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BOKO HARAM

Una cruzada sangrienta de más de 6.000 muertos

El grupo criminal Boko Haram, que condena la educación occidental, en su cruzada contra los apóstatas e impíos, ha ganado en impacto mediático a la organización terrorista de Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI). Ambas se mueven por la región del Sahel, a las faldas del norte de África, aventando oprobiosos crímenes contra musulmanes y cristianos, pero Boko Haram se impone, sin duda, como la más sangrienta y peligrosa. Desde su aparición en el 2009, al menos 6.000 personas han muerto en diversos ataques contra instalaciones cristianas, policiales y del gobierno en aldeas y pueblos. Una declaración de guerra contra el infiel al que combaten utilizando el clásico modus operandi del cochebomba o atentado suicida. Sus crímenes han pasado de ser someros ataques contra efectivos del Ejército a operaciones de mayor envergadura con un solo fin: instaurar un Estado islámico en el norte del país, de población mayoritariamente musulmana.

El sur, sin embargo, lo puebla una abundante comunidad cristiana que ya se siente aterrorizada por la que es ya la mayor amenaza para la estabilidad de Nigeria. Este país es de las primeras economías del África Occidental gracias a su producción petrolera. Y algunas instituciones financieras lo sitúan como la quinta economía del mundo en el 2050. Sin embargo, su explosiva población, alrededor de 170 millones de habitantes, apenas percibe los beneficios por culpa de la galopante corrupción. Tal déficit social ha servido de elemento de persuasión para la organización terrorista, que se propaga por el país captando a nuevos adeptos, no solo de Nigeria, sino también de Senegal, Mali y Camerún.

«La organización terrorista tiene mucho dinero procedente del tráfico de la cocaína y de las armas, por lo que hay mucha gente dispuesta a trabajar para ella», explicó a este diario un inmigrante de Níger, a su paso por la ruta clandestina marroquí, quien durante dos años fue entrenado para fabricar explosivos para Boko Haram. «Hui de Nigeria porque una vez eres reclutado no puedes renunciar. Debes ser fiel de por vida. Pero yo no quiero matar a gente».  BEATRIZ MESA