Vuelta a la normalidad

5 buenos restaurantes para volver a cenar tras el fin del toque de queda

  • Seleccionamos cinco locales donde volver a darse el placer de pasar una noche alrededor de una buena mesa

La terraza ajardinada del restaurante Dos Torres.

La terraza ajardinada del restaurante Dos Torres.

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Ferran Imedio
Ferran Imedio

Periodista

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El toque de queda llega a su fin este domingo. Y con el adiós al yugo horario, lo que era algo habitual como salir a cenar podrá hacerse realidad de nuevo. Para celebrar la buena nueva, te proponemos cinco restaurantes en los que disfrutar del placer de una noche alrededor de una buena mesa.

1. Dos Torres

Para quien quiera celebrar esta vuelta a la normalidad nocturna en una terraza, una de las mejores opciones de la ciudad es el jardín de Dos Torres, en la zona alta. Pequeño no es, en absoluto, pues tiene unos 400 metros cuadrados, de manera que es fácil respetar las distancias de seguridad sanitaria. Pero aun así siempre te da la sensación de ser de lo más íntimo, gracias a la atmósfera recogida que se respira y a la iluminación y la música suave que lo ambienta. Si se quiere privacidad, siempre se puede reservar el torreón circular de la entrada de la finca, de lo más original. En este bucólico y elegante espacio modernista (se llama así porque es una de las casas que dio nombre al barrio donde está, Tres Torres y, además, es la única que sigue en pie) cenar bajo las jacarandas se convierte en un auténtico placer.

El regreso a las noches viene con dos sorpresas: han elaborado su propia ginebra, muy suave y elaborada con ingredientes mediterráneos (enebro, romero, laurel, naranja dulce, 'shiso' verde y pimienta negra, muy mediterránea), ya que la idea es que se pueda disfrutar en la terraza durante una sobremesa. Y durante la semana invitarán a una copa de cava a los comensales. En el plano gastronómico, una carta de estilo mediterráneo con toques modernos pero sin pasarse y muchas sugerencias para compartir (casi cada semana con cuatro o cinco sugerencias), como el chuletón a la brasa, la lubina o el bogavante con patatas fritas y huevo fritos. Los 'hits' de la carta son el 'steak tartar' y el pulpo en tempura con escabeche de setas y parmentier de patata.

Dos Torres. Via Augusta, 300. Barcelona.


Last Monkey

Varios platos de Last Monkey.

/ Facebook

Quienes prefieran sabores asiáticos, recetas potentes y originales y precios asequibles, deben apuntar este restaurante de Sant Antoni. Last Monkey, se llama. Es tanta la alegría del chef y propietario, Stefano Mazza, y su equipo por la apertura nocturna que este mismo domingo abrirán de manera excepcional (invitarán a sus clientes a una copita de cava). A partir de entonces, de jueves a sábados podrás ir a cenar los platillos para compartir de su carta panasiática, llena de giros personales de Mazza. Recetas sencillas, sin sofisticación, sabores cañeros, aire callejero, cero clasicismo, cero ortodoxia, personalidad propia... Todo eso se traduce en creaciones como la berenjena china confitada en aceite y soja, que lleva en cartel desde el día que abrieron, hace cuatro años, el 'bao' a la carbonara con salsa de yema de huevo, salsa parmesano y panceta crocante, el aguacate ligeramente fermentado, el tartar de vaca vieja a la coreana, el brioche al vapor relleno de pollo al curri con mantequilla, el bikini de 'kimchi' y cheddar...

Si te animas, siempre puedes pedir el menú degustación de la casa, cuya relación calidad-precio es de las más impresionantes de la ciudad: ocho pases para compartir, con postres y bebida por 26,50 euros. Precio pequeño como este local en el que apenas caben una treintena de personas y que abrirá las noches de lunes a sábado en cuanto regrese el público más noctámbulo. Tiene pinta de que será más pronto que tarde...

Last Monkey. Borrell, 70. Barcelona.


