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Desfalco a Hacienda

Cristiano Ronaldo se declara culpable de fraude fiscal

El exdelantero del Real Madrid evita la cárcel tras admitir cuatro delitos por evasión de impuestos

El portugués ha acordado con la Fiscalía abonar una multa de de 18,8 millones de euros

Alejandro García

Cristiano Ronaldo, condenado a 23 meses de cárcel y 19 millones de euros de multa. / DAVID CASTRO (VÍDEO: EFE)

Cristiano Ronaldo ascendió sonriente las escaleras de la Audiencia Provincial de Madrid, como quien camina por la alfombra roja de unos premios, con su pareja de la mano y vestido como para no desentonar en una fiesta. De camino a admitir una condena como "autor criminalmente responsable", según la sentencia, de cuatro delitos, asintió con suficiencia cuando le preguntaron cómo estaba, con el aire de soberbia que impregna todas sus acciones, pero con la inevitable vergüenza que implicaba el hecho.

Acosado por la prensa al modo del papel cuché, entre fotógrafos y cámaras encontró algo para firmar, con un gesto que ya se ha convertido en algo automatizado y superficial, de igual que sea en una camiseta de fútbol o en el contrato de propiedad de una sociedad pantalla en un paraíso fiscal.

Para solventar sus problemas con la Hacienda española, Cristiano Ronaldo tuvo que reconocer que dejó de pagar 5.717.174 euros en impuestos en España entre 2011 y 2014, como parte del acuerdo con la Fiscalía que le permite evitar la cárcel. No cumplirá la condena de 23 meses de prisión, casi lo máximo para no estar obligado a ingresar, pero tendrá que pagar una multa de 18,8 millones de euros.

Cristiano Ronaldo sale de la Audiencia Provincial de Madrid. / david castro

La ruptura con el Madrid

Como un matrimonio que culmina el proceso legal de divorcio con frialdad, como si nada de lo vivido removiera buenos recuerdos, Ronaldo terminó de extinguir los asuntos pendientes que le recuerdan un pasado cercano del que parece querer escapar a toda costa.

Su declaración ante los medios en Madrid: “Todo está bien”, en italiano, mientras atendía a algún aficionado camuflado, simboliza la ruptura definitiva del portugués con todo lo que tenga que ver con el Madrid, aunque su puesta en escena mediática desde que se fue transmite una sensación de enfado latente, como el que deja una herida que aún está por cerrar.

Los problemas tributarios fueron la última piedra en el zapato blanco para un Ronaldo que terminó marchándose del Madrid por la puerta trasera, sin homenaje ni despedida. El portugués terminó encontrando lejos de España el cariño que le pedía al club, en forma de dinero, pero todavía coleaban cuentas por saldar.

El escarnio público

Para Ronaldo fue peor el escarnio mediático, con el paseíllo de entrada y salida ante los periodistas, que el trámite judicial, en el que en poco más de cinco minutos quedó ratificado el acuerdo al que el futbolista había llegado previamente.

El jugador de la Juventus intentó solucionar la declaración por videoconferencia, pero la negativa de las autoridades le llevaron de vuelta a Madrid pese a todos sus intentos para evitarlo o hacerlo lo menos público posible. La Audiencia tampoco accedió a su petición para acceder al edificio por el garage, por posibles problemas de seguridad, y, como todo hijo de vecino, tuvo que hacer el camino por escaleras.

Cambio en la declaración

En los albores de la instrucción, el futbolista aseveró que era inocente y negó rotundamente todas las acusaciones de la Fiscalía: "Jamás he ocultado nada ni he tenido intención de evadir impuestos", declaró en julio de 2017 en el Juzgado de Instrucción que instruía el caso.

En su visita este lunes a la sección 17 de la Audiencia Provincial de Madrid, el que fuera estrella rutilante del Madrid reconoció que se aprovechó de una estructura de sociedades creada a propósito para incumplir sus obligaciones tributarias en España de forma "voluntaria y consciente", según la Fiscalía, evadiendo 5.717.174 euros.

Xabi Alonso entra en la Audiencia Provincial de Madrid. / david castro

Juicio suspendido a Xabi Alonso

Minutos antes que Ronaldo llegó, al mismo juzgado y por causas similares, su antiguo compañero en el Madrid Xabi Alonso, con su habitual imagen elegante y sobrio. El vasco no ha aceptado el acuerdo con la Fiscalía, al contrario que el portugués, mantiene su inocencia y dijo que seguirá intentando demostrarla.

El juicio de Alonso, en el que la Fiscalía solicita para él cinco años de prisión por tres delitos contra la Hacienda Pública entre el 2010 y el 2012, se suspendió por las dudas sobre la competencia del tribunal para juzgar la cuestión. Además, tanto al futbolista como al asesor fiscal Ivan Zaldúa Azcuenaga y al administrador de la sociedad enjuiciada, Ignasi Maestre Casanova; el fiscal les exige el pago de una multa de 5 millones de euros.

La benevolente multa a Ronaldo en comparación con Messi

Gestha, el sindicato de Técnicos del Ministerio de Hacienda, criticó horas después del juicio de Ronaldo la benevolencia de la sanción impuesta al portugués, que reduce en mucho (lo necesario para no cumplir la pena de cárcel) las peticiones iniciales de la Fiscalía.

Los técnicos de Gestha también se quejan de que la condena del portugués haya sido mucho menor que la impuesta al barcelonista Lionel Messi y su padre, pese a que sus dos delitos fiscales y otros dos agravados triplican la cantidad defraudada.

Según el sindicato, el importe de la multa en un caso tan excepcional no debería rebajar el importe mínimo que marca el Código Penal, una sanción que podría haber alcanzado hasta el máximo de seis veces la cuota defraudada.