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NEGOCIACIONES NUCLEARES

Trump reactiva la cumbre con Kim Jong-un: "Nos reuniremos el 12 de junio en Singapur"

Anuncia la decisión tras recibir hora y media en el Despacho Oval a Kim Yong-chol, enviado norcoreano, que le ha entregado una carta de su líder

El presidente de EEUU afirma que "será un principio" y dice que el encuentro "va a poner en marcha un proceso" que augura "exitoso"

Idoya Noain

Donald Trump saluda al representante norcoreano, Kim Jong Chol, en Washington.

Donald Trump saluda al representante norcoreano, Kim Jong Chol, en Washington. / EFE / OLIVIER DOULLERY

La cumbre entre Donald Trump Kim Jong-un que el presidente de Estados Unidos canceló por sorpresa el jueves pasado vuelve a estar oficialmente en el calendario. Y la reactivado el propio Trump este viernes tras recibir en la Casa Blanca a Kim Yong-chol, enviado del líder norcoreano, que le ha entregado una carta de Kim y con quien se ha sentado durante hora y media en el Despacho Oval. "Nos reuniremos el 12 de junio en Singapur", ha declarado Trump, que ha asegurado también que ese encuentro "será un principio" y ha vuelto a anticipar que harán falta más reuniones para lograr su meta de que se desnuclearice el régimen de Pyonyang. "Va a ser un proceso", ha dicho, atreviéndose a augurar que será "exitoso". 

Trump ha dado por "superada" la crisis que se abrió la semana pasada, cuando respondió a duras declaraciones críticas de Pyonyang cancelando la cumbre. Desde el día siguiente a esa cancelación, no obstante, los dos países volvieron a mantener contactos que tenían el histórico cara a cara como objetivo. El miércoles y el jueves Kim Yong-chol, el enviado norcoreano, tuvo dos reuniones en Nueva York con el secretario de Estado, Mike Pompeo, mientras había también encuentros en la zona desmilitarizada entre las dos Coreas y en Singapur. Había "optimismo", pero también cautela, y faltaba el anuncio oficial, que ha llegado tras la inusual reunión de este viernes.

Jefe de espías y sancionado

Kim Yong-chol, mano derecha de Kim, estuvo al frente del espionaje norcoreano y está sancionado tanto por EEUU y la Unión Europea por actos de ciberespionaje y por su supuesta implicación en el ataque a un navío militar  surcoreano en 2010 en el que murieron 46 marineros. Pero ha pasado de apestado a estrella invitada y se le ha permitido viajar hasta Washington, superando la restricción de movimientos que se impone a los norcoreanos (un radio de 40 kilómetros desde la sede de la ONU en Nueva York). Se le han abierto también las puertas de la Casa Blanca, donde han salido a recibirle el jefe de gabinete, John Kelly, y un alto cargo de la CIA y, lo más importante, las del Despacho Oval, de donde ha salido tras el largo encuentro a ser despedido ante las cámaras por Trump.

Solo una vez antes un enviado de Corea del Norte había llegado hasta la residencia presidencial de EEUU. Fue otro militar, Jo Myong-rok, que en octubre del 2000 fue recibido por Bill Clinton, a quien entregó una carta de Kim Jong-un. Aquellas negociaciones entre el presidente demócrata y el padre del actual líder norcoreano no llegaron a buen puerto y se rompieron definitivamente cuando George Bush llegó a la presidencia. Jo, además, hizo una jugada propagandística y se puso a última hora el uniforme militar para la foto. Kim ha ido vestido de civil

Trump no ha informado del contenido de la carta que ha recibido hoy, solo ha dicho que es "muy agradable". Según había adelantado una fuente diplomática extranjera a 'The Wall Street Journal' es también básica. En ella Kim muestra su interés en celebrar la cumbre no hace concesiones significativas en la misiva, pero tampoco lanza amenazas. En su carta de cancelación, en cambio, Trump habló de sus “masivas y potentes” capacidades nucleares y escribió: “Rezo a Dios para que no tengan que ser usadas nunca”.

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