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LEYENDA DEL FÚTBOL

Enrique Castro 'Quini' muere de un infarto

El exdelantero internacional sufrió el ataque mientras conducía cerca de su casa en Gijón

Joan Carles Armengol

La capilla ardiente de Quini.

La capilla ardiente de Quini. / ELOY ALONSO (REUTERS)

Enrique Castro González, el mítico Quini, dejó este martes de ser un exfutbolista para convertirse en leyenda. El histórico goleador asturiano falleció a los 68 años de un infarto que sufrió cuando conducía, camino de su casa en el barrio gijonés de La Calzada, por la calle de Juan Carlos I. En un primer momento fue atendido por dos policías nacionales hasta la llegada de una UVI móvil. Los sanitarios lograron estabilizar su estado en un primer momento, pero cuando ya se dirigían al Hospital de Cabueñes sufrió otro infarto que ya no pudo superar. Quini, 'El Brujo' que había driblado a todas las defensas del mundo, no pudo superar el definitivo embate.

Quini, leyenda en los dos clubs de su vida, el Sporting de Gijón y el FC Barcelona, había superado hace 10 años un cáncer de garganta y, en su época de jugador azulgrana, un secuestro de casi un mes que conmocionó no solo a la afición culé sino a todos los aficionados españoles. El jugador perdonó a sus secuestradores, en una muestra más de su calidad humana, superior incluso a su categoría como futbolista, como ayer se encargaron de resaltar varios de los que compartieron experiencias con él.

► Así fue el secuestro de Quini

Elogios a la persona

Su entrenador en el Barça en la temporada 1983-84, el argentino César Luis Menotti, reaccionó con tristeza al conocer la noticia. "Me duele mucho porque era todavía muy joven. Fue de esos futbolistas que más ayudó a la formación de un equipo de fútbol. Era un excelente profesional, un gran compañero y ayudaba siempre a los jóvenes. Mas allá del futbolista y un gran goleador, se va una excelente persona, se pierde un hombre de verdad".

Por su parte, Jorge Valdano reiteró la calidad humana del malogrado exjugador. "Era un excelente futbolista, pero sobre todo era una magnífica persona", aseguró el exfutbolista argentino y ahora comentarista de televisión.

El presidente del Barça, Josep Maria Bartomeu, destacó la gran huella que el 'pichichi' por excelencia del fútbol español había dejado en el club azulgrana, el segundo en importancia en el corazón del futbolista asturiano, nacido en Oviedo el 23 de septiembre de 1949, pero convertido en estrella en su Sporting de Gijón. "Nos robó el corazón a todos. Era un jugador muy querido no solo en el vestuario sino por toda la afición. Es un día muy triste para nosotros, pero también para el Sporting, que eran los dos clubs que llevaba en el corazón. Quini se consideraba un culé más y hacía barcelonismo por todo el mundo. Era una persona muy entrañable y lamentamos mucho su pérdida", aseguró Bartomeu.

Las reacciones ayer fueron infinitas. David Villa, asturiano como él, colgó una carta de despedida en las redes sociales transmitiéndole su eterno agradecimiento: "Recuerdo que un día me pediste que fuera mejor delantero que tú y te pido perdón por no haberlo conseguido: eso era una misión imposible".

"¡Brujo, qué feliz me hiciste en mis inicios! Nunca te olvidaré. Cariñoso, sencillo y cercano. Te toca descansar en paz", escribió Luis Enrique en Twiter sobre una foto en blanco y negro de ambos en un entrenamiento del Sporting.

Quini, que entre sus muchos servicios al Sporting ejerció de delegado el equipo durante 20 años, hasta agosto del 2015, era de largo el miembro de la expedición que más autógrafos firmaba en los desplazamientos del equipo. No se desmoronó cuando su hermano Jesús, exportero del club, falleció al intentar salvar a dos mujeres de morir ahogadas en una playa, ni cuando hace 10 años se le diagnosticó un cáncer en la garganta del que tuvo que ser operado.

