05 ago 2020

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EL FUTURO DE LA ENSEÑANZA

La pandemia saca a flote la carestía digital en la escuela catalana

El Govern admite que el 81% de los centros públicos necesitan instalar o actualizar su fibrá óptica

Educació invertirá 185 millones en cuatro años y entregará 385.000 dispositivos a alumnos y profes

Carlos Márquez Daniel

Un niño realiza sus deberes con un portátil en su casa, durante el confinamento. 

Un niño realiza sus deberes con un portátil en su casa, durante el confinamento.  / EUROPA PRESS

Las tragedias suelen poner contra las cuerdas al sistema público. La pandemia, por ejemplo, ha llevado la sanidad al límite. Pero también ha expuesto carencias en otros ámbitos, como la educación. El Govern anunció hace unos días una inyección extra de 370 millones de euros en educación, lo que permitirá, entre otras cosas, parchear una de esas tareas pendientes: la digitalización de las escuelas. Según datos del Departament d'Educació, el 81% de los centros públicos necesitan instalar o actualizar su fibra óptica para que la enseñanza digital pueda realizarse sin fisuras. Se pondrán a ello con un plan a cinco años que incluye el reparto de dispositivos tanto a los alumnos de familias más vulnerables como al grueso de los maestros de la pública. Dos pájaros de un tiro, puesto que se ayuda a reparar la brecha digital y se prepara a toda la familia educativa ante la posibilidad de un nuevo confinamiento que obligue a recuperar las clases virtuales. 

Cada semana una rueda de prensa. Más o menos. Esa es la cadencia con la que Educació va informando sobre los detalles del nuevo curso. Empezó hablando de las cuentas, siguió con algunos detalles sobre cómo de presencial será el curso, siguió con el número de 8.258 nuevos profesionales para el sector educativo (5.417 son profesores y el resto, personal de atención educativa, monitores y administración). Este martes era el turno del plan de digitalización y el detalle de las nuevas obras previstas en escuelas públicas catalanas. Falta por concretar, eso vendrá antes de agosto, el detalle de los planes que cada escuela tiene que presentar para adaptarse a las peculiaridades del nuevo curso, con la creación de grupos estables educativos que funcionarán de manera estanca durante todo el año, y el reparto de esos más de 8.000 refuerzos, lo que, sin duda, abrirá un nuevo frente entre la escuela pública y la concertada. Todo, regado con la afilada mirada de los sindicatos, que no perdonan una al Govern y no cesan en su demanda de más y mejores medios. 

Conectados a la vez

En cuanto al plan digital, Bargalló ha resumido los objetivos del siguiente modo: "Se trata de conseguir que todos los centros públicos, desde infantil hasta la formación profesional y las escuelas de régimen especial, dispongan de una conexión sin cables de alta calidad y que permita trabajar a todo el profesora a pleno rendimiento en el mismo momento". La misión ya se presentó en diciembre del 2019, pero ahora se muscula en presupuesto y se acorta en el tiempo. Pretendíamos dar respuesta a los retos tecnológicos de la sociedad, y ahora, debemos seguir ese mismo camino, pero en el contexto de la pandemia", ha detallado Mar Camacho, directora general de Innovació, Recerca i Cultura Digital. Eso pasa por mejorar o instalar fibra óptica en esos 2.800 centros, que suponen el 81% del total de colegios públicos de toda Catalunya. 

Al margen de mejorar la conexión en el centro, la 'conselleria' también tiene previsto repartir cerca de 300.000 dispositivos a alumnos de familias desfavorecidas, así como 110.000 paquetes de conectividad. También están previstos un máximo de 85.000 ordenadores para profesores para que no suceda algo insólito: que en otro confinamiento tenga que usar de nueo sus propios portátiles.