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reacciones a los disturbios

Foment exige al Govern que deje de alentar las movilizaciones

La patronal catalana condena la violencia y alerta de los riesgos para la economía y la proyección internacional de Barcelona

Agustí Sala

El presidente de Foment del Treball, Josep Sánchez Llibre (c), junto a la vicepresidenta, Virginia Guinda (i), y el secretario, David Tornos (d), durante la presentación de las propuestas de carácter económico, fiscal y empresarial que la patronal catalana hará llegar a los principales partidos que concurren en las elecciones generales del 28 de abril. 

El presidente de Foment del Treball, Josep Sánchez Llibre (c), junto a la vicepresidenta, Virginia Guinda (i), y el secretario, David Tornos (d), durante la presentación de las propuestas de carácter económico, fiscal y empresarial que la patronal catalana hará llegar a los principales partidos que concurren en las elecciones generales del 28 de abril.  / Alejandro García (EFE)

Foment del Treball exige al Govern que deje de alentar las protestas y toma de infraesctructuras estratégicas. En un comunicado tras los disturbios de ayer y después de que el 'president' Quim Torra se sumara hoy a la marcha que desde Girona se encamina hacia Barcelona, reclama "responsabilidad de las instituciones públicas, partidos políticos y sus líderes".

A juicio de la patronal catalana presidida por Josep Sánchez Llibre "animar las movilizaciones, las protestas ciudadanas y la ocupación de infraestructuras estratégicas desde la Generalitat de Catalunya, que tiene el deber y la obligación además de preservar la seguridad ciudadana y el normal funcionamiento de los servicios públicos, representa una extrema contradicción que deriva en la confrontación entre manifestantes y los cuertpos de seguridad".

La organización empresarial recalam que es "urgente y necesario corregir esta anomalía y que sus máximos representantes rectifiquen desde el más escrupuloso respeto a la legalidad".

Además de condenar la violencia, Foment alerta del riesgo de deteriorar la actividad económica y la proyección internacional de Barcelona.

A juicio de la patronal catalana "la legítima protesta y la libertad de expresión no justifican en ningún caso las actuaciones violentas que comportan consecuencias graves en la convivencia y la cohesión social".

La violencia, afirma la entidad, supone un riesgo para la actividad económica, pero también "para la convivencia pacífica entre una ciudadanía que se define por su carácter tolerante, pacífico y solidario".