Consumo

Elaborar una lista, comparar precios y conservar facturas: manual para no perder la cabeza en el Black Friday

La Agència Catalana de Consum publica una guía para ayudar al consumidor ante la primera gran jornada de descuentos de la campaña navideña

Unos operarios colocan publicidad sobre el Black Friday en Viladecans, Barcelona.

Unos operarios colocan publicidad sobre el Black Friday en Viladecans, Barcelona. / ELISENDA PONS

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Paula Clemente
Paula Clemente

Periodista

Especialista en start-ups, sector emprendedor

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Es el consejo más repetido entre expertos en consumo, psicología de la compra y márketing: lo mejor para no dejarse llevar en exceso por la vorágine de las ofertas y los descuentos es comprar con cabeza. “La compra inteligente no siempre es la compra barata, y aquí es donde el comprador se tiene que plantear cuanto le gusta un producto, cuanto lo va a utilizar y qué relación tiene ese precio con su poder adquisitivo”, sostiene el profesor de márketing en EADA Business School, Martín Vivancos. La cuestión, reconoce el mismo, es que somos “totalmente vulnerables” a las palabras “gratis”, “oferta” o “descuento”. ¿Qué hacer, entonces?

La Agència Catalana de Consum, un organismo público que se dedica a orientar y asesorar a los consumidores, ha elaborado una especie de guía orientada a prevenir errores comunes en jornadas como el Black Friday o el Cyber Monday. El lema es ese, “compra con cabeza”, y el contenido, toda una serie herramientas para lograrlo.

“Si pensáis comprar durante estos días os recomendamos aplicar un sentido crítico frente a la publicidad y hacer un consumo responsable y reflexivo para evitar compras impulsivas y poco satisfactorias”, introduce el texto.

Este sentido crítico se traduce, básicamente, en planificar las compras. Y para lograrlo, ocho consejos: elaborar una lista de lo que se necesita acorde con el presupuesto del que se disponga, comparar precios en distintos establecimientos, desconfiar de ofertas excesivamente golosas en internet, controlar especialmente el gasto con la tarjeta de crédito y las compras financiadas, tener presente que los productos tienen que tener la misma calidad y garantía que cuando no estaban rebajados, revisar que se muestre el precio original o el porcentaje de descuento, recordar que la publicidad es vinculante (las marcas están obligadas a cumplir todo lo que anuncian) y conservar la factura o tiquet. “Son vuestra garantía y los necesitaréis para poder reclamar”, completa la Agència Catalana del Consum.

Compra física o virtual

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A partir de aquí, el manual sugiere un camino u otro en función de si la compra es virtual o física. Lo más importante en este último caso es tener en cuenta que los establecimientos no están obligados a aceptar cambios o devoluciones (excepto si así lo anuncian y siempre que el producto no esté en buen estado), y, a modo de advertencia ‘extra’, ser consciente de que en una tienda, los productos rebajados tienen que estar claramente diferenciados de aquellos que no lo están.

En cuanto a la compra por internet, además de comprobar que el comercio electrónico es seguro y de confianza, esta entidad enumera cinco consejos básicos: buscar opiniones de otros usuarios, comprobar que la página web es mínimamente decente (que no tiene faltas de ortografía, ni traducciones mal hechas), localizar los datos de contacto, asegurarse de que disponen de información suficiente sobre las características y precio de los productos, revisar que se informe debidamente de las condiciones de compra y, por último, comprobar que la dirección web empieza por 'https': es un primer señal básico de seguridad.