01 dic 2020

Ir a contenido

sector financiero

El Estado prevé que la fusión de Bankia eleve las ayudas recuperables al 17%

El FROB estima una revalorización de su participación hasta los 4.100 millones, frente a los 24.000 inyectados

La factura final de la operación dependerá de la evolución posterior que tenga la nueva CaixaBank

Pablo Allendesalazar

El presidente del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), Jaime Ponce, en la Comisión de Asuntos Económicos del Congreso.

El presidente del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), Jaime Ponce, en la Comisión de Asuntos Económicos del Congreso. / EFE / J. J. GUILLÉN

El Estado ha apoyado la integración de Bankia en CaixaBank porque la operación "mejoraría el valor" de su participación en el banco nacionalizado y "tendría un efecto positivo sobre las perspectivas de recuperación de ayudas en futuras desinversiones". Sin embargo, la revalorización que estima que la fusión generará para los accionistas de Bankia solo incrementará el importe considerado recuperable de las ayudas a efectos contables hasta los en torno a 4.150 millones de euros, apenas un 17% de los 24.069 millones inyectados al grupo. 

El presidente del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), Jaime Ponce, ha desvelado este martes en el Congreso que su asesor, el banco de inversión Nomura, calcula que la fusión generará un 45% más de valor para los accionistas de Bankia respecto a la cotización en bolsa del banco antes de que se anunciasen las negociaciones entre las dos entidades. La mejora responde tanto a la prima del 20% aceptada por el banco de origen catalán en el canje de acciones mediante el que se articulará la operación, como a los ahorros de costes previstos por los gestores de los dos bancos (770 millones de euros para el 2023). 

Al integrarse en CaixaBank, Bankia dejará de existir y desaparecerá el grupo consolidado que forma con su matriz BFA a efectos contables, con lo que el FROB tendrá en principio que valorar su participación en función del patrimonio neto solo de la matriz, que ascendía a 3.600 millones al cierre de septiembre, según ha revelado Ponce. Ello le provocará previsiblemente pérdidas cuando se ejecute la fusión en marzo. La revalorización calculada por Nomura haría que dicho patrimonio neto (BFA cuenta básicamente con su participación en Bankia, 1.700 millones en bonos de la Sareb y derechos al menor pago futuro de impuestos por 600 millones, además de unos pasivos de unos 1.000 millones) se incrementase más adelante hasta los citados 4.150 millones.

Factura final

La cantidad es muy inferior a las ayudas inyectadas, pero Ponce ha subrayado que la factura final del rescate para las arcas públicas "solo se irá determinando" a medida que el FROB vaya cobrando los "dividendos estimados" y vendiendo su participación en la futura CaixaBank posintegración. La ejecución de la fusión, ha admitido, "no estará exenta de dificultades en el contexto actual", pero la operación "es correcta" porque "parece indudable que la participación pública a desinvertir gana valor". 

Ponce también ha destacado que la "combinación de CaixaBank es la opción preferible". Su asesor, así, ha analizado también una hipotética fusión de Bankia con una entidad cotizada de menor tamaño (no lo ha citado, pero como el Sabadell), su absorción por un banco español de mayor dimensión (solo Santander y BBVA) o su adquisición por un grupo internacional. Estas alternativas, ha señalado, generarían revalorizaciones de entre el 18% y el 42% para los accionistas del banco nacionalizado, inferiores al 45% que aporta la entidad de origen catalán.

También ha argumentado que la creación de un banco mayor "facilitaría la posterior desinversión" del Estado mediante ventas en el mercado, gracias a la mayor liquidez de la acción y el menor peso relativo del paquete de acciones a vender (el Estado tendrá un 16,1%, frente al 61,8% que tiene de Bankia). En este sentido, ha abierto la puerta a realizar desinversiones graduales en el mercado mediante ventas diarias equivalentes a un pequeño porcentaje del volumen negociado en la jornada ('dribble-out', como hizo el Reino Unido con Lloyds), en lugar de mediante la colocación de grandes paquetes accionariales, como se realizó en el 2014 y el 2017

Subasta innecesaria

Ponce se ha esforzado en demostrar que la operación es buena para la recuperación de ayudas públicas (24.069 millones de euros, por los que solo se han ingresado 346 millones) y que el FROB la ha apoyado por criterios objetivos. En las últimas semanas, se han producido críticas en el sector porque no se haya lanzado un proceso competitivo de presentación de ofertas, como se hizo en ventas anteriores de entidades nacionalizadas como Catalunya Banc. Ponce ha argumentado que no se ha producido una subasta porque no se trata de una desinversión, ya que el Estado seguirá siendo accionista de la nueva CaixaBank posintegración. Asimismo, ha destacado que otros bancos podrían presentar una oferta por Bankia, al ser una entidad cotizada en bolsa. 

El alto funcionario, asimismo, ha admitido que existe una "capacidad limitada o escasa" de que el Estado recupere los 58.871 millones de euros inyectados a las entidades bancarias quebradas durante la anterior crisis. Una buena parte se ha perdido ya en la venta de instituciones como Catalunya Banc y Nova Galicia Banco; la cantidad estimada como recuperable por la Sareb ha sido llevado a cero por el FROB; y la gran esperanza es Bankia y su fusión con CaixaBank, pero que se enfrenta a un entorno muy desfavorable.