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Trump lanza medidas proteccionistas para gravar el acero y el aluminio

La decisión del presidente de EEUU contaba con la oposición de amplios sectores, que temen una guerra comercial con China

Ricardo Mir de Francia

Donald Trump.

Donald Trump. / EFE / SHAWN THEW

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado este jueves onerosos aranceles para las importaciones de acero y aluminio, una de las promesas que lanzó durante la campaña electoral para revitalizar la industria estadounidense. El anuncio no se formalizará hasta la semana que viene, pero, según ha adelantado el presidente, el acero foráneo se gravará con unos impuestos del 25% para el acero y del 10% para el aluminio.

Estas medidas representan el intento más agresivo hasta la fecha para reorientar la política comercial estadounidense hacia posiciones proteccionistas, un órdago que podría abrir la puerta a una guerra comercial con los países que más afectados se vean por las tarifas arancelarias.

Cae el Dow Jones

Poco después de que Trump anunciara sus intenciones, el índice industrial Dow Jones perdió 500 puntos o alrededor de un 2%, una señal de la inquietud que el giro proteccionista genera en parte de la industria estadounidense. La decisión del presidente se había ido aplazando ante la oposición frontal de varios miembros de su Administración, así como de amplios sectores de mundo empresarial y del Partido Republicano. No solo temen a las potenciales contramedidas para las exportaciones estadounidenses, sino también al aumento de los costes de producción de muchos bienes que se fabrican en EE UU, como los automóviles y la agricultura.

"Hay más gente que depende del aluminio y el acero en el sector industrial, de los que dependen de la siderurgia. En términos económicos, no tiene sentido", le ha dicho al Washington Post la economista, Christine McDaniel.

El anuncio se ha producido el mismo día en que un emisario del Gobierno chino, al que EEUU acusa de inundar su mercado con acero barato, visitaba la capital estadounidense con la intención de mediar en las tensiones comerciales que ambos países mantiene. Eso ha hecho que la medida se interprete como una bofetada a esos esfuerzos de distensión. Pekín ya había amenazado con recortar las importaciones de soja estadounidense si los aranceles toman forma y también la Unión Europea ha advertido que responderá a la medida.

Trump ya impuso aranceles a las importaciones chinas y coreanas de lavadoras y paneles solares. Y tampoco ahora le ha temblado el pulso."Os vamos a proteger durante mucho tiempo", le ha dicho a varios ejecutivos de la industria pesada estadounidense al anunciar la medida. "Lo que os pido es que relancéis vuestras industrias".