25 oct 2020

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Multa récord de Bruselas a Google: 2.424 millones

La Comisión Europea impone una sanción sin precedentes al gigante informático por abuso de posición dominante en las búsquedas por internet

La compañía, que tiene 90 días para modificar sus prácticas, muestra su desacuerdo con la decisión y anuncia que apelará

SILVIA MARTINEZ / BRUSELAS

El gigante tecnológico Google anunció hoy que considera apelar la decisión de la Comisión Europea (CE) . / EFE VÍDEO

El gigante tecnológico Google anunció hoy que considera apelar la decisión de la Comisión Europea (CE) .
La página de Google.

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Multa sin precedentes de la Comisión Europea a una multinacional por abuso de posición dominante en el mercado de las búsquedas en internet. En este caso a la todopoderosa Google, una empresa que lleva más de un lustro en el radar de Bruselas. Tras siete años de investigación, la Dirección General de la Competencia que lidera Margrethe Vestager ha decidido imponer una multa récord a la compañía: 2.424,4 millones de euros por favorecer su sistema de comparación de precios en internet (Google shopping) en detrimento de sus rivales.

"Lo que ha hecho Google es ilegal según las reglas de la competencia de la UE. Ha negado a otras compañías la oportunidad de innovar y competir según sus méritos. Y lo más importante, ha negado a los consumidores europeos una verdadera elección de servicios y los beneficios plenos de la innovación", ha advertido Vestager que ha sugerido que cualquier consumidor que se sienta perjudicado por el comportamiento de Google puede recurrir a los tribunales nacionales.

A partir de ahora, la empresa de California tiene un plazo máximo de 90 días para poner fin a sus prácticas ilegales y cumplir con el principio de igualdad de trato con sus rivales. Es decir, aplicar el mismo proceso y método a la hora de posicionar y mostrar sus servicios de comparativa de precios y los de sus rivales. En caso de incumplimiento, la empresa podría ser objeto de una nueva sanción de hasta el 5% del volumen de negocio diario mundial de Alphabet, la matriz de Google.

INFRACCIÓN DESDE 2008

La multinacional entró en el negocio de comparación de precios en 2004 con un producto denominado Froodle, que derivó en 2008 en el Google Product Search y en 2013 en Google Shopping. Un servicio que permite comparar el precio de productos y precios en internet y encontrar ofertas de minoristas en línea de todo tipo, desde tiendas virtuales hasta plataformas como Amazon o eBay entre otros.

Bruselas entiende que Google aprovecha su posición dominante en las búsquedas de carácter general en internet –tiene el 90% de la cuota de mercado en la mayoría de los países europeos desde el año 2008- para promocionar su servicio de comparación de precios. Coloca sistemáticamente en un lugar destacado Google Shopping y al mismo tiempo relega a una situación peor los servicios rivales. “Incluso el servicio rival mejor situado aparece por término medio solo en la cuarta página de resultados de búsqueda de Google y otros incluso más abajo”, denuncia la Comisión sobre una estrategia que arrancó en Alemania y Reino Unido en 2008 y que la compañía extendió posteriormente a 13 países.

A los consumidores les aparece de forma mucho más visible el comparador Google Shopping mientras la de los rivales es mucho menor. El resultado es que el 95% de los clics, según Bruselas, corresponden en general a los diez resultados mejor situados mientras que el primer resultado de la segunda página de resultados de búsqueda genérica solo recibe en torno al 1%. Una diferencia todavía más acusada cuando las búsquedas se realizan en dispositivos móviles.

REDUCCIÓN DE TRÁFICO RIVAL

Además, también se han visto afectados los rivales que han visto disminuido su tráfico significativamente. La Comisión ha encontrado pruebas de descensos repentinos en el tráfico de determinados rivales del 85% en Reino Unido y hasta el 92% en Alemania. Mientras tanto, Google ha incrementado el suyo 45 veces en Reino Unido y 17 en España.

“Visibilidad y tráfico son dos caras de la misma moneda. Cuantos más consumidores hacen clic más dinero hace Google”,  apunta la comisaria cuyos servicios han examinado 5,2 terabytes de resultados de búsquedas reales y 1.700 millones de búsquedas que supondrían en papel “460 millones de copias de mi discurso”, ha alegado Vestager.

Se trata, sin duda alguna, de la decisión más importante que toman los servicios de la competencia comunitarios en los últimos años. Por la cuantía de la sanción y por el largo procedimiento de investigación que ha requerido. Bruselas lanzó la investigación cuando el español Joaquín Almunia ocupaba la cartera de competencia. Todos sus intentos por encontrar una solución dialogada fracasaron. Cuando la danesa asumió las riendas en noviembre de 2014 decidió pasar al ataque con pliegos de cargos en 2015 y 2016. El cambio de estrategia se ha cobrado este martes una pieza sin precedentes.

GOOGLE DISCREPA

La decisión de Bruselas era esperada y la respuesta de Google no se ha hecho esperar. "Cuando compras 'on line' quieres encontrar los productos que estás buscando de manera fácil y rápida y los anunciantes promocionarlos. Por esta razón Google muestra Shopping Ads, con el objetivo de conectar al usuario con miles de anunciantes, pequeños y grandes, de una manera que sea útil para ambos. Dicho esto, estamos en desacuerdo con las conclusiones anunciadas hoy. Vamos a revisar con la Comisión la decisión en detalle y consideraremos apelar y continuar exponiendo nuestros argumentos", ha declarado Kent Walker, vicepresidente senior de Google en un comunicado.

La Comisión Europea sienta precedente

El resultado es una sanción sin precedentes debido a la duración y la gravedad de la infracción, alega la Comisión Europea. Aunque el zarpazo podría haber sido todavía mayor dado el volumen de negocio de la compañía, unos 81.000 millones de euros en el 2016. Y que, según las reglas comunitarias, las sanciones pueden alcanzar el 10% del volumen de negocio de la compañía. Pero la multa supera a todas las jamás impuestas por la Unión Europea.

El récord en una sola sanción lo tenía hasta ahora Intel que tuvo que pagar 1.060 millones de euros en el 2009, muy por encima de los 497 millones que tuvo que pagar Microsoft en 2004 –aunque acumula más de 2.000 millones-, los 429 millones de Servier en 2014, los 152 millones de Telefónica y los 146 millones de la empresa Lundbeck, las cinco multinacionales que hasta hoy encabezaban el ránking europeo.

La Comisión Europea mantiene además abiertas otras dos investigaciones sobre Google. La primera a cuenta del sistema operativo Android y la segunda por la plataforma de anuncios en internet Adsense. En ambos casos, Vestager ha indicado que sus conclusiones preliminares apuntan a una vulneración de las reglas de la competencia y ha asegurado que “la decisión de hoy sienta un precedente que puede ser utilizada como marco”.