Mañana de estreno

Patinetes en el transporte el primer día de prohibición: "Hoy no te multamos pero no puedes traerlo"

El uso de este vehículo persiste pese al veto: "No sabíamos nada de la nueva regulación", alegan usuarios interceptados

Guardias de seguridad advierten a una usuaria con un patinete eléctrico en la estación de Clot, la primera mañana de prohibición

Guardias de seguridad advierten a una usuaria con un patinete eléctrico en la estación de Clot, la primera mañana de prohibición / Ferran Nadeu

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Manuel Arenas
Manuel Arenas

Redactor

Especialista en historias locales, audiencias e información del área metropolitana de Barcelona y reporterismo social

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Daniela (26 años) es sorprendida, patinete eléctrico en mano, por dos vigilantes de seguridad al salir del tren en la estación de Clot de Barcelona sobre las 9:30 h de este 1 de febrero de 2023, día en que da comienzo la prohibición de estos vehículos en el transporte público del área metropolitana barcelonesa, tanto en los propios trenes o buses como en sus respectivas instalaciones.

"Llegué ayer de Burgos para trabajar en Barcelona y no tenía ni idea de la nueva regulación", explica Daniela, a quien los vigilantes interpelan antes de que cruce el torno de salida de la estación de Clot: "Hoy de momento no te multamos, pero recuerda que durante los próximos seis meses no puedes traer el patinete al tren".

Los vigilantes, que prefieren no revelar sus nombres, aseguran a este diario que las anunciadas multas de 200 € no han empezado a aplicarse desde este primer día de restricción, surgida a raíz de que la batería de uno de estos vehículos se incendiara e hiriera a tres personas cuando circulaba entre las estaciones Sant Boi y Molí Nou de Ferrocarrils de la Generalitat (FGC).

Un viajero sube un patinete eléctrico a bordo de un tren en la estación de Catalunya

/ Ferran Nadeu

"Por el momento sólo apercibimos, pero estamos a la espera de recibir un nuevo 'bloque de sanciones' próximamente", comentan. A su vez, admiten que, pese a las dificultades que les supone controlar el acceso de patinetes, "nos lo tomamos como una operativa más que debemos cumplir, como cuando empezaron las mascarillas".

Otro responsable de seguridad en la estación Clot afirma que "apenas hemos visto patinetes esta mañana", y en ese preciso momento aparece en el torno de salida del tren un chico con un patinete a cuestas.

Se llama Trankilo, tiene 24 años y usa el patinete para ir a trabajar "porque el coche en Barcelona es horrible". Como Daniela, tampoco tiene constancia de la nueva prohibición. "¡Vete de aquí porque si te pilla otro te clava 200 €!", le abronca otro vigilante de seguridad mientras le deja ir.

"¿Por qué las bicis sí y los patinetes no?"

En Sants Estació, una chica pasea tranquilamente con su patinete eléctrico. Se llama Didi (24 años) y dice haberse enterado de la nueva prohibición el día antes, el 31 de enero.

"Es injusto: ¿por qué las bicis sí y los patinetes no? Se hace por la explosión de una batería, pero por culpa de uno tenemos que pringar todos", clama Didi, que considera el patinete "necesario" para ir a trabajar tras coger el tren desde su lugar de residencia, el barrio de Collblanc de L'Hospitalet de Llobregat, hasta el barcelonés barrio de El Guinardó.

Una usuaria de Rodalies con un patinete eléctrico en la Estación de Sants, el primer día de prohibición

/ Ferran Nadeu

Pese al caso de Didi, un vigilante de seguridad de Sants reconoce que durante el día no ha visto demasiados patinetes: "Parece que la gente está respetando la nueva norma".

Los pocos patinetes avistados en Sants, sin embargo, contrastan con los que se divisan en los andenes de la estación de tren de Plaça Catalunya este 1 de febrero. Sin ir más lejos, Alí (48 años), quien se suma al desconocimiento de la medida "hasta esta misma mañana", dice usar el patinete para ir a trabajar. "Vivo en Vilanova i la Geltrú y la verdad es que me va muy bien poder usar el patinete desde que bajo del tren", apunta el usuario.

Un viajero con un patinete eléctrico en la estación de plaza Catalunya, el primer día de prohibición en los transportes públicos de Barcelona

/ Ferran Nadeu

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También Mohamed (23 años) lleva un patinete en el andén de Plaça Catalunya. Viene de Blanes (Girona), donde reside, y con una cojera visible cuenta que usa el patinete para desplazarse hasta y desde el tren ya que un "problema de salud" no le permite andar bien.

Durante el próximo medio año, acceder con el vehículo eléctrico a los trenes barceloneses le expone a sanciones de 200 €, según la nueva regulación anunciada por la Autoritat del Transport Metropolità (ATM).