El Supremo da un golpe a la reforma laboral

Rompe el límite de ultractividad de un año y apuesta por la negociación

Reconoce la vigencia de los convenios aunque hayan caducado

La ministra Fátima Báñez, ayertras el Consejo de Ministros.

La ministra Fátima Báñez, ayertras el Consejo de Ministros. / JOSÉ LUIS ROCA

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MERCEDES JANSA / OLGA GRAU

El Tribunal Supremo ha dado un serio varapalo a la reforma laboral del PP en uno de sus puntos más polémicos, el que permitió que los convenios colectivos caducaran si no hay acuerdo entre sindicatos y empresa tras un año de negociaciones. En concreto, el alto tribunal cuestiona que las empresas puedan cambiar unilateralmente aspectos sustanciales de los contratos de sus empleados, como los salarios, cuando está negociando un nuevo convenio con la representación de los trabajadores o cuando la negociación ha terminado sin acuerdo.

Los magistrados, en definitiva, han roto el tope de un año de prórroga de los convenios, la llamada ultractividad, un plazo máximo fijado para que empresa y representación de los trabajadores pacten un nuevo convenio.

Esta primera decisión del alto tribunal sobre esta cuestión, que se adoptó por ocho votos a favor y seis en contra, ratifica una sentencia el Tribunal Superior de Justicia de Baleares en este mismo sentido contra la decisión de la empresa de seguridad Atese de bajar los salarios de sus empleados una vez que caducó el convenio colectivo. La empresa recurrió al Supremo que no le ha dado la razón y ha sentado un importante precedente que afectará a la negociación colectiva.

La demanda, presentada por el sindicato USO, a la que luego se adhirieron el resto de las centrales, fue presentada cuando la empresa pagó la nómina de julio del 2013 en dos partes diferenciadas: siete días con el salario previsto en el convenio y el resto, con una menor cuantía, fuera de él al haber caducado.

NATURALEZA CONTRACTUAL / Sin embargo tanto los jueces autonómicos como los centrales entienden que los convenios siguen vigentes aunque haya expirado el periodo para el que fuera firmado porque la validez del contrato prevalece. Según el comunicado del Supremo,  los derechos de un contrato laboral «tienen naturaleza jurídica contractual» y por ello «siguen siendo exigibles» entre empresa y trabajador por el contrato de trabajo que les vincula».

En todo caso, el Supremo indica que el camino por el que las empresas pueden cambiar las condiciones laborales pactadas en convenio es el artículo 41 del Estatuto de los Trabajadores, que permite al empresario actuar por probadas razones económicas, técnicas, organizativas o de producción.

El fallo del Supremo ha provocado un análisis similar en los despachos laboralistas que asesoran a las empresas y en los vinculados a las centrales sindicales. Todos coinciden en que los magistrados no aceptan que se puedan extinguir las condiciones del contrato cuando el convenio ha concluido el periodo de un año de ultractividad. Se considera que se ha producido una «contractualización» de las condiciones laborales, que prima por encima de las del convenio extinguido.

Los jueces ya están considerando en sentencias que un convenio no caduca si existe una cláusula pactada entre las partes que se deja claro que el convenio vigente se alargará mientras se negocioe uno nuevo.

En todo caso, la jurisprudencia que pueda sentar el fallo se aplicará a los trabajadores en plantilla cubiertos por el convenio, no para las nuevas contrataciones. «Es una sentencia histórica y creará jurisprudencia», declaró Joaquín Pérez, secretario de comunicación de USO. La organización en Baleares todavía no tiene ninguna comunicación oficial ya que está pendiente de redacción, informa Marisa Goñi.

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«Es un arma letal con una interpretación clara: ningún trabajador puede perder sus derechos por una fecha, por una caducidad de convenio», añadió Pérez, para quien esta resolución tiene la virtud de «aclarar lagunas de la reforma laboral que atacaban derechos de los trabajadores». También subrayó la importancia de que el pronunciamiento provenga del Tribunal Supremo, ya que «hasta ahora había habido algunas resoluciones judiciales en este sentido, pero de ámbitos inferiores».

La ministra de Empleo, Fátima Báñez, evitó opinar tras el Consejo de Ministros, al no conocerse la literalidad de la sentencia, pero indicó que la reforma laboral «está funcionando» ya que el paro está bajando y este año se creara empleo neto.