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ELECCIONES EN HOLANDA

Europa respira con alivio tras superar el primer asalto populista del 2017

"El pueblo Holanda ha votado abrumadoramente por los valores que defiende Europa", proclama Jean-Claude Juncker

Silvia Martinez

Rutte (sonriente en el centro) y Wilders (segundo izquierda), durante una reunión en La Haya, el 16 de marzo.

Rutte (sonriente en el centro) y Wilders (segundo izquierda), durante una reunión en La Haya, el 16 de marzo. / EFE / JERRY LAMPEN

Todavía quedan al menos dos batallas electorales claves este 2017. La primera, y sin duda la más importante, en Francia, en el mes de mayo. La segunda, en Alemania en septiembre. En ambos casos, las fuerzas de extrema derecha, el Frente Nacional que lidera Marine Le Pen y la Alternativa por Alemania de Frauke Petry, aguardan su oportunidad para dar la sorpresa. Pero la victoria en las elecciones legislativas de Holanda del liberal Mark Rutte -y la derrota del ultraderechista y xenófono Geert Wilders- ofrecen un balón de oxígeno a una Unión Europea muy necesitada de buenas noticias tras el 'brexit'.

Y quien mejor ha resumido la satisfacción que reina el día después del examen holandés en las instituciones europeas ha sido quizás el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, que telefoneó a Rutte nada más conocer el resultado y le ha enviado este jueves una carta. “Me gustaría felicitarte afectuosamente por tu clara victoria. El pueblo de Holanda ha votado abrumadoramente por los valores que defiende Europa: sociedades abiertas y libres en una próspera Europa. Los resultados de estas elecciones son una inspiración para muchos”, escribe en una breve misiva que despide con su firma y el dibujo de un corazón.

No es habitual que la Comisión Europea de rienda suelta a tanto amor ante unos resultados electorales. Sus valoraciones suelen ser habitualmente prudentes, cautas y parcas, sin demasiadas emociones de por medio. Además, ni Bruselas ni La Haya se profesan un amor extraordinario ni tampoco sus relaciones son particularmente estrechas. Pero las elecciones holandesas no han sido unos comicios cualquiera. Para muchos son un termómetro clave de lo que puede ocurrir en apenas unos meses en otros estados miembros y de ahí la gran atención que han generado y el gran alivio tras el resultado.

PROGRESISTAS FORTALECIDOS

Aunque el mensaje del Partido por la Libertad (PVV) de Geert Wilders puede haber cuajado, no ha logrado el subidón augurado en campaña. Se ha quedado como segunda fuerza con 20 de los 150 escaños del Parlamento holandés, empatado con los conservadores y liberales de centroizquierda del D66 y por detrás del liberal Rutte. Una derrota que si bien no es aplastante sí ha servido para demostrar que la ultraderecha tiene también un techo. “Holanda nos ha mostrado que el avance de la extrema derecha no es inevitable y que los progresistas están fortaleciéndose”, ha proclamado el candidato a la presidencia de Francia Emmanuel Macron tras conocer los resultados.

En general, todas las capitales europeas han visto en la victoria de Rutte un espaldarazo a Europa, a sus valores y principios, y una derrota de los populistas antieuropeos. “Son buenas noticias. Os necesitamos por una Europa fuerte”, proclamaba el Ministerio de Exteriores alemán. Su ministro, Sigmar Gabriel, decía estar “extremadamente contento por los resultados” porque se trata de una señal que es claramente pro-Europa. Y el mismo vaso lleno han visto otros dirigentes. Desde el presidente francés François Hollande hasta la cancillera Angela Merkel o el primer ministro italiano, Paolo Gentiloni, que ha advertido tras el resultado que no habrá 'nexit', acrónimo utilizado para denominar la posible salida de Holanda de la UE. “La ultraderecha antieuropea ha perdido en las elecciones de Holanda. Comprometámonos a cambiar y revivir la Unión”, ha reivindicado.

Con el 'brexit' a las puertas y los populistas acechando en muchos estados miembros, la Unión Europea conmemora en Roma el próximo 25 de marzo los 60 años de integración europea. Una fecha cargada de simbolismo que por lo menos no llegará ensombrecida por una victoria de las proclamas antieuropeístas.