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EL DEBUT DISCOGRÁFICO DE UN 'TRIUNFITO'

Carlos Right: "De cero a diez, la vida me ha cambiado diez"

El cantante de Esplugues es el primero de su quinta de 'OT' que graba un álbum, el reaggetonero 'Atracción'

Eloy Carrasco / Barcelona

Carlos Right, en el estudio de El Periódico.

Carlos Right, en el estudio de El Periódico. / XAVIER GONZÁLEZ

"All right, yes, all right". Cuando ni siquiera soñaba con actuar en televisión ante millones de espectadores, o en grabar un disco con los mejores medios, y mucho menos en salir de gira con un espectáculo a su medida, cuando todos lo conocían lógicamente por su nombre, Carlos Ruiz se pasaba el día con ese latiguillo inglés en la boca. No hace ni un año que la vida de este joven de Esplugues de Llobregat de 26 años giraba en torno al márketing, y en Bournemouth, en el sur de Inglaterra, adonde se fue a trabajar y a hacer un máster, su precario dominio del idioma se alió con su optimismo connatural y entonces a todo decía "all right, all right". "A los ingleses les cuesta mucho pronunciar la zeta de Ruiz y me empezaron a llamar 'Carlos Right'". Así que lo tuvo bien fácil cuando los de 'Operación Triunfo' le preguntaron si había pensado en un nombre artístico: ahí nació oficialmente Carlos Right.

Es curioso el destino. Entró en el concurso de TVE rozando el palo, que se dice. Lo llamaron a toro pasado porque otro aspirante había renunciado para seguir con su carrera de Medicina, y además fue nominado en la primera gala. Acabó resistiendo ocho semanas, se ganó cariños muy diversos (si Justin Bieber tiene 'Believers', él presume de 'Righters') y ahora es el primero de su quinta que saca un álbum, 'Atracción', bajo el ala de Universal, un pájaro grande. Un nuevo nombre para la pestaña del pop latino, subsección reaggetón.

La ley de la atracción

"La ley de la atracción -escribe Carlos Right en el libreto del cedé- es la creencia pseudocientífica de que los pensamientos influyen sobre la vida de las personas, y que estos provocan consecuencias afines a lo que se desea. Son las 'vibraciones armoniosas de la ley de la atracción'". Será eso, y la tenacidad, lo que le ha puesto en los raíles de una carrera prometedora. "Mi sueño es ser feliz, ahora me dedico a la música profesionalmente y estoy muy contento de que la gente la escuche y la disfrute", explica en el estudio de este diario. "Yo estaba acostumbrado a llevarme un sueldo cada mes con mi trabajo, y cuando salí de la academia me pregunté '¿y ahora qué? ¿De dónde saco para vivir?'". Todas las dudas se desvanecieron cuando firmó el contrato con la discográfica, y otro para la gira que comenzará en octubre en València y lo llevará a Barcelona (sala Barts) el 15 de noviembre.

Carlos Ruiz adoptó el apellido artístico de Right durante sus días en Inglaterra. / XAVIER GONZÁLEZ

Le espera a Carlos Right un verano de dura preparación, física y musical, porque en su espectáculo cantará y también bailará. "¿Por qué reaggetón? Me gusta todo, pero lo que más escucho es ese estilo y creo que es lo que se me da mejor", dice. Ha metido mano tímidamente en las 10 composiciones del álbum, arropado por Juan Magán, Morat, Nabález y otros primeros espadas del género latino. Aspira a más. Hace unos meses, cuando componía de oído y tocaba ocasionalmente en bares, no sabía lo que había detrás de muchas de las puertas de la música, hoy ya no tiene que ver por la mirilla, aprende con avidez de profesionales punteros. "De cero a diez, la vida me ha cambiado diez", reconoce. "A estas horas estaría en una oficina, haciendo estrategias de publicidad y márketing para empresas. Ahora firmo discos, preparo conciertos...".

El grupo secreto de Whatsapp

Y todo empezó en aquella academia de Terrassa en septiembre pasado, donde se apiñaron amistades y hasta amores. Aquellos entusiastas veinteañeros siguen unidos por esos hilos invisibles y también por algo menos prosaico, un grupo de Whatsapp del que Carlos, sin perder la sonrisa cordial, no quiere decir el nombre (algo habrá). Ese grupo echó humo la semana pasada: todos con Miki y su 'Venda' eurovisiva. "Estuvimos muy volcados, mandándole ánimos todos los días. Él lo hizo muy bien".

Luego está, no es difícil imaginarlo, el incontrolable mundo de los fans. "Mi entorno no ha cambiado. Al principio es raro que la gente te reconozca y te pare por la calle, pero gracias a ellos puedo hacer lo que me gusta". Ahora más que nunca, 'all right'.