Estado del Bienestar

Escrivá retoma su reforma de las pensiones y las Mareas de Pensionistas reactivan las protestas

  • El Gobierno negocia con patronal y sindicatos el segundo y más complicado bloque de reformas

  • La Marea de Pensionistas vuelve a las calles y prepara una gran manifestación el 16 de octubre en Madrid

Protesta de la Marea de Pensionistas convocada a finales de junio en Barcelona.

Protesta de la Marea de Pensionistas convocada a finales de junio en Barcelona. / Quique García / EFE

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Gabriel Ubieto
Gabriel Ubieto

Redactor

Especialista en Mercado laboral, empresas, pensiones y las diferentes derivadas del mundo del trabajo

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Media hora antes de que el equipo del ministro José Luís Escrivá recibiera a patronal y sindicatos para reprender las negociaciones sobre la reforma de las pensiones, la Marea de Pensionistas hacía sonar sus proclamas desde la plaza Universitat de Barcelona. El Ministerio de Seguridad Social ha citado este lunes a las 10.30 horas de la mañana a CEOE, CCOO y UGT para iniciar las conversaciones sobre el segundo bloque de reformas. Es la primera reunión del diálogo social tras el parón veraniego y da el pistoletazo de salida a un intenso otoño de negociaciones. En paralelo y al calor de esos cambios venideros, las Mareas han vuelto a las calles para hacer oír sus reivindicaciones y presionar para que los cambios que pretende el Ejecutivo no se traduzcan en una pérdida de derechos para los pensionistas.

Según coinciden diversas fuentes conocedoras de la reunión de este lunes, el encuentro ha sido más de tanteo y de sondear los temas prioritarios, como la reforma del sistema de cotización de autónomos, la concreción del reglamento para la cotización de los becarios, y la reforma para equiparar el acceso a las pensiones de viudedad de las parejas de hecho con los matrimonios. Sobre todo ello la Seguridad Social ha acordado remitir a los agentes sociales una propuesta concreta en la próxima reunión fijada, que será el lunes 27 de septiembre.

Escrivá cerró en julio con los agentes sociales el primer bloque de su reforma, que incluyó un nuevo sistema de incentivos y desincentivos para evitar prejubilaciones y alargar la vida laboral, así como la revalorización automática de las pensiones según el IPC; entre otros. Ahora encara la segunda parte, con el nuevo factor de sostenibilidad o mecanismo de equidad intergeneracional -según el vocablo que cada cual prefiera- como principal bola caliente. Este elemento fue introducido por el PP -aunque nunca llegó a aplicarse- y pretendía rebajar el importe de la pensión si subía la esperanza de vida. Escrivá y los agentes sociales lo suprimieron en julio y se dieron hasta el 15 de noviembre para pactar un sustituto -ese mecanismo de equidad intergeneracional, como lo bautizó el Gobierno-. Si no llegaban a un acuerdo Escrivá se vería legitimado para legislar unilateralmente, según pactaron.

En paralelo a ese pilar de la reforma, los agentes sociales también tienen pendiente acabar de definir el nuevo sistema de cotización por ingresos reales de los trabajadores autónomos, la puesta en marcha de la cotización de los estudiantes en prácticas no remuneradas, así como cambios en los topes de cotización para los salarios más altos; entre otros. El Gobierno se ha comprometido, públicamente y ante la Comisión Europea, a tener aprobadas y en curso estas cuestiones antes del 31 de diciembre. La reforma laboral y la de pensiones son las dos principales cuestiones que condicionarán el desembarco de los fondos europeos durante el 2022, pues la transferencia desde la UE depende del cumplimiento de una serie de hitos; entre ellos estos dos. En total está prevista la llegada de 18.000 millones de euros durante el 2022.

Protesta en Madrid para el 16 de octubre

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Al calor de esa intensa actividad negociadora, las Mareas de Pensionistas han reactivado sus movilizaciones, preocupados por el contenido que pueda salir de esas mesas. Estas plataformas, organizadas a nivel local y con voluntad de coordinarse a nivel estatal para protestas más masivas, son desde hace décadas críticas con los consensos del Pacto de Toledo -el organismo en el que a nivel parlamentario los partidos pactan las líneas maestras de las pensiones.

Desde las Mareas tienen una agenda más expansiva en gasto y reivindican cuestiones como equiparar la pensión mínima (654,6 euros) con el salario mínimo (950 euros) o la jubilación a los 40 años cotizados sin penalización por edad, entre otros. Es por ello que estas plataformas han retomado sus movilizaciones, con la vista puesta en este próximo 16 de octubre. Para entonces las distintas Mareas preparan una manifestación, que pretenden que sea masiva, en Madrid. Para ello iniciarán una serie de marchas a pie desde distintos territorios. La convocada por la Marea de Pensionistas de Catalunya saldrá el próximo 2 de octubre.