07 jul 2020

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malas prácticas de la banca

Cuatro bancos vendieron preferentes con engaños

La CNMV defiende al sector y afirma que la responsabilidad última es del cliente

La banca estudia ofrecer el canje de parte de los 8.400 millones de saldo vivo

PABLO ALLENDESALAZAR
MADRID

En el 2009, en plena debacle financiera, la banca necesitaba capital y se lanzó, auspiciada por el Banco de España, a colocar unos títulos complejos y de riesgo conocidos como participaciones preferentes. Como los grandes inversores no estaban interesados, las entidades se centraron en colocar las emisiones a sus clientes minoristas, en muchos casos sin explicarles suficientemente lo que compraban. A cuatro de las 17 entidades que realizaron estas ventas se les ha abierto un expediente sancionador por mala comercialización que les podría costar hasta el 5% de sus recursos propios, según informó ayer la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

El organismo supervisor, que no puede dar los nombres de estas entidades, defendió con todo que no se produjeron «incumplimientos generalizados» por parte del sector. Es decir, que las entidades explicaron a sus clientes lo que compraban, y les realizaron un test no vinculante para explicarles si eran o no adecuados para ese tipo de producto.

Los bancos y cajas debían recabar la firma de sus clientes hasta en tres documentos distintos, lo que les guarda las espaldas ante las reclamaciones. Pero muchos de los compradores de las preferentes aseguran que firmaron engañados.

De hecho, el número de reclamaciones por preferentes subió el 72% el año pasado, hasta las 242. «Es casi imposible saber la información verbal trasladada a los clientes. Incluso si un buen número de ellos manifestara que se les engañó, no serviría si existe la prueba documental firmada», explicó la CNMV.

RESPONSABLES / Para la institución presidida por Julio Segura, el problema es la falta de «educación financiera» de los ciudadanos. «El consumidor no es el máximo responsable, pero si el último, por poner su firma», sostuvo. Además, no echa en falta mayores competencias para proteger mejor a los consumidores financieros. «No se puede pretender que la CNMV tenga un supervisor en cada sucursal; es como pretender que no haya delitos porque está la Policía», aseveró.

El supervisor, además, defendió que «reaccionó en tiempo y se preocupó por el tema», con medidas como obligar a los bancos a no revender preferentes de unos clientes a otros al precio original cuando el valor de los títulos hubiese bajado en el mercado.

De los 22.374 millones de euros en preferentes que estaban en manos de pequeños inversores en mayo del 2011, los 11.188 millones emitidos por BBVA, Santander, Caixa Bank y Sabadell han sido canjeados mayoritariamente (en más del 93%) por otros títulos más líquidos y simples. Bankia y Popular-Pastor han lanzado propuestas similares a sus clientes y ayer mismo se les sumó Banesto (los cambiará por bonos simples a tres años, con interés del 3% y por el mismo valor que el inicial de las preferentes).

Según la CNMV, varias de las 11 entidades que tienen en circulación 8.406 millones en preferentes estudian proponer canjes similares. La razón principal es que el saneamiento inmobiliario decretado por el Gobierno les obliga a capitalizarse. Pero algunas entidades, como las cuatro nacionalizadas, tendrán «dificultades» para dar soluciones a sus clientes, concluyó el supervisor.