consecuencias de la pandemia

CaixaBank recorta su dividendo y objetivo de capital por el coronavirus

El banco afirma que pretende lograr que el crédito llegue "allí donde sea necesario"

La entidad aplaza su junta y su consejero delegado renuncia a su sueldo variable

El consejero delegado Gonzalo Gortazar y el presidente Jordi Gual en la presentación de resultados de 2019 el pasado mes de enero

El consejero delegado Gonzalo Gortazar y el presidente Jordi Gual en la presentación de resultados de 2019 el pasado mes de enero / MIGUEL LORENZO

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P. Allendesalazar

CaixaBank ha decidido este jueves reducir su dividendo y recortar su objetivo de capital como consecuencia de la crisis del coronavirus. El banco ha justificado que estas medidas excepcionales le permitirán "ser una pieza clave para que la recuperación de la economía española y portuguesa sea lo más rápida posible, facilitando que la concesión de crédito llegue allí donde sea necesaria". Además, ha aprobado aplazar su junta de accionistas, prevista para el 3 de abril, y su consejero delegado, Gonzalo Gortázar, va a renunciar a la remuneración variable correspondiente al 2020 (el año pasado cobró por este concepto 381.000 euros en efectivo y 552.000 euros en acciones, sobre un sueldo total de 1,56 millones)

La entidad ha argumentado que el impacto económico de la pandemia será "corto en el tiempo, pero muy severo", por lo que ha decidido hacer un "ejercicio de prudencia y responsabilidad social" para adaptarse al nuevo entorno. Su consejo, así, ha aprobado reducir el dividendo en efectivo propuesto para el ejercicio 2019 de 0,15 a 0,07 euros por acción, que pagará el 15 de abril. Será la única remuneración al accionista con cargo a los resultados del año pasado y le permitirá aumentar sus reservas. Además, el porcentaje del beneficio neto del 2020 que destinará a pagar en efectivo a los propietarios bajará de superar el 50% previsto a no sobrepasar el 30% (los 0,15 euros por acción del 2019 suponen el 24,6%).

Los administradores también han acordado reducir su objetivo de capital al 11,5%, desde el anterior 12% más un punto de margen adicional para absorber impactos regulatorios que ahora se han retrasado. Los supervisores han permitido a los bancos europeos echar mano de sus colchones de capital para absorber las pérdidas que les ocasione el coronavirus y apoyar el crédito. El banco, en cualquier caso, ha recordado que su solvencia y sus 89.000 millones de euros en activos líquidos le permiten "afrontar con confianza el escenario económico negativo" y ha prometido repartir en el futuro a sus accionistas el exceso de capital por encima del 12% mediante un "dividendo extraordinario y/o recompra de acciones", pero no antes del 2021.

Evitar una crisis profunda

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"Nuestra misión es contribuir a que esta crisis sanitaria no se convierta en una crisis económica profunda. Con la incalculable colaboración de todos los empleados de la entidad, desde CaixaBank apoyamos y apoyaremos a nuestros clientes y a nuestra economía para que salga de este bache de la manera más rápida posible. En CaixaBank adoptamos todas las medidas necesarias para seguir estando al lado de nuestros clientes, accionistas, empleados y de la sociedad en general, ante la pandemia del coronavirus. Como banca socialmente responsable, nuestro compromiso nos lleva a buscar las mejores soluciones posibles para poder reactivar juntos la economía", han subrayado en una nota su presidente, Jordi Gual, y su primer ejecutivo, Gortázar.

La entidad ha recordado que ha activado un paquete de medidas con el objetivo de "atenuar los efectos económicos del coronavirus y apoyar las necesidades de empresas y particulares", entre las que destacan una línea de préstamos preconcedidos de hasta 25.000 millones de euros para pymes y autónomos, adelantar al día 20 el abono de las pensiones, o condonar los alquileres de las viviendas propiedad de su filial BuildingCenter a partir de abril a los inquilinos que cumplen ciertas condiciones.