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EEUU arresta a otro contratista de la NSA sospechoso de robar secretos de Estado

El detenido pudo sustraer los códigos para 'hackear' a gobiernos extranjeros, según el 'New York Times'

Ricardo Mir de Francia

Sede de la NSA en Fort Meade (Maryland).

Sede de la NSA en Fort Meade (Maryland). / AP / PATRICK SEMANSKY

Tres años después de que Edward Snowden robara miles de archivos clasificados para hacer público el espionaje masivo y planetario de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA), las autoridades de EEUU vuelven a enfrentarse a una situación semejante. El FBI arrestó el pasado mes de agosto a un contratista de la NSA que tenía en su posesión documentación y archivos ultrasecretos. Su naturaleza no se ha confirmado, pero según el 'New York Times', podría tratarse de los códigos informáticos desarrollados para piratear los sistemas de gobiernos extranjeros. En la denuncia presentada contra el contratista se dice que el material presuntamente robado es “crítico para diversos ámbitos de la seguridad nacional”.

El sospechoso tiene 51 años, es natural de Maryland y responde al nombre de Harold T. Martin. Al igual que Snowden, trabajaba para la consultora Booz Allen Hamilton, encargada de diseñar y operar muchas de las herramientas de ciberespionaje más sofisticadas de la NSA. Martin fue arrestado a finales de agosto, después de que las autoridades registraran su casa y su coche en un suburbio a las afueras de Baltimore y encontraran material altamente clasificado en varios dispositivos electrónicos. La detención se mantuvo en secreto porque, según una fuente del 'New York Times', se quería evitar que “se convirtiera en otro mártir de la NSA”. Por el momento, ha sido acusado de robo de propiedad gubernamental y de llevarse y retener sin autorización material reservado.

MUCHAS INCÓGNITAS

Hay todavía muchas incógnitas sobre el tipo de información que puede haber sustraído, aunque según el diario neoyorquino, incluiría el “código fuente” desarrollado por la NSA para 'hackear' las redes de potencias extranjeras como RusiaChinaIrán o Corea del Norte. Algunos de esos códigos datarían del 2014, lo que lleva a pensar que probablemente hayan sido modificados desde entonces, y no se descarta que el robo se produjera antes de que Snowden empezara a hacer pública la documentación en su poder.

Las autoridades investigan ahora si Martin pudo filtrar los archivos sustraídos como hizo en su día el informático de Carolina del Norte, quien se refugió en Moscú por temor a que su país lo juzgue por alta traición. Las fuentes del 'Times' sostienen que no parece tratarse de un caso de espionaje y creen que Martin no actuó por motivos políticos. “No es como Snowden o como alguien que quiere hacerlo público porque cree que lo que hacíamos era ilegal”.

En cualquier caso, este episodio resulta como mínimo embarazoso para la NSA, que ha dedicado dos años de trabajo y cientos de millones de dólares a reparar el daño de las filtraciones de Snowden. También supone otro nuevo quebradero de cabeza para la Administración de Obama, ya que el martes se reveló que Yahoo accedió a una petición de las agencias de seguridad estadounidense para rastrear cada uno de los correos electrónicos de sus usuarios en busca de términos.

Los abogados de Martin sostienen que su cliente nunca pretendió traicionar a EEUU. “No hemos visto ninguna prueba, pero sabemos que Hal Martin ama a su familia y a su país. No hay pruebas de que tratara de traicionar a su país”.