jueces han fallado en su contra al desestimar todas sus alegaciones. 

Alegaciones rechazadas

Para empezar, los jueces recuerdan que el secretario general del Parlamento Europeo sí es competente para adoptar decisiones de recuperación de cantidades indebidamente abonadas, que la posibilidad de que la Eurocámara ordene la devolución no atenta contra la independencia de los ciudadanos, que Le Pen pudo defenderse adecuadamente, y por tanto no se han violado sus derechos de defensa, y que corresponde a los eurodiputados probar que los importes abonados se utilizaron para cubrir gastos realizados exclusivamente de la contratación de sus asistentes.

En este sentido, el Tribunal subraya que Marine Le Pen no ha logrado demostrar que sus asistente realizara efectivamente tareas para ella y, como la propia exeurodiputada reconoció durante la vista, no ha aportado pruebas de que Griset hiciera algún tipo de actividad relacionada con la Eurocámara.

Ni una sola prueba

Concretamente, “Le Pen no ha presentado ninguna prueba que permita probar que recibió una asistencia directa de su asistente parlamentaria en los locales del Parlamento” y “la mera presencia de esta última en dichos locales –alegada pero no demostrada- no constituye una prueba suficiente”. Los jueces también rechazan como prueba la justificación de que Griset tuviera un domicilio oficial y efectivo en el domicilio de unos amigos en Bruselas ya que Le Pen tampoco ha aportado ninguna prueba que apoye esta afirmación. Le Pen, que ha insistido a través de una nota de prensa que sí presentaron pruebas pero no fueron declaradas admisibles,  ya ha anunciado que piensa recurrir la decisión ante el Tribunal de Justicia de la UE.

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