"Nuevo instrumento"

El BCE sale al rescate de la deuda de España, Italia, Grecia y Portugal

El organismo anuncia "un nuevo instrumento antifragmentación" para evitar el aumento de la prima de riesgo en las economías del sur

La presidenta del BCE, Christine Lagarde, en una imagen de archivo.

La presidenta del BCE, Christine Lagarde, en una imagen de archivo. / Daniel Roland / Pool via REUTERS

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Rosa María Sánchez
Rosa María Sánchez

Redactora jefe

Especialista en Macroeconomía, presupuestos, impuestos y pensiones.

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Tras una reunión de urgencia, celebrada este miércoles, el Banco Central Europeo (BCE) ha decidido salir en auxilio de la deuda pública de Grecia, Italia, España y Portugal, cuyas primas de riesgo repecto a Alemania se han disparado en los últimos días y semanas.

Después de una reunión de unas tres horas, el BCE ha emitido un comunicado de apenas dos párrafos en el que ha anunciado dos decisiones. De una parte, el BCE comenzará a aplicar "flexibilidad en la reinversión de los reembolsos vencidos en la cartera de PEPP" (el programa pandémido de compra de deuda pública cuyas compras netas finalizaron en marzo y que acumula 1,85 billones de euros). De otra parte, se anuncia que el organismo acelerará el diseño de "un nuevo instrumento antifragmentación para su examen por el Consejo de Gobierno" del BCE, del que, sin embargo, no se ha ofrecido ningún detalle.

Las decisiones de los bancos centrales de ambos lados del Atlántico sobre subidas de tipos de interés y una retirada progresiva de la compra de deuda pública se han traducido en turbulencias en los mercados financieros que, en un contexto de elevada inflación y de crisis económica agravada por la guerra en Ucrania, está castigando especialmente a la deuda pública de los países del sur de Europa. Este martes, la diferencia entre el tipo de interés del bono alemán a diez años (1,76%) y el bono español (3,14%) situó la prima de riego española en 137,7 puntos básicos (cinco veces más que la que existía a principios de año). La prima de riesgo llegó este martes a 294 en Grecia; a 250 puntos en Italia y a 137,30 puntos en Portugal. En el polo opuesto, este diferencial llegó a 37,20 puntos en Holanda; 63,10 puntos en Francia o 73,75 puntos en Irlanda). En este contexto de agravamiento de la brecha entre las economías del norte y las del sur, el BCE decidió reunirse de urgencia este miércoles para evitar una fragmentación mayor de los mercados financieros.

Aunque las dos decisiones adoptadas por el BCE este miércoles no cumplan las expectativas de quienes esperaban ya un diseño completo del que podría ser un nuevo programa de compra de deuda, el comunicado fue bien recibido por los mercados. Tras la emisión del comunicado, poco después de las 14 horas, la bolsa española, que llevaba toda la mañana con ganancias, consolidó su repunte. Lo mismo sucedió con la bolsa alemana o el índice Euro Stoxx50. La prima de riesgo española, que por la mañana había bajado desde los 137 puntos del día anterior al entorno de los 127 puntos, prosiguió su descenso y el tipo de interés del bono a 10 años logró bajar de la barrera del 3%. El euro se depreció hasta los 1,04 dólares.

Reinversión flexible

Aunque el comunicado no lo explica, en la práctica, la primera de las medidas puede suponer que el BCE primará a los países del sur de la zona euro, más castigados por el encarecimiento de la prima de riesgo, en la reinversión de las títulos de deuda pública del programa pandémico, a medida que estos vayan venciendo. Podría significar, por ejemplo, que en estos países se puedan llegar a superar temporalmente los topes de deuda por país que el BCE admite tener en su balance. Con carácter general, el BCE no puede tener en su balance un porcentaje de deuda de un país superior a su peso en la economía del euro (la llamada 'clave de capital' de España es el 9,7%). Además, sin contar el programa pandémico de deuda, el BCE no puede tener más del 33% de la deuda en circulación de un país. Este es otro tope que, según algunos analistas, podría ser objeto de revisión dentro de la anunciada "flexibilidad".

El banco central primará a los páises con dificultades a la hora de reinvertir en deuda pública

Nueva herramienta

Respecto al nuevo "instrumento antifragmentación", el comunicado no ofrece ningún detalle. Tan solo existe la referencia del día anterior de la integrante del comité ejecutivo del BCE Isabel Schnabel en una intervención pública: "Reaccionaremos ante nuevas emergencias con herramientas existentes y potencialmente nuevas. Estas herramientas podrían ser nuevamente diferentes, con diferentes condiciones, duración y garantías para mantenerse firmemente dentro de nuestro mandato. Pero no puede haber ninguna duda de que, si es necesario y cuando sea necesario, podemos diseñar y desplegar nuevos instrumentos para asegurar la transmisión de la política monetaria y, por lo tanto, nuestro mandato principal de estabilidad de precios".

Hasta ahora el BCE tenía dos programas de compras activos: el PEPP (Pandemic Emergency Purchase Programme) y el APP (Asset Purchase Programme, Programa de Compra de Activos). En marzo de 2022 finalizaron las compras netas del PEPP y el 1 de julio finalizarán las del APP, si bien, el importe de los títulos que vayan venciendo se seguirá reinvirtiendo en nuevas compras (es en este proceso donde se pretende aplicar "flexibilidad", en los vencimientos del PEPP). Si se toman en cuenta ambos programas, se estima que el BCE ha ido comprando en los últimos años el equivalente al 35% de la deuda española en circulación. Estas compras han sido determinantes para mantener bajo control los tipos de interés de los títulos españoles después de la crisis de la deuda de 2012, cuando se produjo el rescate europeo de la banca española.

Además de estos dos programas de compra de deuda (PEPP y APP), el BCE diseño en septiembre de 2021 el programa OMT (Outright Monetary Transactions), abierto a la adquisición directa y masiva de títulos de un país pero bajo el cumplimiento de condiciones de política económica (igual que en los rescates de países que practicó la Comisión Europea entre el 2010 y el 2012 en Grecia, Irlanda, Portugal o España). El BCE no llegó a utilizar este programa OMT en ningún país, por el desprestigio que implicaría. Se desconoce si ese nuevo "instrumento antifragmentación" anunciado este miércoles por el BCE, que podría ser presentado en julio, conllevará condicionalidad de política económica.

Posible anuncio en julio

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"Hasta ahora, no hay detalles sobre la nueva herramienta, que probablemente tenga que ser acordada por el Consejo de Gobierno. Y es probable que el Consejo de Gobierno siga dividido sobre la conveniencia y necesidad de un nuevo mecanismo de estabilización", vaticina el analista de Carmignac Gergely Majoros.

Según el comentario de Ulrije Kastens, de DWS, el anuncio de este instrumento debería proporcionar cierto alivio a los mercados y "la oportunidad de subir los tipos de interés básicos de forma más rápida y agresiva", toda vez que la ampliación de los diferenciales entre países estaría controlada "hasta cierto punto". Andrew Mulliner, de la firma Janus Henderson, advierte de que, en todo caso, el BCE deberá poner en marcha la nueva herramienta "con relativa rapidez, si quieren mantener una perspectiva de tipos de interés agresiva".