Plusmarca para la historia

Mikaela Shiffrin alcanza el súmmum del esquí alpino

La corredora de Colorado logra en el eslalon de Are (Suecia) su 87ª victoria en la Copa del Mundo y supera el récord inexpugnable de Ingemar Stenmark

"Seguro que consigue 100 triunfos", afirma el legendario esquiador sueco, destronado después de 34 años

Ingemar Stenmark y Mikaela Shiffrin

Ingemar Stenmark y Mikaela Shiffrin / AFP / PONTUS LUNDAHL

Alba Casanovas Torre

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Cuando Annemarie Moser-Pröll cerró su brillante carrera en 1980, nadie creía que alguien fuese capaz de superar tal proeza. Había logrado 62 victorias en la Copa del Mundo de esquí alpino, algo inaudito, y eso que por aquel entonces Ingemar Stenmark ya apuntaba maneras con 52 triunfos. El mito sueco acabó reformulando la teoría inicial en 1989 con un total de 86. Era un récord inexpugnable. Solo la hegemónica y carismática Lindsey Vonn pudo acariciarlo cuando logró otros 82 éxitos, pero las lesiones le privaron de abrazar tal gesta en 2019 y dejó el camino libre a Mikaela Shiffrin. La corredora de Colorado reescribe la historia del deporte blanco a su antojo. Este sábado consiguió la 87ª victoria en el eslalon de Are (Suecia) y, además de ser la dama universal de las nieves, es la más victoriosa en solitario. Es el súmmum.

La carrera fue una enésima clase magistral de Shiffrin, quien antes de plantarse en el portillón de salida dijo que competía sin presión alguna. En una pista donde los cambios de ritmo fueron trampas para el resto de esquiadoras, la norteamericana hizo una primera manga "perfecta", como ella mismo indicó. Le sacó una ventaja de 0,64 segundos a la sueca Anna Sween Larsson y otras 94 décimas a la suiza Wendy Holdener.

En la segunda bajada, lejos de ser conservadora, dio un punto más de velocidad en un trazado que se prestaba a ello. Además, hizo lo que pocos logran en los llanos, como es acelerar, y dejó a un segundo de distancia a ambas rivales, que se intercambiaron las posiciones en la línea de meta.

"Shiffrin es mejor que yo y puede superar las 100 victorias"

La esquiadora de Colorado nunca se ha obsesionado con los récords. No sacó pecho cuando aplastó la alargada sombra de su compatriota el pasado 25 de enero y atinó a decir que era algo "extraordinario". Antes de comenzar la temporada, preguntada por la doble gesta que podía cosechar, rebajó el entusiasmo que había en los corrillos del circuito blanco y en la opinión pública. "Para ser honesta, dejé de desear cosas hace tres años", comentó en referencia al repentino fallecimiento de su padre en febrero de 2020.

Con su prudencia y con cualquier distinción agotada por parte de quienes describen sus proezas, los periodistas, es la leyenda, ahora destronada después de 34 años, quien calificativos a la plusmarca de Shiffrin. "Es una hazaña impresionante y fantástica", dijo el sueco.

El viernes, cuando vio igualadas sus 86 prodigiosas victorias, se deshizo en más halagos. "Ella es mucho mejor que yo. No se puede comparar. Lo tiene todo: buena fuerza física, buena técnica y la cabeza en su sitio. Creo que es la combinación de todo eso lo que la hace tan buena en todas las disciplinas", comentó.

Al gigante sueco no le falta razón. Shiffrin domina las modalidades técnicas, como son el eslalon y el gigante, pero también explota su inusual versatilidad en el resto de pruebas. Es extremadamente sensible y reactiva sobre la pista. Su estilo es ligero y fluido, elegante y eficiente en un deporte en el que la corpulencia ha imperado durante décadas. Asimismo, su regularidad es un provecho que otros corredores no saben custodiar. Por eso es la reina universal del esquí.

La bella casuística de Are

En Are no solo sumó la 13ª victoria de la temporada en la Copa del Mundo, una semana después de conquistar su quinto globo de cristal y dos semanas después de ganar una medalla de oro y dos platas en los Mundiales de Courchevel y Méribel. De hecho, solo 2019 fue mejor para la norteamericana, con 17 logros en el circuito y dos campeonatos del mundo.

La esquiadora sabía que Suecia no era una cita cualquiera. Tampoco la casuística. Fue en la cuna de Stenmark donde logró su primer triunfo en la élite, en diciembre de 2012. También fue en un eslalon, su disciplina favorita, como la de la leyenda sueca, que recabó los 86 laureles con casi 33 años. El 'expreso de Vail', como así la conocen sus más allegados por su constancia, soplará las velas de los 28 este lunes. Lo que puede lograr con el preciosismo de su esquí hasta que diga basta es inimaginable. O sí. "Creo que puede ganar más de 100 carreras", prevé Stenmark. “Depende de cuántos años ella continúe. Pero seguro que consigue las 100", reitera. Que así sea.