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DECEPCIÓN TRAS EL G7

Merkel alerta que ya no pueden depender de los EEUU de Trump y el Reino Unido

La canciller alemana lanza un duro mensaje a favor de que la UE "tome su propio destino", en un posible cambio de las relaciones con el mundo anglosajón

Carles Planas Bou

La cancillera alemana bebe una jarra de cerveza tras participar en un mitin en Múnich.

La cancillera alemana bebe una jarra de cerveza tras participar en un mitin en Múnich. / AFP / MATTHIAS BALK

Rostros serios, tensos y frustrados. Esta última semana de diplomacia entre las grandes potencias mundiales del G7 ha terminado de convencer a la cancillera alemana, Angela Merkel, de que tras la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca Alemania y la Unión Europea (UE) ya no tienen a los Estados Unidos como el inquebrantable socio que en su día fue. “Los tiempos en que podíamos contar completamente con otros están terminando. Así lo he experimentado estos últimos días”, aseguró la líder democristiana en un acto de campaña de su partido en Múnich. Un revés verbal al presidente estadounidense que puede constatar un cambio de época en las relaciones transatlánticas.

Empujada por la decepción de los últimos días y los aplausos de hasta 2.500 personas, Merkel ha lanzado un duro mensaje a favor de reforzar la independencia de la UE frente a un mundo angolsajón cada vez más nacionalista, cerrado y excluyente. “Hemos de coger nuestro destino con nuestras manos. Debemos pelearnos por nuestro propio destino”, ha señalado, evocando también a un 'bréxit' que ha debilitado la posición del proyecto comunitario. Aún así, la canciller ha asegurado que Alemania mantendrá la amistad con Estados Unidos y el Reino Unido, una amistad que une los estrechos vínculos comerciales entre potencias y su colaboración en materia de seguridad.

UN G7 INSATISFACTORIO

Las declaraciones de Merkel llegan después de una intensa cumbre del G7 tras la que no ha escondido que las conversaciones llegadas con el presidente estadounidense "no fueron en absoluto satisfactorias” y que el encuentro fue un “seis contra uno”. La posible retirada de los EEUU del Acuerdo Climático de París, el tono aleccionador de Trump respecto a la OTAN y el gasto militar de sus socios y sobretodo su crítica a las exportaciones automovilísticas de la potencia económica europea, asegurando que los alemanes son “muy malos”, han ofendido especialmente a la canciller. Además, Trump obvió mencionar el Articulo Cinco de la Alianza Atlántica que garantiza que los aliados se ayudarán en caso de ser atacados por terceros.

La buena sintonía mostrada hasta ahora con el flamante presidente francés Emmanuel Macron y la necesidad de levantarse del duro golpe que supuso para la UE el adiós británico apuntan a un posible nuevo rumbo europeo. En poco más de cuatro meses la cancillera se juega su reelección para un cuarto mandato al frente de Alemania en unos comicios a los que llega reforzada tras tres victorias regionales.