Quini desarrolló su carrera profesional entre el Sporting de Gijón, en el que jugó un total de 15 temporadas divididas en dos intervalos (1968-1980 y 1984-1987) y el FC Barcelona, donde militó entre 1980 y 1984. Consiguió el Trofeo Pichichi al máximo goleador del campeonato de Liga en siete ocasiones: cinco en Primera División, tres de ellas con el Sporting (1973-74, 1975-76 y1979-80) y dos con el Barcelona (1980-81 y 1981-82), además de otras dos veces en Segunda División con el Sporting (1969-70 y 1976-77). Ocupa la octava posición en la clasificación de goleadores históricos de la Primera División y es el jugador del Sporting que más tantos ha logrado en la categoría, con 165.

El drama del secuestro

En sus temporadas en el Barça, Quini protagonizó uno de los episodios más tristes, cuando sufrió un largo secuestro de casi un mes que tuvo en vilo a toda la afición barcelonista y, en general, de toda España.

El desenlace del calvario de Quini, iniciado el 1 de marzo el 1981 (después de un Barça-Hércules, cuando se disponía a ir al aeropuerto a recoger a su esposa), se produjo el 25 de marzo. Los secuestradores habían pedido 100 millones de pesetas como rescate que debían ser depositados en una cuenta bancaria en Suiza, con la excusa de que el Barcelona tuviese que cobrar una cantidad de la firma suiza Omega en la cuenta bancaria proporcionada por los captores. Nicolau Casaus se trasladó a Ginebra para supervisar la operación. La cooperación de las policías española y suiza permitió levantar el tradicional secreto bancario suizo, y se descubrió al titular de la cuenta, Víctor Manuel Díaz Esteban, un electricista de 26 años que no tardó en llegar a Suiza. Cuando retiró un millón de pesetas, fue inmediatamente identificado. Se investigó dónde se alojaba y se siguieron sus pasos, y fue capturado de camino al aeropuerto para coger un avión hacia París. Se obtuvo la confesión del lugar donde estaba recluido Quini: un zulo en un taller mecánico situado en la calle Jerónimo Vicens de Zaragoza. A las diez de la noche, la policía entró en el local y liberó al futbolista.

35 veces internacional

Quini fue una de las grandes leyendas del fútbol español, desarrolló su carrera en el Sporting de Gijón y en el Barcelona y fue 35 veces internacional con la selección nacional.

Nació en Oviedo en el seno de una familia de deportistas muy ligada al fútbol. Su hermano Jesús y su padre también fueron futbolistas. Al cumplir los 14 años Quini trabajó como pinche en una industria metalúrgica. Un año después fichó por el Don Bosco.

Trabajaba y estudiaba en la Escuela de Formación Profesional para soldador, y en 1964 pasó a la empresa Ensidesa para ingresar tres años más tarde en el Sporting, en el que permaneció 13 años, hasta el 1 de julio de 1980, cuando fichó por el Barcelona.

Quini era el prototipo del clásico delantero centro que estaba siempre en el sitio apropiado para conseguir el gol. Fue internacional en 35 ocasiones con la selección absoluta, con la que debutó el 28 de octubre de 1970 ante Grecia (2-1). En total, con la camiseta nacional, logró 16 victorias, 12 empates y 7, marcando 8 goles.

El jugador permaneció en el Barcelona hasta 1984, año en el que regresó al Sporting. En el equipo asturiano se retiró, el 21 de agosto de 1987 durante el partido-homenaje que le tributaron el Sporting y el Real Madrid en el campo del Molinón.

Cinco títulos con el Barça

A lo largo de su carrera deportiva consiguió dos Copas del Rey (1981 y 1983), una Recopa (1982, en la final ante el Standard de Lieja en que él marco el gol), una Copa de Liga (1983) y una Supercopa de España (1984). Siempre en las filas del Barcelona.

Participó en dos Mundiales con la selección española: Argentina-78 y España-82. También estuvo en la Eurocopa de Italia de 1980.

El 19 de junio de 1990 Quini se hizo cargo del puesto de coordinador de la Escuela de Fútbol del Sporting, club en el que continuó hasta la actualidad. Durante veinte años, hasta el 20 de agosto de 2015, Quini fue el delegado del Sporting.

Quini recibió la Medalla de Oro al Mérito Deportivo, fue nombrado Hijo adoptivo de Gijón, le dedicaron una calle con su nombre, fue nombrado presidente del Patronato Deportivo Municipal de Gijón y poseía la Insignia de Oro y Brillantes del Sporting, así como la del FC Barcelona.

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