22 feb 2020

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barraca y tangana

Megacopa

¿Qué se piensan los que mandan en el fútbol? ¿Que somos niños? Pues sí, somos niños.

Enrique Ballester

Luis Rubiales, presidente de la federación, en un acto celebrado en Yeda (Arabia Saudí).

Luis Rubiales, presidente de la federación, en un acto celebrado en Yeda (Arabia Saudí).

Si yo fuera el Madrid o el Barcelona, no jugaba una Supercopa ni de broma. Si eres el Madrid o el Barcelona solo tienes cosas que perder en la Supercopa, algo similar en mi caso a salir este sábado por la noche. Si mi mujer se queda en casa y yo salgo por ahí este sábado por la noche, soy como el Madrid o el Barcelona de estos días; solo cosas que perder si salgo esta noche y solo cosas que perder ellos en la Supercopa. Así a bote pronto: tiempo, prestigio y salud. Solo problemas y nada que ganar, total que no salgo ni de broma. Además a cambio la recompensa es nimia si eres campeón, porque es un título que apenas se celebra, que a la semana siguiente ni te acuerdas. Nadie derrama lágrimas por una Supercopa, a ningún hincha le va la vida en una Supercopa, nadie sueña de pequeño con meter el gol decisivo en la final de la Supercopa.

Esto nos lleva a un punto inquietante. Año 2020: existe casi un fútbol aparte para el Madrid y el Barcelona. Esto nos lleva a un punto aún más inquietante. Año 2020: por qué me siguen diciendo que salga este sábado por la noche, a estas alturas de la vida, año 2020. Esto nos lleva a otro punto no menos inquietante. Año 2020: qué clase de nombre es ese de Supercopa.

En busca de nombre

Por qué se llama Supercopa, que estamos entre adultos, que igual molaba cuando lo pusieron, pero ahora no impresiona nada eso de Supercopa, que ojalá haber estado en la reunión donde lo decidieron, que imagina uno allí a un grupo de señores muy serios buscando el nombre para una competición más grande que la Copa -que en realidad ni siquiera lo es-, y ya estaba pillado el de Recopa, que déjalo estar también el de Recopa, y se ponen a pensar y tormenta de prefijos e ideas y al final uno dice ¡Supercopa!, y todos Supercopa claro, fenómeno, vamos a triunfar con este nombre genial. Que si lo piensas en el fútbol se compite por trofeos de otra época, una Liga, una Copa, que ahora si quieres una copa te la compras en Amazon, o en Grabados Molina que estaba al lado de mi casa, que si los futbolistas se enteran de que pueden comprar copas en Amazon igual se acaba el fútbol; es solo una teoría, poca cosa.

Copa, Recopa, Supercopa... ¿Qué se piensan los que mandaban y mandan en el fútbol? ¿Que somos bobos? Pues sí, somos bobos. ¿Que somos niños? Pues sí, somos niños.

Idiotas, niños futboleros

Somos niños futboleros y el amor con el que recibimos al VAR lo demuestra, porque no hay nada más infantil que el anhelo de justicia plena. Que empiezo a sospechar que la diferencia entre lo que vemos en la tele y lo que decide el VAR es igual que la diferencia entre cómo nos vemos en el espejo y cómo salimos en las fotos, idéntico misterio. Somos niños futboleros y el próximo truco solo necesita un buen nombre, un nombre acorde, uno a la altura: Superliga, MaxiVAR o Megacopa. Somos niños, seremos para siempre niños futboleros, y lo saben. Por eso cuela Arabia en particular y por eso, en general, el negocio en el fútbol se basa en tomarnos por niños o por tontos. Por idiotas. Y el negocio es gigante, el negocio no parece tener límite, así que imaginad cómo somos. Es solo otra teoría, poca cosa.