3. Fismuler


/ Marta Bacardit

Los que busquen noches con una energía especial, que vayan a Fismuler, en los bajos del Hotel Rec. Allí, cada día de la semana, siempre hay un ambiente animado, hay alegría, hay marcha, hay felicidad. El clímax se alcanza cuando suena música en directo, una de las señas de identidad de la casa. Sin embargo, este domingo, cuando vuelvan a encender los fogones por las noches, todavía no sonará, pero lo hará dentro de unas pocas semanas. Casi da igual porque este domingo, el primero sin toque de queda, los platos que salgan de la cocina sabrán a música celestial después de tantas y tantas semanas de espera.

Son, como siempre, propuestas sin excesivas pretensiones gastronómicas pero cargadas de sabor porque tienen mucho chup-chup y mucha técnica detrás. La inenarrable tortilla de bacalao, el canapé de tartar de gambas, el seudocarpacho de dorada con almendra, uva tinta y cebolleta, la milanesa con huevo y trufa y la tarta de queso son clásicos que llevan creando adicción desde que esta réplica del Fismuler de Madrid abrió sus puertas en Barcelona a principios de 2018. A estas creaciones se sumarán, este mismo domingo, el 'steak tartar' con tuétano y remolacha y la lubina en un caldo corto con trompetas de la muerte y capuchinas, y, próximamente, unas mollejas y un rodaballo. ¡Y que suene la música!

Fismuler. Rec Comtal, 17. Barcelona.


4. Il Giardinetto

Restaurante Il Giardinetto.

/ El Periódico

Pasan los meses, pasan los años y el restaurante Il Giardinetto sigue siendo una referencia para quien tiene piensa en ir a cenar fuera. Así ha sido desde que abrió las puertas, allá por los años 70 del siglo pasado (1974 para ser más exactos). Porque este 'jardincito' de la tranquila calle de La Granada del Penedès es más nocturno que diurno, y las noches saben allí de otra manera. Básicamente, por su diseño clásico e intemporal, con dos premios FAD de interiorismo (uno al ser inaugurado y otro, en 2013, al ser reformado), que hace de este local coqueto y acogedor un buen sitio para degustar platos de estilo italiano elaborados con productos de proximidad.

Para la 'rentrée' nocturna, de lunes a sábados a partir de las 20.00 horas, han preparado una carta con los 'hits' de toda la vida, como la 'burratina' de Puglia, la ensalada de tomate al tomate (varios tipos de tomate, confitados con especias y hierbas aromáticas, tomate natural con alcaparras y vinagreta de anchoas), los 'fetuccini' a la trufa negra, los espaguetis Sofia Loren al laurel, la pizza con 'burratina' y trufa negra, la 'tagliata' de vaca vieja gallega... Ahora todavía no es posible, porque los restaurantes solo pueden servir a los clientes hasta las 23.00 horas, pero cuando la normativa lo permita se podrá volver a alargar la noche tomando los cócteles que sirven en la barra que tienen allí mismo.

Il Giardinetto. La Granada del Penedès, 28. Barcelona.


5. Windsor

Restaurante Windsor.

/ El Periódico

Para cenar como en casa, pero con un rollo señorial, una buena opción es el restaurante Windsor, que ocupa los bajos de una finca modernista elegante y agradable a más no poder. Allí preparan platos de cocina catalana actualizada con productos de temporada, de proximidad y a menudo ecológicos, en una confortable atmósfera en la que recrearse: tras darle las llaves de tu auto al aparcacoches, puedes oler las flores frescas que te dan la bienvenida a la entrada del local, admirar las obras de arte que cuelgan de las paredes, observar los detalles de las luces centenarias, los techos con relieves y las molduras originales, charlar al ritmo de la música jazz ambiental, relajarse en la tranquila terracita interior…

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Y, sobre todo, probar platos emblemáticos de la casa como el tartar de guisantes con mango y cangrejo real, el carpacho de alcachofas, el huevo 'mollet' con colmenillas a la crema de 'foie', el canelón de bogavante, puerro y zanahoria con jugo de sus corales, la espaldita de cordero lechal con ciruelas y cebollitas, los arroces... Este mismo día 10 comenzarán el servicio de noche a partir de las 20.30 horas. Y así será, mientras no haya vuelta atrás, cada semana de lunes a sábados.

Windsor. Còrsega, 286. Barcelona.