Precio del dinero

¿Qué implicaciones tiene una subida de los tipos de interés?

La banca vigila 25.800 millones de euros en hipotecas por su riesgo de impago

Inflación y tipos de interés elevan al 9% los hogares que no pueden atender sus gastos básicos

Carteles de pisos en venta en una inmobiliaria de Barcelona.

Carteles de pisos en venta en una inmobiliaria de Barcelona. / RICARD CUGAT

Agustí Sala

Agustí Sala

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El Banco Central Europeo (BCE) ha aprobado una nueva subida de los tipos de interés, es decir, del precio del dinero. Desde julio del año pasado hasta la actualidad, esta variable ha escalado del 0% al 4,5%. Y esa decisión, que persigue frenar la subida del nivel general de precios, la inflación, tiene numerosas implicaciones en la economía, tanto para las familias y hogares como para las empresas. En términos técnicos se suele hablar de enfriar la economía. El problema es que una aumento excesvo del precio del dinero puede acabar provocando una paralización de la actividad económica.

Endeudarse, más caro

Una de las primeras consecuencias de la subida de los tipos de interés es que se paga más por endeudarse, es decir, el crédito sale más caro para quienes acceden al mismo. Y también determinados préstamos que ya se tienen se encarecen y merman la capacidad de compra de las familias. Un buen ejemplo de ello es el euríbor a un año, el interés al que los bancos se prestan entre sí y la principal referencia para quienes tienen una hipoteca de interés variable.

Este indicador, que hasta abril del año pasado discurría por territorios negativos, se encuentra actualmente en el 4,073%. Y eso no solo ha elevado los préstamos que están en su primer tercio de duración, la parte en la que más pesan los intereses, sino que ha encarecido los nuevos.

También ha cambiado la configuración del mercado de nuevas hipotecas, al ir cediendo terreno las de tipo fijo, que hasta hace un año suponían tres de cada cuatro nuevos créditos para la compra de vivienda, ya que se han encarecido. El flujo se ha movido hacia las de interés variable, que se abaratan y, aún más, hacia las hipotecas mixtas, en las que un periodo incial de cinco o 10 años es a tipo fijo y el resto, variable.

Ahorro con más interés

En principio, que suba el precio del dinero tiene dos caras: una es que encarece el crédito y la otra, que el ahorro sale más beneficiado. Aunque los grandes bancos en España, que vivieron un periodo de intereses negativos y se las tuvieron que ingeniar para ganar dinero mediante comisiones por servicios, han arrastrado los pies y el diferencial entre lo que cobran por prestar y lo que remuneran por custodiar el dinero ha llegado a marcar máximos históricos. Muy poco a poco, eso sí, van aumentando el interés de los depósitos.

En julio, el interés medio aplicado a los nuevos depósitos era del 2,33%, si bien el 90,5% del dinero de los particulares depositado en los bancos está en cuentas corrientes remuneradas al 0,12%,. Las entidades pequeñas y medianas son las que han elevado por ahora más la retribución y muchos ahorradores se han volcado en las letras del Tesoro, deuda pública a corto plazo (hasta un año).

Financiarse mediante empréstitos se encarece

Para las empresas que recurren a los bonos y otros tipos de deuda para financiarse, la subida de los tipos de interés no es muy buena noticia. De hecho tienen que elevar la retribución que ofrecen por captar prestamistas, en este caso personas, sociedades o fondos. Como consecuenecia de ello, muchas empresas, que en las etapas de bajos o mínimos tipos de interés recurrían a esta modalidad, la abandonarán.

El euro, una divisa más atractiva

Una subida de los tipos de interés puede provocar una apreciación del euro frente a otras monedas, como por ejemplo el dólar. En todo caso, depende de si se han subido los tipos de interés en una menor cuantía en las otras monedas. Y es que los inversores extranjeros encuentran más atractivo invertir en países de la zona euro, ya que obtienen una mayor rentabilidad por su inversión. La apreciación del euro puede contribuir a su vez a reducir la inflación, porque los productos importados son más baratos. Pero a la vez perjudica las exportaciones, uno de los motores del actual crecimiento económico, porque los productos españoles se hacen más caros para los compradores extranjeros. 

La actividad se ralentiza

Como consecuencia del encarecimiento del crédito se acaba reduciendo la actividad económica global. La reducción del consumo, inversión y exportaciones provoca una caída de la demanda agregada. Los datos del crecimiento del producto interior bruto (PIB) en el primer trimestre de este año, con un alza general del 0,6% respecto al último de 2022, revela una caída intertrimestral del 1,4% en el consumo de los hogares, tras el -0,6% del periodo octubre-diciembre. Esa tendencia se vio compensada por el alza del 1,8% en la inversión, frente al descenso del 3,7% en el cuarto trimestre del añó pasado; y del 5,7% en las exportaciones, tras el descenso del 1% en octubre-diciembre.

Y como consecuencia de ello se enfría la economía. Para no perder negocio, las empresas optan por rebajar los precios, pero se produce menos y, por tanto, en caso de agudizarse la caída, se acaba recortando empleo.