Ir a contenido

TRANSPORTE

Uber vuelve a Barcelona este martes

La compañía se reestrena en la ciudad con 120 vehículos con licencia VTC

Las asociaciones de taxistas preparan acciones de protesta en contra de la 'app'

Josep M. Berengueras

Un vehículo de Uber carga pasajeros frente a la Estació del Nord, de Barcelona.

Un vehículo de Uber carga pasajeros frente a la Estació del Nord, de Barcelona. / DANNY CAMINAL

Uber vuelve a Barcelona. Este martes, a las 8.00 horas, la app para transportar a personas volverá a estar activa en la ciudad catalana tres años después de que la firma clausuró su primera aventura de forma abrupta. La empresa norteamericana desembarca de nuevo en Barcelona con un modelo totalmente distinto al de su primera etapa, apostando ahora por los vehículos con licencia VTC. Pero no será un aterrizaje tranquilo: los taxistas han avisado de que habrá protestas y la Área Metropolitana de Barcelona (AMB) ultima un reglamento que busca limitar el número de licencias VTC.

"En Barcelona tenemos una demanda potencial tremenda, tanto del público turístico como de los ciudadanos locales. Antes de abrir teníamos que garantizar que la disponibilidad y la calidad del servicio sería buena. Y eso es el punto esencial que ha cambiado ahora: con la entrada de nuevas licencias podemos garantizar un lanzamiento con suficientes coches y licencias para dar un buen servicio", ha destacado a este diario Juan Galiardo, director para España de Uber.

La compañía llevaba meses trabajando en la reapertura en Barcelona. Fue en esta ciudad donde comenzó su actividad en España en el 2014, cuando estrenó UberPop, el servicio de transporte en coches de particulares. Las asociaciones de taxistas protestaron, llevaron a la empresa a los tribunales, y Uber España cesó sus operaciones ese mismo año. En marzo del 2016, renació en Madrid, con el servicio de transporte pero con vehículos con licencia VTC. Este martes, vuelve a Barcelona con la misma fórmula legal con la que opera en Madrid, y la misma que usa su competidor, Cabify, también en Barcelona.

Conversaciones

"Fue un error replicar en Barcelona el modelo americano, sin tener en cuenta las circunstancias regulatorias, culturales, etcétera. Sacamos aprendizajes, y desde entonces, la compañía ha cambiado muchísimo", explica el directivo, que agrega que su modelo ahora es el de "'partner with cities'", es decir, el de crecer de la mano de las ciudades en busca de soluciones para el reto del futuro de la movilidad. "En las últimas semanas hemos hablado con cargos de la Generalitat, grupos parlamentarios, la autoridad de competencia... y también con el Ayuntamiento de Barcelona. Nuestro punto de partida ha sido explicar que íbamos a volver, que nuestro modelo es legal, que queremos hacer las cosas bien", añade. "Hay mercado para todos", completa.

La firma comienza a dar servicio en Barcelona con 120 vehículos con licencia VTC. Trabaja con "varias empresas", que son las propietarias de los vehículos. Los conductores han tenido que demostrar que no tienen antecedentes penales, y los vehículos cuentan con el mismo seguro que el del taxi. "Calculamos que las licencias con que iniciamos operaciones son suficientes para el estreno, pero la intención es seguir creciendo", afirma Galiardo.

La firma pone como ejemplos de la alta demanda que en el 2016 más de un millón de personas abrieron la aplicación en Barcelona, o que durante el verano del 2017 más de medio millón trataron de pedir un coche Uber. En los cuatro días del último Mobile World Congress, 48.595 personas intentaron pedir un vehículo, y 44.629 lo hicieron durante la última edición del Primavera Sound. "La demanda existe", insiste Galiardo.

"Bienvenidos al infierno"

La vuelta de Uber no será un paseo. La semana pasada, Alberto 'Tito' Álvarez, portavoz de la asociación Élite Taxi, avisó: "Conductores de Uber y Cabify, bienvenidos al infierno". La asociación, la más beligerante ante la llegada de plataformas de transporte basadas en VTC, afirmó en una nota: "Las calles de Barcelona son y serán un infierno. (...) Los taxistas nos vamos a defender. Aquí jugamos fuerte, en las calles y los juzgados". "Vuelve la mugre" o "Salvese quien pueda bienvenidos a la selva (sic)", dicen otras notas publicadas en las redes sociales.

Además, el Área Metropolitana de Barcelona (AMB) aprobó a finales de febrero el reglamento que regulará la actividad de las VTC, y que remarca la proporción de una licencia VTC por cada 30 de taxis. "El reglamento es relativamente nuevo. Estamos estudiándolo y mirándolo. Somos optimistas y creemos que vamos a poder trabajar de la mano del Ayuntamiento y pactando con las asociaciones de taxi, de VTC y actores relevantes para encontrar una solución al problema común, que no pase por restringir las alternativas a los ciudadanos", concluye Galiardo.

"Somos de media un 15% más barato que alternativas tradicionales"

Uno de los reclamos que usa Uber en Barcelona es el precio del servicio. Usar la app es sencillo. Solo hay que bajársela, crear una cuenta y añadir un método de pago. "El usuario sabe antes de emprender el trayecto cuánto va a tener que pagar", explica Galiardo. El precio de UberX en Barcelona será de 1,42 euros por kilómetro, 0,16 euros por minuto y una tarifa mínima del 5,50 euros. No hay suplementos extra. Según la firma, ello implica un ahorro del 15% respecto de "alternativas tradicionales" en los trayectos más habituales. Eso sí, la firma usa los "precios dinámicos": en momentos de gran demanda, se aplica una subida de precios.

0 Comentarios
cargando